Repetimos lo que Boeder nos fue enseñando y ahora poseemos en la logotectónica: no hay filosofía sin sofía y la sofía es una para cada época: el saber de Las Musas, el enseñado por el Espíritu Santo y el leído en la irrupción de la naturaleza como absoluto de la libertad.
Además, la sabiduría es racional por eso es concebida por una lógica de la pura razón que se muestra en la primera época con Parménides, en la segunda con Plotino y en la tercera con Kant. Ellos barren con los pensadores circunstanciales y purifican la razón.
Platón lee esa pureza en el Sofista y en el Parménides, y Aristóteles inventa la Lógica que es una técnica.
Santo Tomás hace la Ciencia Sagrada ante el escándalo de su época y de los cristianos hodiernos a los que se escucha decir con soberbia necedad: "no creemos en el Dios de Santo Tomás: no es el Dios de la Biblia ¿Cual es su Dios? El que queda velado tras el proceso racional estricto paulino, al cual de paso rechazan los católicos hodiernos o desautorizan sin cesar porque sus afirmaciones suenan mal en el mundo posmoderno donde quieren vivir no habitando en la lengua estricta de Lucas Pablo y Juan y sí en supuetas teologías bíblicas mezcla de las ciencias periféricas.
Kant con su Crítica de la razón pura lee la sabiduría rousseauniana que corta frente a la razón mundanal y natural, la inglesa y la continental.
Debemos pues o dejar las sabidurías que tienen su lógica clara y evitar el mezclarlas con antropologías naturales o mundanales. HAY QUE DEJARLAS EN PAZ.
¿No se quiere lo que expresan y son escandalosas para el "hoy" donde se vive? Sígase este hoy y no pretendan ensuciar la pureza de las Musas (lucen en los altos montes), la pureza del Espíritu Santo, entristeciéndolo, la pureza de la naturaleza obturándola con la cultura de las grandes ciudades ya rechazada por Rousseau en el Emilio.
Y por favor: ¡no se meta en la misma bolsa a Rousseau con Voltaire y semejantes!
Sancho Panza decía: ¡lo que va de Pedro a Pedro que no todo es hacer barbas! Y no somos todos unos...
Lo que se dice aquí es: no quiera invadir mezclando y apropiándose de lo que no es suyo. Esto es puro y los pensadores sean tachados de idealistas y ajenos a "la realidad". Ya sabemos lo que hicieron Parménides, Plotíno y Kant con tal inmediatez empírica.
Lo de los ensayistas e intelectuales es un terreno abigarrado y premiado por todos sus agentes dándose a sí mismos la propia gloria. Que sea suya pero sin envidia de la otra que avanza purificando en el claro de la razón, objeto de burla por el consenso intelectual mundanal. Si están seguros que se queden en lo propio. Cada uno a lo suyo.
Aquí seguiremos a Pablo no para convencer a nadie a la religión sino para hacer justicia a lo que dice y justificar porqué lo dice. Que quede claro que lo que dice se mide por la experiencia del Espíritu Santo y su carisma.
Hoy se nos presenta libre en el lenguaje y veremos adónde nos llevan sus himnos y qué producen hoy.
Además, la sabiduría es racional por eso es concebida por una lógica de la pura razón que se muestra en la primera época con Parménides, en la segunda con Plotino y en la tercera con Kant. Ellos barren con los pensadores circunstanciales y purifican la razón.
Platón lee esa pureza en el Sofista y en el Parménides, y Aristóteles inventa la Lógica que es una técnica.
Santo Tomás hace la Ciencia Sagrada ante el escándalo de su época y de los cristianos hodiernos a los que se escucha decir con soberbia necedad: "no creemos en el Dios de Santo Tomás: no es el Dios de la Biblia ¿Cual es su Dios? El que queda velado tras el proceso racional estricto paulino, al cual de paso rechazan los católicos hodiernos o desautorizan sin cesar porque sus afirmaciones suenan mal en el mundo posmoderno donde quieren vivir no habitando en la lengua estricta de Lucas Pablo y Juan y sí en supuetas teologías bíblicas mezcla de las ciencias periféricas.
Kant con su Crítica de la razón pura lee la sabiduría rousseauniana que corta frente a la razón mundanal y natural, la inglesa y la continental.
Debemos pues o dejar las sabidurías que tienen su lógica clara y evitar el mezclarlas con antropologías naturales o mundanales. HAY QUE DEJARLAS EN PAZ.
¿No se quiere lo que expresan y son escandalosas para el "hoy" donde se vive? Sígase este hoy y no pretendan ensuciar la pureza de las Musas (lucen en los altos montes), la pureza del Espíritu Santo, entristeciéndolo, la pureza de la naturaleza obturándola con la cultura de las grandes ciudades ya rechazada por Rousseau en el Emilio.
Y por favor: ¡no se meta en la misma bolsa a Rousseau con Voltaire y semejantes!
Sancho Panza decía: ¡lo que va de Pedro a Pedro que no todo es hacer barbas! Y no somos todos unos...
Lo que se dice aquí es: no quiera invadir mezclando y apropiándose de lo que no es suyo. Esto es puro y los pensadores sean tachados de idealistas y ajenos a "la realidad". Ya sabemos lo que hicieron Parménides, Plotíno y Kant con tal inmediatez empírica.
Lo de los ensayistas e intelectuales es un terreno abigarrado y premiado por todos sus agentes dándose a sí mismos la propia gloria. Que sea suya pero sin envidia de la otra que avanza purificando en el claro de la razón, objeto de burla por el consenso intelectual mundanal. Si están seguros que se queden en lo propio. Cada uno a lo suyo.
Aquí seguiremos a Pablo no para convencer a nadie a la religión sino para hacer justicia a lo que dice y justificar porqué lo dice. Que quede claro que lo que dice se mide por la experiencia del Espíritu Santo y su carisma.
Hoy se nos presenta libre en el lenguaje y veremos adónde nos llevan sus himnos y qué producen hoy.
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