sábado, 25 de enero de 2014

LA LÓGICA PAULINA PURA.

Pablo no es un hombre de las fronteras sino del centro de la ley y no en época de sacudírsela. La enjuicia para que tenga vigencia: ¿LO QUE ENSEÑAS A OTROS NO TE ENSEÑAS A TI? La circuncisión no aprovecha entonces y la incircunsición vuelve circunciso al cumplidor. Pero la infidelidad no anula la fidelidad de Dios ¿SINO CÓMO PODRÁ JUZGAR AL MUNDO? Para mostrarlo cita un salmo  donde se señala que todos hemos pecado y concluye que la ley da la conciencia del pecado. Sin embargo atestiguada por los profetas se revela la justicia de Dios que salva por la fe en Jesús el Cristo, válida para todos los que creer.   DIOS LO DESTINÓ A SER CON SU SANGRE A SER CON SU SANGRE INSTRUMENTO DE EXPIACIÓN PARA QUIENES CREEN….HACE JUSTOS A QUIENES CREEN EN JESÚS. Porque Dios no es sólo de los judíos que se salvan por las obras de la ley y concede la justicia a los circuncisos por la fe y a los incircuncisos por la fe.
Aquí viene el Abraham tan mencionado en el Evangelio de Lucas, pieza clave. Tuvo fe y le fue reputado a justicia. Y se basa el apóstol en Dvid: DICHOSO AQUEL A QUIEN NO LE FUE IMPUTADO SU PECADO. Y muestra que Abraham fue hallado justo cuando no era circuncidado y la recibió precisamente como signo de justicia.
De este modo señala (el judío según la carne) que Abraham fue padre de ambos: circuncisos e incircuncisos. Es padre de la fe en lo se le prometió. La herencia se basa en la fe como don y en la esperanza contra toda esperanza. Siendo anciano creyó en su descendencia, no dudó de la promesa que Dios (que llama a lo que no es y existe) le hacía y robustecido por la fe glorificó a Dios y esto le heredamos quienes creemos en la resurrección dice el antiguo fariseo. Nos acreditan la fe en Jesucristo QUE SE ENTREGÓ POR NUESTROS PECADOS Y RESUCITÓ PARA HACERNOS JUSTOS.
Pablo ve lo que oscuramente esperaban quienes se basaban en la ley: HEMOS RECIBIDO LA JUSTICIA POR LA FE, ESTAMOS EN PAZ CON DIOS POR MEDIO DE JESUCRISTO SEÑOR NUESTRO. Él, quien no lo vio en carne pero se halla en la condición de la gracia como preámbulo de la gloria.
Hiedegger: “la única desgracia de esta época (la del siglo veinte) es quizás haber perdido la gracia” Y se ha perdido la gracia festejando el haberla perdido en una suerte de “impulso thanático” visto por Freud. Se muere en lo propio: ante la medida del dogma del ELLO se obedece a THANATOS.
San Pablo vio esto en la ley y rescató el valor misericordioso de la promesa. La muerte de Jesucristo se reconoce como una muerte a la muerte que nos corresponde por esencia y su sangre nos salva del pecado que nos envuelve y del cual la ley pretendía salvarnos. SI LA MUERTE NOS RECONCILIÓ EN ÉL CON MÁS RAZÓN NOS SALVARÁ SU VIDA. La lógica paulina es francamente dialéctica.
Así viene la contraposición célebre entre Adán y Cristo que escasamente podrá considerarse en un perspectiva histórica. Pablo registra el desarrollo del concepto: por un hombre se extendió el pecado en el mundo y de aquí la muerte. No había ley no se imputaba el pecado formalmente (aunque en la conciencia argumenta como dijo antes). Porque la muerte reinó aún para quienes no pecaron. Por el delito de uno murieron todos para que por la obediencia de uno. Pablo va a la esencia del ser. La justicia gratuita cae sobre todos los que han sido condenados por la transgresión por la obediencia del Hijo de la promesa. Así Dios los encerró a todos en la desobediencia para vencerla en sí mismo : PROLIFERÓ EL DELITO PARA QUE PROLIFERARA LA GRACIA. ASI COMO EL PCADO REINÓ POR LA MUERTE ASÍ LA GRACIA POR MEDIO DE QUIEN NOS DIO LA VIDA ETERNA.
Lógica dialéctica pura. No hay que mezclarla con sentimiento religioso.  

¡Cómo lo quisieron muchos hombres de hoy!

1 comentario:

  1. "para que por la obediencia de uno solo reinara la vida" Pablo no es un historicista actual sino un verdadero filósofo o pensador conceptual y esto lo hace porque así es la sabiduría epocal.

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