Después de la obra maestra del camino hacia Emaús vuelve el relato a su extremada parquedad por más que comunica la perfecta conclusión con la clave del Evangelio de San Lucas el Magnificat que concluye así: RECORDANDO LA LEALTAD PROMETIDA A NUESTROS PADRES A FAVOR DE ABRAHAM Y SU DESCENDENCIA PARA SIEMPRE.
Se conecta con la clave de la Sagrada Escritura, que se denomina así con justicia en cuanto trata de Dios, del verdadero, del que se manifiesta por la palabra hasta el extremo de concretidad posible: eucaristía.
La clave: la promesa: la bendición dada a Abraham por su descendencia hasta llegar al hijo (Abraham vio mi día, dijo Jesús).
Ahora la narración va rápido: en la presentación de la resurrección ante los apóstoles todos Jesús resume dogmáticamente repitiendo el concepto:
ASÍ ESTÁ ESCRITO QUE EL MESÍAS TENÍA QUE PADECER Y RESUCITAR DE LA MUERTE AL TERCER DÍA; QUE EN SU NOMBRE SE PREDICARÍA PENITENCIA Y EL PERDÓN DE LOS PECADOS.
Esto es catecismo básico que resulta del "está escrito" mostrando fidelidad a lo profético de la Escritura. Ahora resta lo originario:
VOSOTROS SOIS TESTIGOS DE ELLO. YO OS ENVÍO LA PROMESA DEL PADRE. QUEDAOS EN LA CIUDAD HASTA QUE DESDE EL CIELO OS REVISTAN CON LA FUERZA. El Espíritu, ya narrado en los Hechos en Pentecostés.
Se cumplirá la promesa en forma completa. San Juan de la Cruz formula así el contenido de la Escritura:
EL PADRE HABLA POR EL VERBO Y LO CONSUMA POR EL ESPÍRITU SANTO Y SU OBRA SANTIFICADORA.
Lógica pura que en tres pasos alcanza la razón de Dios.
Se conecta con la clave de la Sagrada Escritura, que se denomina así con justicia en cuanto trata de Dios, del verdadero, del que se manifiesta por la palabra hasta el extremo de concretidad posible: eucaristía.
La clave: la promesa: la bendición dada a Abraham por su descendencia hasta llegar al hijo (Abraham vio mi día, dijo Jesús).
Ahora la narración va rápido: en la presentación de la resurrección ante los apóstoles todos Jesús resume dogmáticamente repitiendo el concepto:
ASÍ ESTÁ ESCRITO QUE EL MESÍAS TENÍA QUE PADECER Y RESUCITAR DE LA MUERTE AL TERCER DÍA; QUE EN SU NOMBRE SE PREDICARÍA PENITENCIA Y EL PERDÓN DE LOS PECADOS.
Esto es catecismo básico que resulta del "está escrito" mostrando fidelidad a lo profético de la Escritura. Ahora resta lo originario:
VOSOTROS SOIS TESTIGOS DE ELLO. YO OS ENVÍO LA PROMESA DEL PADRE. QUEDAOS EN LA CIUDAD HASTA QUE DESDE EL CIELO OS REVISTAN CON LA FUERZA. El Espíritu, ya narrado en los Hechos en Pentecostés.
Se cumplirá la promesa en forma completa. San Juan de la Cruz formula así el contenido de la Escritura:
EL PADRE HABLA POR EL VERBO Y LO CONSUMA POR EL ESPÍRITU SANTO Y SU OBRA SANTIFICADORA.
Lógica pura que en tres pasos alcanza la razón de Dios.
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