No estamos hablando de cosas pasadas, de religiones superadas, de épocas lejanas o distorsivas: estamos hablando del HABITAR, clave en el pensador fundamental de los modernos, el que marca un non plus ultra después de Nietzsche y de Marx. Estamos en la esfera del lenguaje recibiendo aquel que no solamente habla sino que dice obligando a un diferenciación de sí con respecto a sí mismo. Esto nos lo ha enseñado Heribert Boeder. Y por ende escuchamos con pureza (requisito siempre propio del pensar) el discurso puesto por San Juan de Jesús, que es el LOGOS aquí, antes de entregarse a la cruz para volver al Padre.
Está diciendo que nadie va al Padre sino por Él y quien lo ve a Él ve al Padre. Hay que reconocer que ÉL ESTÁ EN EL PADRE Y EL PADRE EN ÉL y sus palabras las dice desde el PADRE. Hay que recibirlas, es decir creerlas para hacer mayores obras que Él porque va al Padre,sus palabras obran
y otro Paráklito, el El Espíritu Santo vendrá enviado y sellará la permanencia, la morada, el habitar. Es quien el mundo no puede recibir:el Mundo es lo otro que el Espíritu Santo. Por oposición resulta accesible o sea visible su invisibilidad
¿Esto qué nos va a nosotros filosófos, no es una cuestión piadosa de los creyentes? Sucede que el VERBO, él el LOGOS DE LA VERDAD, lo llama y lo presenta como el ESPÍRITU DE LA VERDAD, el anti mundo. Y también (como el Padre) está junto, permanece junto a Él.
Debemos en el lenguaje darle la mayor importancia al empleo de una palabra: Juan emplea, Mone, menoo, permanecer, habitar , morada como 60 veces. Es cierto: aquí no estamos ni en prácticas piadosas ni menos en teologías modernas. Estamos en la piedad del pensar y escuchamos las palabras y ellas anidan en los que las reciben. Eso los hace "hijos" de Dios y conocedores de quien nos habla quien no nos dejará huérfanos: nos deja SU ESPÍRITU y así Él se queda en su invisibilidad que opera en el sacramento. Recordar cada día: ÉL ES EL PAN DE VIDA (no hablamos aquí de una religión entre otras sino de filo-sofía).
Lo arduo de su palabra llama a recibir, lo cual en griego es AGAPAOO. Si alguien lo ama significa que recibe su amor y luego es amado y así Él se le mostrará EL MISMO. LA MISMIDAD OCURRE: aquello que Pablo había experimentado: NO VIVO YO SINO CRISTO EN MÍ..
ESTO DEPENDE DE LA TÉRESIS, de la vigilancia sobre su palabra que le da la realidad de su Espíritu, de su vida divina y ésta es la morada para el Padre y para Él. Ocurre lo que sólo se puede experimentar por la cura de su palabra, porque ella es operante, creadora del habitar (Heidegger: QUIZÁS ALGÚN DÍA -FILOSOFÍA DEL FUTURO)PODREMOS PREGUNTAR LO QUE CASA Y HABITAR SON...¡ESTÁ YA DICHO!).
Estamos recibiendo el discurso de Jesús narrado en el capítulo catorce. Es el momento de decirlo: esto es no lo que la filosofía buscó sino lo que recibió rotundamente y que hoy como puro lenguaje que dice incisivamente produce el habitar y el despertar de la pura razón que comprende asintiendo a semejante solicitud de admisión.
¿Cómo Dios entero (las Personas) en mí? E PUR S'IL MUOVE
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