sábado, 8 de octubre de 2011

EL FAMOSO OLVIDO DEL SER

Llegó el tiempo de decirlo: los modernos que se apoyan negativamente
en la totalidad de la Historia están circunscriptos en su totalidad: la del mundo. Nosotros abierta la totalidad del lenguaje podemos lícitamente escuchar directamente lo que la Palabra dice: ME ODIARON GRATUITAMENTE.
Aquí no se trata de un aséptico "olvido" sino de un rechazo de quien da testimonio (no un hombre sino una Persona filo-sófica por excelencia): el PARÁCLITO, quien arguirá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. Se entiende que la finitud del "yo" no acepte intimidad del Espíritu ni juicio consiguiente. El príncipe de este mundo ha sido juzgado. Es lógico que el mundo defienda lo suyo, su tiempo.
En cambio el Espíritu conducirá hacia la verdad completa. Esto es siempre inaceptable para el mundo partidor de verdades llamadas opiniones o puntos de vista, donde todo termina siendo relativo, especialmente lo que tiene que ser o absoluto.
Claro que Heidegger ha visto que es el PARÁCLITO (quien alienta, quien llama en la cercanía) quien recordará toda la verdad y por eso ha tomado esa posicion defensiva frente al relativismo incurable de la periferia de su mundo, guareciéndose en la casa del ser, que debería ser cruzado.
Es como si un agricultor celoso de su campo estuviera trabajando bajo una gran lluvia y no pudiendo abandonar hasta terminar su tarea debiera afrontar la intemperie, aunque a su lado bajo techo fuera invitado al reparo y a la bebida caliente.
Aquí tiene al salvador (no "lo" salvador como él imagina) que dice: TODO CUANTO POSEE EL PADRE ES MÍO y vuelve al Padre por lo tanto TODO LO QUE PIDIERES AL PADRE EN MI NOMBRE OS LO DARÁ. El sistema de los entes tendría la salvación presente y ya consumada y no futura (Eso piensa un niño) Ya la muerte ha sido vencida con la muerte y el ser para la muerteha sido absuelto. E irrumpe la gloria.
La sublime oración sacerdotal. El hombre ora y Dios en el hombre concede. Mas realidad no se puede pensar. No sé qué se quiere demostrar con respecto a la existencia de Dios. Ya nada más se puede hacer para acercar a Dios con lo creado, con lo que es, además de Dios. El Padre está con Él y ha vencido al mundo ¿Cómo? Muriendo como ofrenda.
Por eso llega la hora para que el Padre lo glorifique y le de vida eterna a todos los que le han sido dados. Hay sí sí y no no, hay juicio necesario. Se puede decir no, se debe decir sí.
La vida eterna es QUE TE CONOZCAN A TÍ SOLO DIOS VERDADERO Y A QUIEN ENVIASTE JESUCRISTO. Nótese el trato entre personas cercanas. No es ontología sino cercanía relacional de un sujeto con otro que habla.
Y desde esta cercanía se dan las palabras del Padre a quienes las reciben conociendo que quien las dice procede del Padre. Es conocer la Trinidad el conocer la procedencia y para ello hay que creer. Creer en lo mejor: puesto que Dios Trino es Dios cercano y Dios Padre y Dios incluyente y Dios íntimo y el Dios del tierno amor.
Ruega el Verbo encarnado por las personas que son dadas a Él por el Padre, ya que somos hijos, somos del Padre. Somos trinitarios y por eso somos UNO COMO ELLOS SON UNO. Esta no es una cuestión social o mundana, es una inefable condición que está o más allá de toda razón o más acá de todo entendimiento social.
NO SON DEL MUNDO COMO NOSOTROS NO SOMOS DEL MUNDO. Pero al no ser quitados del mundo y guardados del maligno nos preguntamos ¿adonde estamos? En el "más acá", en la dimensión heideggeriana de la tierra y SANTIFICADOS EN LA VERDAD. Pues TU LOGOS ES LA VERDAD. De aquí surge la misión en el mundo donde esta verdad será creída en calidad de CONSUMACIÓN EN LO UNO, EN SU AMOR, AQUEL CON EL CUAL LO AMA A ÉL, es decir el ESPIRITU SANTO.
Aquí se consuma la oración: TÚ EN MÍ Y YO EN ELLOS. Cada uno de nosotros es su morada. Y viene la pasión y el CONSUMATUM EST TETÉLESTHAI en la cruz. Unos minutos antes había sancionado el habitar:
MUJER HE AHÍ A TU HIJO Y HE AHÍ A TU MADRE
ELLA VA A HABITAR EN LA INTIMIDAD DEL HOGAR en el ALTUM SILENTIUM.
Todo lo olvidado según Heidegger lo ha puesto de manifiesto: había sido dicho.

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