lunes, 14 de noviembre de 2011

PSICOANALISIS Y LITERATURA

GUIMEL
La discípula de Roland Barthes Julia Kristeva dijo: psicoanalisis y literatura son la misma cosa. No parecerá rara entonces nuestra mención del Ello, de thánatos y eros en relación de “algo” que pertenecería a la teología en exclusividad (cosa que en la visión logotectónica no figura como sustancial). Porque este “algo”, sí que es literatura: y de la originaria, la que daría pie para algo nuevo, según palabras de la misma psicoanalista y lingüista.
A nosotros las letras hebreas que encabezan cada grupo de versos nos dan la fragancia de literatura, por más que los salmos hayan sido usados por religiosos o moralistas. Aquí seguimos un cuento donde hemos visto la rebelión de los impulsos y el seguimiento del poder, la violencia y los cultos idolátricos donde el desborde de la libido es desenfrenado. Y hemos subrayado el claro teofánico donde Dios se comunica con un profeta determinado y el estatuto de la ley donde la adoración y el amor de Yahveh se ve como fundamental para mantenerse (en el ser) como hijos de Dios.
El poeta ahora, además de los patriarcas y los profetas, permite la experiencia del claro, del espíritu, que es otra dimensión que la inmediata del viviente sensitivo cultural. En él hay un claro, una relación o correspondencia y palabras que son como flechas ardientes:

Haz merced a tu siervo para que viva
Y guarde tus palabras

Afirmamos que son aptos estos salmos, esta salmodia para dar lugar al ser, que es lo que cuenta en primer lugar si ya thánatos no nos ha ganado el horizonte. Esto es lo que pide el salmista:
Quita el velo a mis ojos
Para que descubra las maravillas de tu ley.

Uno preguntaría ahora en qué podría ser maravillosa la ley, sin contar que Jesús la vino a cumplir y no a abrogarla. Pues bien, el salmista envuelto en la fe queda justificado de tal manera que siente el milagro de la libertad de la condición inmediata mencionada que embarga a los hijos de Adán. Es un hecho de experiencia de diferenciación de sí mismo con respecto a sí que lo separa de los “infatuados que se desvían de los mandamientos”. Él es menesteroso de espíritu y pide:
Peregrino soy en la tierra
No me ocultes tus preceptos.

No se ven los preceptos que da Dios en la vivencia inmediata, deben abrirse los ojos para poder juzgar las delicias de sus enseñanzas tras la meditación de sus signos.
Mi alma se consume
deseando todos tus decretos

Señalaba Heidegger en la Carta que las asignaciones debían proceder del ser para ser consideradas obligatorias. Así lo considera el poeta que se asienta en la morada, en la casa del ser:

Soy un peregrino en esta tierra
No me ocultes tus mandamientos.

Aquello que es objeto de maravilla se esconde sin embargo al sentido y a la práctica del mundo. Por eso:
No me escondas tus mandamientos
Es decir no me los sustraigas a mí puesto que mi alma los desea. Esto delata la paradoja pues muchos no tienen ojos para verlos ni oídos para oírlos y salvarse. Así lo repiten los profetas y lo aplica el mismo Jesús a sus parábolas. Por eso: es una gracia ver y amar, no una obligación natural. Pero además tiene enemigos:

Aparta de mi el oprobio y el desprecio
Porque sigo tus instrucciones.
Aunque los príncipes se sientan
Y confabulan contra mí
Tu siervo medita tus estatutos.

Dios ha puesto la ley, mas el salmista encuentra obstáculos de parte de poderes adversos y aún siente, al querer ser santo, una confabulación. Las redes de palabras que rodean la circunstancia de parte de los hombres en situación vital y ahora los que tienen poder sobre las almas conmoviéndolas fácilmente conspiran contra la maravilla de su ley y sus delicias.
Aquí hay una literatura auténtica y de la hondura del corazón surgen las palabras y se nos pone en la tonalidad adecuada para hablar con quien procura nuestras delicias espirituales, si es que se puede usar hoy esta palabra. Pero con ello queremos decir que NO SOLO DE PAN VIVE EL HOMBRE SINO DE TODA PALABRA QUE SALE DE LA BOCA DE DIOS. Esto es lo espiritual.
Ruega con humilde mansedumbre aquel poeta
La Vulgata traduce:

Bene fac servo tuo ut vivam

Una verdadera petición donde se puede comenzar algo nuevo, lo nuevo dado de nuevo: la reconciliación con el Padre, que está en los cielos.
ESTO SÍ QUE ES GÉNESIS DEL PSICOANALISIS Y ES...LITERATURA, PURA PALABRA DEL ALMA: PSICO-LOGÍA

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