Debemos ver el ámbito de la filo-sofía: no es el de la sociedad, el del mundo. Tampoco por eso es anti mundano u anti hombre. Es el ingreso en una dimensión abierta: la del Dios palabra en dónde Él habla y uno responde y se determina la persona.
Habla el salmista en primera persona y le habla en cercanía:
He dicho ¡oh Yaveh!
que mi suerte es guardar tus palabras
De todo corazón imploro tu rostro
El dice: DEPRECOR FACIEM TUAM TOTO CORDE. Busca dar vuelta por plegarias el alejamiento originario de la imagen. Hay que reflexionar que no es un juicio cognoscitivo sino una deprecación de la persona que ansía ver su rostro en la Persona. Claro, eso se efectúa TOTO CORDE, con todo el corazón e invoca la promesa:
Ten misericordia de mí según tu promesa.
Conocí mis caminos
y volví mis pies hacia tus enseñanzas.
Me apresuré y no me he detenido
en guardar tus mandamientos.
Hay una diferenciación de sí mismo para volver a sus enseñanzas, un apresuramiento para guardar los mandamientos. Reparemos que si esto parece moralina como se ha enseñado y considerado en quienes escapan de la moral luego de la sanción de Nietzsche. Recordemos la posición heideggeriana acerca del EETHOS y del olvido del ser. El ser antes que cualquier theoría o práctica. Y luego la inquisición de Derrida acerca de cómo no hablar. Aquí se habla correspondiendo a quien habla si EL HABLA HABLA Y CALLA. Él dice:
No he dado tu ley al olvido
Y no dice la ley sino tu ley. Quienes lo rodean quieren sacarse la religación con Yahveh y tienden lazos para detener a quien se apresuran hacia los mandamientos. La memoria lo hace levantarse en la alabanza y asociarse con quiene lo temen y guardan sus preceptos. Aunque la tierra está llena de su misericordia:
Enséñame tus disposiciones
Hay una EDCUACIÓN PERSONALIZADA que él reclama en su fragilidad llena de decisión por la verdad. Esto es filo-sofía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario