sábado, 5 de noviembre de 2011

EL LEIT MOTIV DE LA BIBLIA

estado”, como jueces por debajo de derecho.

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Salomón le pide ante todo sabiduría, inteligencia para aprender justicia y a continuación se narra el caso de las dos madres que reclaman el mismo niño como propio: el célebre juicio salomónico.
Se describe la sabiduría de Salomón por su autoría de los Proverbios y su conocimientos de árboles, aves y peces. Venían desde lejos a escucharle.
En toda su magnificencia hizo construir el templo concertando esta obra con Hiram de Tiro que aportó los cedros del Líbano y las artesanías en bronce. Trasladaron solemnemente el arca y se fabricaron los querubines que la cubrían. Se llenó el templo de la gloria de Dios. Salomón sin duda sabía de lo que se trataba: ¿Pero es verdad que Dios habita sobre la tierra? “He aquí que los cielos y los cielos de los cielos no pueden contenerte ¿cuánto menos esta Casa que yo acabo de edificar?”
Nosotros que tenemos visto el templo que lo albergó ponderamos este “cielo de los cielos”. Bien se ve que esto no es prosa. Quien escribe es poeta lamentablemente quienes leen lo ven prosaicamente, es decir mundanamente. Pues quien creó es poeta e inspira al escritor sagrado a la alabanza.
¿Quereislo ver? En la naturaleza nada hay que no sea poético, se me ocurren los esteros de Iberá, la laguna de Mar Chiquita. La lectura de muchos de lso 150 salmos.
El mundo depreda la naturaleza y si dejan a los hombres utilitarios la destruyen. Y especialmente la razón de estado, el poder tras lo cual andan los hombres que perdieron el poder de la santidad.
Ahora Salomón le pide que escuche desde el lugar de su morada: ESCUCHA Y PERDONA. Y hace sus peticiones como las del padrenuestro. Claro está, entendidas del lado material del poder. Pero menciona el perdón para quien reconociere las plagas de su corazón y ve el universalismo de su Dios que acoge al extranjero y hace conocer su Nombre. La casa que ha construido en su Nombre es casa de oración para quienes vienen a pedir perdón y el pueblo de Israel en especial, a quien separó como herencia de entre todos los pueblos según se prometió por boca de Moisés.
Se habla de promesa y se va hacia Moisés: es la ley y la materialidad de la promesa: esta tierra y su dominio.
Pero la promesa que arranca en Abraham vuela por encima de esto como lo canta María en su cántico: diferencia fundamental entre el cántico de Ana y María. Hay corrección y se trata de la concepción del poder: mi reino no es de este mundo, dice el rey de los Judíos ante Pilatos. El “sepan todos los pueblos de la tierra que Yahveh es su Dios y no hay otro” tiene una connotación mundana de poder temporal, luego despejada por el “ENSALZÓ A LOS HUMILDES...A LOS RICOS LOS DESPIDIÓ VACÍOS”.
Pero la insistencia en cumplir sus mandamientos purifica el mundo en el caso en que se cumplieran bajo su luz, ya que el primer mandamiento no deja lugar a los amores, por lo cual el exclusivismo no es en cuanto al poder sino en cuanto al ser: te elegí para que me ames a mí únicamente. Yahveh mismo lo dice en su aparición correspondiente:
SI VOSOTROS Y VUESTROS HIJOS OS APARTÁIS DE MÍ Y NO GUARDÁIS MIS MANDAMIENTOS…Y OS VAIS A SERVIR DE OTROS DIOSES EXTIRPARÉ A ISRAEL DE LA TIERRA Y ESTA CASA QUE HE SANTIFICADO PARA MI NOMBRE….SERÁ REDUCIDA A RUINAS…”.
Será visto de una manera horizontal (se le dan todas las riquezas a Salomón) con olvido de la promesa originaria pero ya por la vertical: no hay ocasión de relativismos mundanos: YO SOY. Hay mandamientos que cumplir y eso es absoluto. Y Salomón los olvida y adora a Astarté, Camos y Moloc, que es como si hoy dijéramos…lo que se hace y está legalizado por la cultura actual en cuanto vanidades del tener y el poder.
Vino la reina de Saba a ver la riqueza y comprobar la sabiduría de Salomón y ambas eran inmensas pero podía pecar y lo hizo, como Eva y Adán. Estamos en el péndulo del inicio ¡POSSIT PECCARE!
Y viene el castigo que es la pérdida del reino, de la promesa material. Primero la división de Israel y Judá y luego el cautiverio y la destrucción del templo.
¡VED CUAN POBRES SON LAS COSAS TRAS QUE ANDAMOS Y CORREMOS PUES QUE ANTES QUE MURAMOS LAS PERDEMOS!
Las personas no las cosas: falta mucho para que el hombre lo vea y prefiera aquello que descubrió UNIVERSALMENTE la persona del Verbo enviando la persona del Espíritu Santo: LAS PERSONAS. Recién en la venida del ESPÍRITU SANTO DE LA PROMESA brotan las personas ínsitas en el hombre, hecho a imagen.
¡Cuán lejos estaba el sabio rey inmensamente rico! ¡Cuánto más cerca los escritos de los libros que exaltan la sabiduría como inmensamente más valiosa que el oro! ¡Cuán vigentes los mandamientos para siempre! Casi se podría decir: ¡cuanto más transgredidos son hoy por la cultura más borrada está la persona como imagen! Curiosa solidaridad entre la promesa originaria de la herencia con quien se bendecirá a todos los seres del universo con la de la ley que Yahveh da a su pueblo “elegido”.
La lectura de este cuento tiene este leit motiv: doy la ley del espíritu para que se manifieste la de la carne. San Pablo, ex fariseo, lo vio muy bien. El fruto de la ciencia del bien y del mal. Se dio el remedio y está dado para siempre y en todo lugar.

1 comentario:

  1. Comento esta referencia a la riqueza de Salomón, que residía en cumplir los mandamientos y él fue con el poder como todos los políticos y la riqueza, como los políticos y los financistas. Erraron porque el poder y la riqueza la exalta María en su cántico y está en Cristo resucitado. Y no hay más: quien tenga ojos que vea.

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