sábado, 15 de marzo de 2014

VOY NAVEGANDO

Uno pensó cuando no pensaba que el mundo podía cambiar insuflándole el espíritu de la verdad y los signos que esta da en obras maestras como las de Shakespeare y Cervantes. Lo que el mundo hace con ellas y el arte fue realizando luego por sí mismo desalienta aquel pensamiento edificante.
El mundo se quiebra en mil mundos solidarios que anulan la universalidad de la verdad, es decir el catolicismo de la verdad, el cual a su vez se vuelve uno de los mundos con propia dinámica: ¡el mundo de la Iglesia.
 Y a todos los puede traspasar lo que se llama el pecado mortal ¡y los traspasa de hecho! No se puede poner alambrados a las ciudades o pueblos para las pandemias conocidas y el pecado renace en cada individuo.
El mundo no puede recibir el Espíritu pero vosotros sí podréis, dice Jesús. Y Pablo hace en este sentido un esfuerzo de gigante, hercúleo para mantener comunidades renacidas en Cristo. Este esfuerzo paulino se plasmó, es verdad en un mundo oficial cristiano al calor del crecimiento de comunidades intensas de fe, que primero arrostraron la persecución del mundo y luego fueron levadura de donde surgieron monasterios y templos por dos mil años. Sin embargo los mundillos tomaron fuerza y se hicieron un mundo frente a la fe de una u otra comunidad hasta el día de hoy y al calor del estado república los ciudadanos son personas libres y la religión queda por debajo con sus prohibiciones y condenas. El mismo papa Francisco pone: entren aquí porque no hay fiscales.
Hay estado libre y debe haberlo mientras dure la materia. El mundo pues no debe cambiar: por el contrario se expande por el pluralismo y se expandirá con riesgo de sí mismo como actualmente se comprueba en los fenómenos emergentes del entertainment nocturno que crece bajo la luz de los derechos humanos. Para todo hay teoría válida ya que no hay opinión falsa según Platón.
Si no debe ni puede cambiar porque el mundo, precisamente, es cambio. Hay algo que no pasa porque no puede: la caridad que libera a las personas, elegidas antes de la constitución del cosmos ante las Personas Divinas en el amor.
Y personas son plurales pero cada una es eterna, es antes y será después ella misma cuando el esquema de este mundo pase. Y el big bang va hacia adelante: el big rip y el big crunch.
Pero ya pasamos por el himno a la caridad en 1 Corintios 13 y todavía no estamos en el himno de la carta a los Efesios. Estamos en la segunda a los Corintios. Sólo diremos que "los muertos que vos matáis gozan de buena salud".
A mí parece que me da la brisa del golfo de Corinto y navego seguido por las Nereidas.

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