Consuelo produce el leer con avidez una carta que San Pablo nos escribe. Pues lo que nos comunica no puede ser más consolador: la sabiduría del Espíritu, la caridad , la eucaristía, la muerte de la muerte, la glorificación del cuerpo.
Creáse o no nadie podrá decir que el contenido de una carta tenga una riqueza semejante a ésta. Podrá decirse: no es verdad la verdad, no existe la verdad, las cosas son las que vemos nosotros, los hombres de hoy. Pero nadie puede mostrar algo mejor que el himno a la caridad donde se dice que todo es nada frente a ella y como el esquema de este mundo es cambio feroz que va hacia la descomposición de las galaxias (big rip) a una velocidad de explosión (big bang) con la posibilidad de la compactación en agujeros negros (big crunch) y pasajero, por más que dure con las ciencias que lo interpreten (al final el tiempo lineal no satisface como en el cuento del viejo miseria en Don Segundo Sombra) SOLO QUEDA ALGO DE TODO ESTO PASAJERO: LA CARIDAD.
DIos que es caridad es lo único queda cuando todo pase y nosotros, las personas en Él porque es Trinidad de personas y nosotros somos personas en su LOGOS EN EL ESPÍRITU SANTO, inmaculados en su presencia. Pero esto es anticipar el consuelo de la carta a los Efesios.
Pablo subraya grandemente el consuelo, la PARÁKLESIS:
BENDITO EL PADRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO (así visualiza un ex fariseo al Dios de Israel), el Padre de las misericordias y de toda PARAKLESIS, QUIEN NOS CONSUELA (HO PARAKALÓON) EN TODA AFLICCIÓN PARA PODER NOSOTROS CONSOLAR A LOS QUE ESTÁN EN TODA AFLICCIÓN MEDIANTE LA CONSOLACIÓN (DIÁ TEES PARAKLÉSEOOS) CON LA CUAL SOMOS CONSOLADOS POR DIOS. PUES COMO ABUNDAN LOS PADECIMIENTOS DE CRISTO EN NOSOTROS TAMBIÉN ABUNDA LA PARÁKLESIS Y SALVACIÓN. SI SOMOS CONSOLADOS (PARAKALOMETHA) LO ES EN PRO DE LA VUESTRA CONSOLACIÓN (PARAKLESEÓOS) QUE ACTÚA EN LOS MISMOS PADECIMIENTOS QUE TAMBIÉN NOSOTROS PADECEMOS Y LA ESPERANZA NUESTRA ES FIRME ACERCA DE VOSOTROS SABIENDO QUE COMO SOIS COPARTÍCIPES DE NUESTROS PADECIMIENTOS TAMBIÉN LO SERÉIS DE NUESTRAS CONSOLACIONES (PARAKLÉESEOOS).
De acuerdo a lo que aprendía con el filósofo argentino Juan Ramón Sepich Lange en doradas tardes mendocinas esto es pensar bajo el movimiento especualtivo del concepto. Y no porque examinara esto que para él todavía pertenecía a la teología sino en el movimiento circular del pensar puro.
Hay que subrayar por lo demás lo que dice la palabra "parákleis": pará: junto a, cercano a; klesis de kaleo: llamar. Luego: llamo en la cercanía, lo incorporo a mí, el ESPÍRITU SANTO, el PARÁKLITO, EL ABOGADO, EL DEFENSOR.
No es sólo Dios el Dios de vivos sino el Dios de la más prieta cercanía, el hecho hombre y todavía pan de vida quien nos da al otro PARÁKLITO.
Más no se puede recibir y más no se puede ignorar de parte de quienes dicen: es religión superada por la cultura. ¿Cual? ¿Quizás la francesa...o inglesa?
Creáse o no nadie podrá decir que el contenido de una carta tenga una riqueza semejante a ésta. Podrá decirse: no es verdad la verdad, no existe la verdad, las cosas son las que vemos nosotros, los hombres de hoy. Pero nadie puede mostrar algo mejor que el himno a la caridad donde se dice que todo es nada frente a ella y como el esquema de este mundo es cambio feroz que va hacia la descomposición de las galaxias (big rip) a una velocidad de explosión (big bang) con la posibilidad de la compactación en agujeros negros (big crunch) y pasajero, por más que dure con las ciencias que lo interpreten (al final el tiempo lineal no satisface como en el cuento del viejo miseria en Don Segundo Sombra) SOLO QUEDA ALGO DE TODO ESTO PASAJERO: LA CARIDAD.
DIos que es caridad es lo único queda cuando todo pase y nosotros, las personas en Él porque es Trinidad de personas y nosotros somos personas en su LOGOS EN EL ESPÍRITU SANTO, inmaculados en su presencia. Pero esto es anticipar el consuelo de la carta a los Efesios.
Pablo subraya grandemente el consuelo, la PARÁKLESIS:
BENDITO EL PADRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO (así visualiza un ex fariseo al Dios de Israel), el Padre de las misericordias y de toda PARAKLESIS, QUIEN NOS CONSUELA (HO PARAKALÓON) EN TODA AFLICCIÓN PARA PODER NOSOTROS CONSOLAR A LOS QUE ESTÁN EN TODA AFLICCIÓN MEDIANTE LA CONSOLACIÓN (DIÁ TEES PARAKLÉSEOOS) CON LA CUAL SOMOS CONSOLADOS POR DIOS. PUES COMO ABUNDAN LOS PADECIMIENTOS DE CRISTO EN NOSOTROS TAMBIÉN ABUNDA LA PARÁKLESIS Y SALVACIÓN. SI SOMOS CONSOLADOS (PARAKALOMETHA) LO ES EN PRO DE LA VUESTRA CONSOLACIÓN (PARAKLESEÓOS) QUE ACTÚA EN LOS MISMOS PADECIMIENTOS QUE TAMBIÉN NOSOTROS PADECEMOS Y LA ESPERANZA NUESTRA ES FIRME ACERCA DE VOSOTROS SABIENDO QUE COMO SOIS COPARTÍCIPES DE NUESTROS PADECIMIENTOS TAMBIÉN LO SERÉIS DE NUESTRAS CONSOLACIONES (PARAKLÉESEOOS).
De acuerdo a lo que aprendía con el filósofo argentino Juan Ramón Sepich Lange en doradas tardes mendocinas esto es pensar bajo el movimiento especualtivo del concepto. Y no porque examinara esto que para él todavía pertenecía a la teología sino en el movimiento circular del pensar puro.
Hay que subrayar por lo demás lo que dice la palabra "parákleis": pará: junto a, cercano a; klesis de kaleo: llamar. Luego: llamo en la cercanía, lo incorporo a mí, el ESPÍRITU SANTO, el PARÁKLITO, EL ABOGADO, EL DEFENSOR.
No es sólo Dios el Dios de vivos sino el Dios de la más prieta cercanía, el hecho hombre y todavía pan de vida quien nos da al otro PARÁKLITO.
Más no se puede recibir y más no se puede ignorar de parte de quienes dicen: es religión superada por la cultura. ¿Cual? ¿Quizás la francesa...o inglesa?
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