jueves, 14 de noviembre de 2013

PLENITUD DEL LOGOS.

Podemos hoy en día tras el sunami modernizador considerar el Evangelio de San Lucas donde ocurre tal encuentro entre el arcangel y la mujer como LOGOS lisa y llanamente. Estamos en el lenguaje submoderno (sin diferenciación) frente al LOGOS.
Mas simple: el LOGOS traza claramente la situación e indica con plenitud lo acaecido. Y su significado nos es equivalente a lo real y efectivo. Es una palabra sustancial o logos.
Ahora María, después de la Anunciación, se levanta y va a ver el signo que le dio el ángel. La estéril Isabel está en su octavo mes y ella se apresura a asistirla. La palabras son cortantes y definitivas. Su prima experimenta el movimiento del bebé en su vientre y queda llena del Espíritu Santo ante la BENDITA ENTRE LAS MUJERES QUE YA TIENE UN FRUTO BENDITO EN SU VIENTRE. Y lo hizo por medio de una gran exclamación y seguida de una pregunta: ¿cómo es que viene a ella la madre de su Señor? La respuesta inmediata la da cualquiera: porque es su prima que viene a ayudarla. 
Pero ella está inspirada por el Espíritu y le dice proféticamente cómo María ha creído lo increíble que se le ha dicho: que su hijo es el Señor pero ya diferenciado entre Padre e Hijo. Allí comienza a revelarse el misterio de la Trinidad: sin él no hay Dios real y por lo tanto realidad.
Y la respuesta de María es plenamente profética: el MAGNIFICAT, el engrandecer por la palabra al Señor.
El cántico de María claramente muestra lo que decimos ser LOGOS. 
Es cierto se lo puede ver "históricamente" por la forma como el cántico de Ana. Pero puramente responde al Génesis cuando revela que la descendencia de la mujer le partirá la cabeza a la serpiente. La mujer que fue cautiva de la apariencia ahora abre su boca para dar la esencia de la Buena Nueva: los últimos serán los primeros y los primeros los últimos. La promesa hecha a Abraham se cumple en la bendición de su vientre, aquel padre de la fe del cual dijo Jesús en Juan: "vio mi día".
Si deja establecida la CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL UNIVERSO antes de comenzar sobre todo delinea el claro donde Dios puso sus ojos sobre la pequeñez de su servidora, la cual será llamada bienaventurada por todas las generaciones.
Si alguna profecía podemos ver cumplida es esta en toda la tierra y en la historia. Los pueblos le han rendido esta alabanza y específicamente en forma pétrea, pictórica, escultórica, musical y poética.
Porque el Señor ha hecho grandes cosas en ella por su misericordia. Por cierto: redimirnos de tal manera donde lo más débil resplandezca maravillosamente. Incomprensible les sería a los hombres de momento y hasta el presente que quieren fijarse en Jesús sin apearse de su arrogancia de pensamiento del corazón ante una constante y nestoriana dilución de la THEOTOKOS. 
Ella fue el brazo suyo, la mujer a la cual se dirigió el crucificado como madre. Quieren hacer un accidente del hecho que el LOGOS revela a los que le temen, es decir obedecen a su indicación taxativa.
Los poderosos han quedado fuera por más realismo que hasta ahora se les atribuya sin ver cómo han ido quedando destronados poco a poco en un proceso que no acaba. Y la exaltación de los pequeños es un hecho reluciente en el cántico. 
Se dirá: ¿cuándo lo veremos? Bien, este proceso concluye en la vida eterna que ya ha comenzado desde la encarnación. La madre no puede sino estar transportada por el júbilo de lo que la simple mirada ha hecho sobre su disposición que le respondió con un sí a tal anuncio del Dios único, que ella conocía supratrascendente ahora suprainmanente. 
Su alma es toda alabanza o respuesta a su maternidad maravillosa en su factura, en su propósito salvador y en su realidad en un niño al cual ella tendrá como madre y que será el mismo Dios ya revelado plenamente. 
Frente a de la pluralidad de los lenguajes el LOGOS se expresa real y efectivamente. LOGOS VERSUS SPRACHE. La institucionalidad de su resultado es el hogar en Nazaret: treinta años de intimidad. El LOGOS es bello y bueno.

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