Si alguien contempla en la mañana la sierra bajo un purísimo cielo bruñido por un ángel, de un azul asonante con ella y con el verdor de los campos felices poblados de árboles temblorosos verá sapiente la realidad originaria o previa, para decirlo con frase del mismo Verbo, a "este mundo" auto colocado frente a ella (aún en contra) en el papel actoral de "la realidad única", monarquía absoluta acosando a los hombres, sus súbditos, con ruidosas necesidades infinitas que sin embargo duran "one day upon the stage signifiyng nothing", transformando lo originario en mera postal panorámica, en objeto de turismo, en vaciones medidas por quincena como un adorno que se pone o quita con un valor de mercado, ejerciendo desde hace mucho tiempo un fácil poder de abstracción sobre la realidad real de la tierra, que pródiga nos nutre del tesoro de su simplicidad sapiente, despertadora de las alas del pensar que se eleva con el hálito de sentimientos delicados, puros en un tiempo que gira, se envuelve, y nos envuelve en el ser recoleto (en metafísica realidad de realidades) si es que nos dejáramos llevar paso a paso a la creciente cercanía que avanza al ritmo inefable de la mansedumbre (en el ejemplo histórico de Francisco de Asís) donde las cosas abren su esencia y donde primordialmente comienza a emerger en mí aquello que soy en mí mismo (antes de la constitución del cosmos por ende lo diferente que la personalidad histórico genética) y es un dulce misterio de soledad y cercanía la cual en mayor sosiego recibe mejor amor (el que en la "mente me razona"): LA PERSONA, resonancia sinfónica de todo e imagen y semejanza o imagen de la imagen a la cual sólo le resta la correspondencia sobreabundancia de la alabanza de la gloria de su gracia con la cual nos agració en el amado (himno de San Pablo a los Efesios, pura literatura o literatura pura), por quien para quien y en quien hemos sido hechos poemas, nosotros y todas las cosas (idem carta a los Colosenses) en el cielo y en la tierra es decir en la totalidad del ser y el tiempo (expresión de ya aparece en el libro sexto de la República de Platón), en la amistad del amor (a vosotros os llamé amigos, se dice en San Juan 15), ad maiorem gloriam suam. Amen.
Ejemplo de oración larga.
Hay varios errores u omisiones de signos de separación. Me es muy dificil ver en el rectángulo estrecho en que se escribe lo que sobra o falta. Pero en este caso quise ensayar la más larga oración posible, lo cual sin verla y reverla es fácil caer en errores. No obstante el objetivo de tal método no es fácil inteligibilidad.
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