sábado, 21 de diciembre de 2013

la atención al logos

Obsesionados por cambiar el mundo cuando "este mundo" depende de las personas en primer lugar. Pero al crecer el número de individuos siempre hay que empezar de nuevo para que cada individuo se convierta hacia "su persona" (imagen de Dios que nadie ve) y cada vez está el imponderable de que quiera decir "sí" o bien "no".
No querer aceptar pues la redención de los obstáculos que impiden que se deje libre a la persona y no considerar el misterio que se vuelve sacramento es arruinar la posibilidad de la PARÁKLESIS DEL ESPÍRITU, implica no aceptar la gracia, cosa que no es nueva aunque hoy venga vestida de unidad en la diversidad ¡Esta unidad está dada ya en el orden de los ciudadanos y del estado! 
Pero la semilla de la PALABRA O VERBO DEL PADRE sin embargo requiere buena y bella tierra en disposición de un "sí" y crecer por espacio distinto en cada uno. No se da por la adopción de valores que pueden regir en la atmósfera ciudadana pero son "superestructura" para el nivel mistérico de la persona. No se da por libritos sino por el hndimiento del mismo Verbo en cada parcela.
Jesús habla en el monte transfigurado de su próxima partida a la casa del Padre, a la "patria" como la llama Tomás no a la patria de Holderlin que será, a nuestro entender logotectónico, "la añadidura del reino".
 El reino de los cielos, el reino de Dios, es el de las DIVINAS PERSONAS donde no hay más cosas sino AGAPE bajo el poder de la gloria. Pretender diluir esta diferencia DEL SER del ente es darle la espalda como Pelagio, que claro está ya era inglés. Sustituir el ser de Dios, el ser cristos, el recibir su ser a través del camino de su humanidad por "los valores" para hacer el declamado encuentro, que se da por otra parte en la libertad y los deberes del ciudadano, regido por la Constitución del Estado de la absoluta libertad es no menos que estupidez.
Jesús baja del monte y colabora con la salud pública y con la ayuda a los hermanos curando a un enfermo del alma pero hace más que humanitarismo: realiza uno de sus signos de la liberación de la persona que era en un principio para, en y por Él. Aquella mujer la tenía atada la consecuencia del mal y él la desató. Este es el misterio escondido antes de todos los tiempos y revelado ahora a los pequeños cuya riqueza es la fe.
Menos filosofar y más atención al LOGOS.
Jesús se queja ante el padre que pidió la curación de su hijo: ¿hasta cuando deberé soportar vuestra incredulidad? El padre tocado por el Espíritu Santo dijo aquello sublime: CREO PERO AYUDA A MI INCREDULIDAD.

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