Salió entonces desde la hondura de Dios la parábola del buen samaritano explicativa del mandamiento supremo ¿Quien podrá alegar que esto es "mera religión" en lugar de pura sabiduría y perfecta filosofía en cuanto LOGON DIDONAI?
La pregunta que le hace a Jesús el legista inscribe todo esto en la dialéctica a la cual mira de lejos la usual moralina que pretenda hacer fácil lo sublime, leicht gemacht, un procedimiento de oro para los hodiernos pedagogos. Otra cosa es ver la simplicidad de la palabra de Jesús acompañada de autoridad.
¿Haciendo qué heredaré la vida eterna? Y Jesús nos dice ante la, quizás vanidosa, pregunta a su vez preguntando: ¿Qué lees en la ley, qué conoces de principio a fin allí? Y el legista no puede ignorar aquel conocido primer mandamiento:
AMARÁS AL SEÑOR TU DIOS DE TODO TU CORAZÓN DESDE EL ALMA ENTERA CONSAGRADA A ÉL Y CON TODA TU FUERZA Y CON TODO EL RAZONAMIENTO DE LA MENTE Y DE ESTA MANERA AL PRÓJIMO TUYO COMO A TI MISMO. Ahora pasará a ser sabido.
Jesús como fuente de este mandamiento supremo que corre desde el Padre hacia Él en el amor que es el Espíritu lo confirma con toda autoridad (aún la de quien lo lleva a la práctica en sí mismo):
HAZ ESTO Y VIVIRÁS. Claro está para nosotros que sabemos del agua viva de quien es Él mismo la vida.
Sin cesar repito que esto lo sabemos filosófica o conceptualmente pero ahora hay que subrayar el "haz esto", el punto de la realidad efectiva.
Ingresar en la realidad efectiva a través del hacer el mandamiento será la suprema enseñanza de QUIEN ES SU SER Y en él no se separan el ser del hacer. él justamente va con celeridad a padecer a Jerusalén.
Haz esto y vivirás. Mostrará él su amor al Padre obedeciendo a su envío de ofrendarse y eso será índice de su amor a su prójimo: todos nosotros. Nada más lógico que lo realizado y pleno. En Él se cumple toda justicia.
La parábola lo pinta en palabras de sapiente serenidad, ternura y belleza.
La pregunta que le hace a Jesús el legista inscribe todo esto en la dialéctica a la cual mira de lejos la usual moralina que pretenda hacer fácil lo sublime, leicht gemacht, un procedimiento de oro para los hodiernos pedagogos. Otra cosa es ver la simplicidad de la palabra de Jesús acompañada de autoridad.
¿Haciendo qué heredaré la vida eterna? Y Jesús nos dice ante la, quizás vanidosa, pregunta a su vez preguntando: ¿Qué lees en la ley, qué conoces de principio a fin allí? Y el legista no puede ignorar aquel conocido primer mandamiento:
AMARÁS AL SEÑOR TU DIOS DE TODO TU CORAZÓN DESDE EL ALMA ENTERA CONSAGRADA A ÉL Y CON TODA TU FUERZA Y CON TODO EL RAZONAMIENTO DE LA MENTE Y DE ESTA MANERA AL PRÓJIMO TUYO COMO A TI MISMO. Ahora pasará a ser sabido.
Jesús como fuente de este mandamiento supremo que corre desde el Padre hacia Él en el amor que es el Espíritu lo confirma con toda autoridad (aún la de quien lo lleva a la práctica en sí mismo):
HAZ ESTO Y VIVIRÁS. Claro está para nosotros que sabemos del agua viva de quien es Él mismo la vida.
Sin cesar repito que esto lo sabemos filosófica o conceptualmente pero ahora hay que subrayar el "haz esto", el punto de la realidad efectiva.
Ingresar en la realidad efectiva a través del hacer el mandamiento será la suprema enseñanza de QUIEN ES SU SER Y en él no se separan el ser del hacer. él justamente va con celeridad a padecer a Jerusalén.
Haz esto y vivirás. Mostrará él su amor al Padre obedeciendo a su envío de ofrendarse y eso será índice de su amor a su prójimo: todos nosotros. Nada más lógico que lo realizado y pleno. En Él se cumple toda justicia.
La parábola lo pinta en palabras de sapiente serenidad, ternura y belleza.
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