martes, 6 de septiembre de 2011

LA HUMANIDAD DESDE LA NATURALEZA

El hombre era en Grecia el dios de la naturaleza y él, autor de los dioses, era objeto de culto. Pero la restauración de la humanidad debe hacerse desde la naturaleza misma donde un pueblo joven la desposará y habrá entonces una sola belleza, la humanidad como divinidad universal fundida con la naturaleza. Hyperión, educador de la humanidad hace una incursión en la realidad inmediata como soldado para la libertad de Grecia en vista de un destino heroico. La realidad de la guerra produce una gran decepeción en el soldado.Lo divino de la naturaleza hace renacer.
Esto es absolutamente poético y por lo tanto suena raro. En lugar de verlo como una extravagancia se nos propone como una sabiduría, la del saber civil de la tercera época de la Historia. No se debe buscar pues algo a la mano en ninguna sabiduría a la espera de ser concebida o transparentada por una pura razón. Por lo tanto no se presta a ser entendida y menos historizada. De hecho Hölderlin fue cosa del final de la concepción hegeliana tal como lo ha explicado, él también transparentándolo con la razón logotectónica, Heribert Boeder.
El sentimiento rousseauniano de la naturaleza se acentúa en Hölderlin hasta el último grado de intensidad. Un ejemplo de ello lo tenemos en las elegías. Una de ellas, el REGRESO AL HOGAR, a LOS PARIENTES, nos remite a la primera: la sabiduría homérica signada por la VUELTA AL HOGAR Y A LA PATRIA ¿Para qué sirve todo esto si no es real? Para nada mas que para ser hombre: en este caso en la belleza divina de la humanidad que emerge de la naturaleza ¡Quien tenga oídos para oir que oiga!
En este caso corazón.

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