Los fariseos siempre peligran en la vanidad de su conocer. Hay un abismo con el saber que no procede de las muchas letras sino de la experiencia que ve y toca lo que conoce. El conocer tiene un andarivel que se satisface a sí mismo y quienes lo andan se dan gloria a sí mismos. El saber procede de la experiencia.
Quien escribe el cuarto evangelio sabe que lo que dice es verdad porque lo ha visto (y sabe que es verdad porque "lo vimos y lo apretaron nuestras manos", dice en su carta) y nosotros tenemos el derecho de escucharlo en la totalidad del lenguaje (Derrida aporta al imaginativo Dionisio) cuando reitera: EL QUE HABLA CONTIGO ÉL ES y el ciego que ha preguntado quien es lo ve a él que es luz del mundo. Él como sabiduría vino al mundo para que los que ven no vean (los que son ciegos en el conocer finito y descriptivo)y los que no ven por el contrario reciban su luz y vean haciendo en el claro experiencia.
Él dice: YO SOY, no es algo, es alguien que es su ser. E historicamente es el pastor, el bueno, el que da su vida por las ovejas y que nadie arrebatará de su mano. Por su obra deberán conocer que el Padre lo ha enviado pero sólo el ciego de nacimiento lo ha visto para glorificar a Dios con ese paso del no ver al ver. EL aporta la experiencia de su ser uno con el Padre y nos la comunica ¿Para qué necesitaríamos teología, positiva o negativa?
Bien estaría lo de Heidegger de no querer hacer teología ni hablar de Dios ya que El que habla es la verdad del ser. Además pone su vida, la que asumió, la de la naturaleza humana, alma y cuerpo, para resucitar y asumirla en la vida eterna que posee por la naturaleza divina. Dios es su ser y es simple, eterno, infinito y uno. El ciego de nacimiento lo ve cuando le dice: EL QUE HABLA CONTIGO ÉL ES. EXPERIENCIA DIRECTA ILUMINADA.
Así al resucitar a Lázaro dice: YO SOY LA RESURRECCIÓN Y LA VIDA. Y todos los que allí estaban lo vieron salir de la tumba. Pero unos creyeron y otros no:los fariseos. La verdad no permanece en quienes están ahitos de verdades. La experiencia bajo la luz del claro es para quienes han elegido la mejor parte, porque la verdad es una elección dijo Heidegger, la verdad se ve en el decir sí de la fe, que recibe el don de lo que ha de ser pensado. El don del Espíritu precisamente es el ver de la inteligencia. Intus legere, más adentro, más allá de la razón se alcanza a ver el preludio de la visión cara a cara, persona a persona. Al desnudo de todo tocado de vanidad.
Un fariseo lo vino a ver de noche. la de la fe. Y recibió el testimonio de quien ha visto dado a los que creen ver y no ven. Mutatis mutandis es una situación sapiencial: la de Sócrates y los sofistas. Legitimidad versus la vanidad de siempre.
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