jueves, 27 de febrero de 2014

SABIDURIA EN EL MISTERIO...SACRAMENTAL

Me es preciso justificar porqué no hablo, por ejemplo, de Kant con la finura de un Ortega y Gasset que filosofa entre las cosas de su tiempo o escudriña el TEMA DE NUESTRO TIEMPO y sin embargo ofrezco tales desnudas palabras de la epístola a los Corintios escrita poco menos de dos mil años atrás.
Es que ya para nosotros, logotectónicos, no hay adelante ni atrás ni como para Einstein, arriba o abajo en el cosmos. No seguimos la línea del contínuo, dogma historicista, que Ortega no solamente suscribe sino que no puede sospechar su cancelación.
Y las palabras de Pablo las escuchamos por vez primera desde que fueron leídas por sus destinatarios originarios como puras epístolas donde se comunica el testimonio de Dios, TO MARTYRION TOY THEOY ¿Qué hacer si ha sido así? ¿Decir es cosa de la religión? ¡Es lenguaje!
No habla él con palabras culturales o mundanales en conceptos aprendidos en tal escuela o en otra de las muchas que pululaban en aquel rico mundo helenístico. Él hablaba de JESUCRISTO Y ÉSTE CRUCIFICADO y con la debilidad y temor que comportaba el no venir del mundo con persuasión sabia sino del mismo Dios con una demostración de ESPÍRITU Y PODER PARA QUE LA FE VUESTRA NO ESTÉ EN SABIDURÍA DE HOMBRES SINO EN PODER DE DIOS.

Habla una sabiduría no del mundo NO DE LOS PODERES DEL SIGLO SINO QUE HABLAMOS SABIDURÍA DE DIOS EN EL MISTERIO, LA ESCONDIDA QUE DIOS PREDESTINÓ ANTES DE LOS SIGLOS PARA GLORIA NUESTRA LA CUAL NO FUE CONOCIDA POR LOS PODERES CREADOS DE ESTE SIGLO PORQUE SINO NO HUBIERAN CRUCIFICADO AL SEÑOR DE LA GLORIA. Creyeron anularlo con ello.
Y sin embargo vino un jaque mate: lo crucificaron y la manifestación efectiva de Dios llegó a su consumación. El mal quedó vencido y la gracia para recibir y hacer el bien irrumpió.
Lo que ojo no vio ni oído oyó de lo que Dios había preparado para los que lo aman, es decir lo quieren recibir, cosa que no quiso el príncipe de este mundo: no quiso la caritas que hacía últimos a los primeros porque los ultimos –en la sabiduría de Dios- son los primeros. Lo del siervo de Dios no es accidental sino sustancial. No es moralina sino super metafísica.

Jaque mate de lo escondido que ve y anuncia el apóstol. Esto no es religión entre religiones. ESTO ES SABIDURÍA ENTRE LOS PERFECTOS, SABIDURÍA HABLADA EN EL MISTERIO, que será el sacramento. Misterio hecho pan cotidiano que se ofrecerá desde que sale el sol hasta el ocaso por la ofrenda para siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario