Pablo una y otra vez apela a la promesa hecha a Abraham siguiendo la posta racional de Lucas y señala la realidad de la descendencia salvadora de la corrupción: es el Cristo puesto como piedra de escándalo: PORQUE EL FIN DE LA LEY ES CRISTO PARA JUSTIFICACIÓN DE TODO CREYENTE.
Es la fe LA PALABRA DE LA FE QUE ANUNCIAMOS. Y es la que salva en la confesión de fe y sigue citando a Isaías (28,16).
El universalismo del profeta lo contiene: NO HAY JUDÍO NI GRIEGO PORQUE UNO MISMO ES EL SEÑOR DE TODOS Y RICO PARA TODO EL QUE LE INVOQUE. PUES TODO EL QUE INVOQUE EL NOMBRE DEL SEÑOR SE SALVARÁ.
El literalismo en este dicho ha promovido predicadores hasta el día de hoy por sectas de la inmediatez no filosófica.
Pero al hablar nosotros del claro y que nos conformamos a lo dicho ha sido para descartar teologías u opiniones. Si decimos que la palabra no solo obra en nosotros si se lo permitimos (y eso lo dice Jesús en San Juan 14) sino que (como también lo dice hablando de la morada) nos ampara y lo hace universalmente cuando étnicamente había sido hasta la plenitud de los tiempos sólo para un pueblo la salvación.
Y además venimos lógicamente integrados en la totalidad de lo dicho y narrado.
¿Quien invoca el nombre del Señor? SANTO ES SU NOMBRE dice en la clave de bóveda del Nuevo Testamento: en el cántico de la Virgen.
Cada uno deberá hacer su lectio total. Nosotros hemos partido de Lucas que recapitula y emerge del origen. Si no hay lectio no hay experiencia y luego no hay saber. No viene por una maestría donde recopilamos representaciones ajenas en vista de una acreditación. Aquí se trata de mi mismo.
No debemos olvidar aquello: ME LLAMARÁN FELIZ TODAS LAS GENERACIONES. Ese universalismo que se concreta en la madre del hombre que "era Dios". TU LO LO HAS DICHO responde en el juicio de la pasión si era o no.
Claro que esto obra más acá de toda elucubración teológica, las más de las veces "ideológica". Pero lo hace en la totalidad lógica de su exposición. Para poseerla toda junta habría que hacer lo de los monjes de Claraval: leer todo el día y todos los días sin solución de continuidad. Advertidos sin embargo: hay una lógica filosófica clara.
San Pablo hace surgir de la palabra la predicación y de aquí la fe, que es un resultado. Y citando un salmo predictivo anuncia que por toda la tierra se oye su voz. Pero el Deuteronomio también predice que Israel no escuchará y tendrá celos de los gentiles. E Isaías: FUI HALLADO DE QUIENES NO ME BUSCABAN. Y a Israel lo tacha de incrédulo y rebelde.
La fe es universal y muestra la salvación de todos pero ante ella está la actitud: del "no" ante el "sí".
La negación es bien lógica: donde hay "sí" hay "no". Y esto explica todo el devenir de la realidad de los hombres entre el "sí" y el "no".
Heidegger trata el "nein" cuando habla del claro en la Carta sobre el humanismo.
Es la fe LA PALABRA DE LA FE QUE ANUNCIAMOS. Y es la que salva en la confesión de fe y sigue citando a Isaías (28,16).
El universalismo del profeta lo contiene: NO HAY JUDÍO NI GRIEGO PORQUE UNO MISMO ES EL SEÑOR DE TODOS Y RICO PARA TODO EL QUE LE INVOQUE. PUES TODO EL QUE INVOQUE EL NOMBRE DEL SEÑOR SE SALVARÁ.
El literalismo en este dicho ha promovido predicadores hasta el día de hoy por sectas de la inmediatez no filosófica.
Pero al hablar nosotros del claro y que nos conformamos a lo dicho ha sido para descartar teologías u opiniones. Si decimos que la palabra no solo obra en nosotros si se lo permitimos (y eso lo dice Jesús en San Juan 14) sino que (como también lo dice hablando de la morada) nos ampara y lo hace universalmente cuando étnicamente había sido hasta la plenitud de los tiempos sólo para un pueblo la salvación.
Y además venimos lógicamente integrados en la totalidad de lo dicho y narrado.
¿Quien invoca el nombre del Señor? SANTO ES SU NOMBRE dice en la clave de bóveda del Nuevo Testamento: en el cántico de la Virgen.
Cada uno deberá hacer su lectio total. Nosotros hemos partido de Lucas que recapitula y emerge del origen. Si no hay lectio no hay experiencia y luego no hay saber. No viene por una maestría donde recopilamos representaciones ajenas en vista de una acreditación. Aquí se trata de mi mismo.
No debemos olvidar aquello: ME LLAMARÁN FELIZ TODAS LAS GENERACIONES. Ese universalismo que se concreta en la madre del hombre que "era Dios". TU LO LO HAS DICHO responde en el juicio de la pasión si era o no.
Claro que esto obra más acá de toda elucubración teológica, las más de las veces "ideológica". Pero lo hace en la totalidad lógica de su exposición. Para poseerla toda junta habría que hacer lo de los monjes de Claraval: leer todo el día y todos los días sin solución de continuidad. Advertidos sin embargo: hay una lógica filosófica clara.
San Pablo hace surgir de la palabra la predicación y de aquí la fe, que es un resultado. Y citando un salmo predictivo anuncia que por toda la tierra se oye su voz. Pero el Deuteronomio también predice que Israel no escuchará y tendrá celos de los gentiles. E Isaías: FUI HALLADO DE QUIENES NO ME BUSCABAN. Y a Israel lo tacha de incrédulo y rebelde.
La fe es universal y muestra la salvación de todos pero ante ella está la actitud: del "no" ante el "sí".
La negación es bien lógica: donde hay "sí" hay "no". Y esto explica todo el devenir de la realidad de los hombres entre el "sí" y el "no".
Heidegger trata el "nein" cuando habla del claro en la Carta sobre el humanismo.
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