Con sabor a la Gelassenheit heideggeriana el PÉLEIN ha hecho su camino aquí en esta tarde eterna donde fui maestro y mero contemplador obediente.
JUNTO AL RÍO DE LOS SAUCES
El agua cae al ritmo en ese mate
del río que murmura suaves versos,
espejo claro de estos cielos tersos
de añil desde Autaltina a Salsacate.
El corazón al mismo ritmo late,
los pájaros, los árboles inmersos
aquí entre sierras, juntos, no dispersos,
en un tiempo lineal, hacen que acate
al ser el pensamiento enraizado,
moviéndose en su sitio en honda tarde
dorada, en mismidad, donde se goza
en hogareño valle contemplado.
Y gira el tiempo...el mate que rebosa,
mientras la sierra es sueño eterno que arde.
corrección del verso primero del ultimo terceto:
ResponderEliminar"en el hogar el valle contemplado"