viernes, 1 de abril de 2011

ALMA-ESPÍRITU-MENTE: EX-PER-IENCIA

El alma plotínicamente hablando hacia afuera anima los cuerpos y vuelta sobre sí es espíritu. Desde esa posesión de sí misma sigue el camino de la verdad y puede llegar a la contemplación de Dios como mente. Ante tan puro teorema el corazón se llena de bellos sentimientos espirituales que solamente los sabe quien los ha probado. Claro está, este ITINERARIO HACIA DIOS, recordando la obra de San Buenaventura, esta pendiente del CATECISMO o RESONANCIA DE LAS PALABRAS DE LAS SANTAS ESCRITURAS que son y han sido convocantes. Aquel que llamamos Dios nos llama por ellas y cuando se han hecho carne en nosotros se forma un manantial que lleva a la vida eterna. Así se dice de la recepeción del Espíritu en el Evangelio de San Juan y los oídos que han escuchado y que renuevan la audición comprenden esto simplemente en espíritu, comprenden al ESPÍRITU que hace resonar o recordar todo al espíritu, el cual vuelto filialmente hacia Dios SE AQUIETA EN LA MENTE QUE ES POR SÍ CONTEMPLATIVA.
¿De qué podría estar lleno el corazón si la mente no aparece por la reversión del espíritu sobre sí? Los sentimientos son como la cuerda de un arpa y son pulsados por las palabras que advienen al espíritu o bien...por las múltiples incitaciones de las cosas exteriores de lo que entreteje el mundo. Así ha sido y así será hasta el final. Cuando acaso en la tranquilidad del orden natural el itinerario se hace posible es como si el paraíso del cuento biblíco depusiera aquella espada zigzagueante y la mente se volviera nuestra en contemplación, llena de poemas divinos (salmos,cánticos, lamentaciones, himnos porféticos y palabras luminosas de la buena nueva que se dirigen a quienes tengan oídos para oirlas)hasta llegar a la tragedia sublime de la cruz y al gozo de la resurrección.
Nada obliga sino la belleza, nada constriñe sino las palabras que dibujan un rostro, ningún objeto exterior sino una plenitud de sentido interior que nos hace hablar y escuchar. Depende luego de si el alma está hacia afuera escuchando el ronroneo de los deseos o hacia el espíritu escuchando palabras que hacen vibrar las cuerdas de nuestro corazón. Quizás luego surja lo que experimentamos como alabanza y que es aquello para lo cual según el himno de Pablo a los Efesios estamos hechos: LA ALABANZA DE LA GLORIA.
Esto podría sonar como una fábula pero rigurosamente lo veremos en el inicio de la época media, en Plotino que tiene una función idéntica que la de Parménides en la primera, puro pensamiento conceptual inmaculado. El resto de lo escrito pertenece a LA EXPERIENCIA DE QUIEN LIBRE PRESTA OÍDO A UNA U OTRA SABIDURÍA ORIGINARIA HOY: EN LA ESFERA DEL LENGUAJE.
Cargamos otra vez con EL VALOR DE LA EX-PER-IENCIA. Hoy la hay de parte de la lengua que habla y tambien indica diciendo.
Vuelvo a recomendar al lector sorprendido el final de SEDITIONS de Boeder, traducido al inglés por Marcus Brainard.

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