Los gritos de Job en la tinieblas representan los nuestros hundidos en la existencia. Nos ha respondido sin embargo Dios a ellos. Con creces hemos tenido su gracia pero la tiniebla no cesa, la noche oscura del alma se aplica sobre la persona acosada mas que por sus miserias por su lejanía de Dios.
No es momento para verlo ahora sino a través de la muerte. La gracia no hace otra cosa que brotar de ella. mientras nosotros podemos acompañar el grito del mismo Jesús en cruz: Dios mío Dios mío porque me has abandonado.
Concentrándonos en él sentimos la pena hasta la muerte, pasamos del huerto al calvario y nuestra vida tiene un camino: la eucaristía.
Aferrados a las instancias de esta estrecha vida no nos enfrentamos con su dulzura. Pena ya incruenta, respuesta de Dios a esta finitud relativa sin paz. Contemplar la Eucaristía produce una gran paz que une los instantes del tiempo.
Carlos de Foucauld lo experimentó adorando la hostia consagrada. El ser engloba al tiempo, lo congrega. Y eso da una inmensa paz y felicidad.
Job es una parte.
No es momento para verlo ahora sino a través de la muerte. La gracia no hace otra cosa que brotar de ella. mientras nosotros podemos acompañar el grito del mismo Jesús en cruz: Dios mío Dios mío porque me has abandonado.
Concentrándonos en él sentimos la pena hasta la muerte, pasamos del huerto al calvario y nuestra vida tiene un camino: la eucaristía.
Aferrados a las instancias de esta estrecha vida no nos enfrentamos con su dulzura. Pena ya incruenta, respuesta de Dios a esta finitud relativa sin paz. Contemplar la Eucaristía produce una gran paz que une los instantes del tiempo.
Carlos de Foucauld lo experimentó adorando la hostia consagrada. El ser engloba al tiempo, lo congrega. Y eso da una inmensa paz y felicidad.
Job es una parte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario