Los afectos sublimes de humanidad que tiene Emilio sin conocer teologïa ni filosofía constituyen la diferencia de esta educación cuando miramos al hombre en sí mismo despojado de lo artificial, desprendido de las opiniones humanas, viendo él mismo por su propio corazón, sin ser gobernado por autoridad alguna sino por su razón.
Así aquí ser y espíritu son abstracciones para los niños; como Dios, la idea de la creación, las propiedades divinas son oscuras. Ni el niño ni el hombre común las comprende. Enseñarle el catecismo es enseñarle a que mienta. Y se hace esto porque se considera que es necesario creer en Dios para salvarse. Pero esto se contradice con el bautismo de los bebés, condición sine qua non para salvarse.
Es justo lo que dice si esto fuera simplemente así. Pero explica la diferencia irreductible entre la sabiduría del EVANGELIO DE LA PAZ DEL DIOS DE LA GLORIA y el Saber Civil, como lo denominó Boeder.
Ahora Rousseau se muestra el renovador del cristianismo con la PROFESIÓN DE FE DEL VICARIO SABOYANO, una suerte de sacerdote católico de nuestros días en lo que hace al espíritu libre. De aquí resultar{a Hegel.
Un sacerdote caído en desgracia en el final de la época católica. No estamos en el fresco origen del sacerdocio de un Benito de Nursia o de Patricio de Doventry, santos misoneros de la fundación de Europa. Estamos en 1750 donde el cargo se parece al de alguno que hoy eligiera engancharse en las Fuerzas Armadas para asegurar su porvenir: un oficio. La primera Europa ha envejecido y estamos ante las ciencias nacientes. Descartes ha descubierto el método y Leibniz que ha racionalizado todo, él mismo ha descubierto el cálculo infinitesimal y algo para la cibernética junto con Pascal. Ahora para que haya Metafísica ha de surgir al conjuro de otra sabiduría originaria: la luz interior teniendo como única filosofía el amor a la verdad liberado de la selva de argumentos.
El sacerdote se crea un nuevo dogma: CREO QUE UNA VOLUNTAD MUEVE EL UNIVERSO Y ANIMA LA MATERIA. LAS LEYES DEL MOVIMIENTO DEMUESTRAN UNA INTELIGENCIA. EL HOMBRE ES LIBRE EN SUS ACCIONES Y COMO TAL ANIMADO POR UNA SUSTANCIA INMATERIAL LUEGO NO HAY EXCLUSIVIDAD SINO IGUALDAD ENTRE LOS HOMBRES Y EL TESTIMONIO DE LOS HOMBRES DEBE SUJETARSE A LA RAZÓN A LA CUAL NADA FUNDAMENTAL DEBE AÑADÍRSELE. NO HAY INTERMEDIARIOS ENTRE DIOS Y LOS HOMBRES. LA INTOLERANCIA QUEDA DISPADA POR ESTA LIBERTAD EN POS DE LA BONDAD NATURAL QUE SE HA VISTO OSCURECIDA POR LAS RELIGIONES.
Desde aquí se perfila la Constitución del Estado República, un nuevo absoluto. Y una filosofía que nacerá de nuevo en las CRÍTICAS DE KANT.
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