viernes, 24 de junio de 2011

EL FILÓSOFO ES EL MÉDICO DEL ALMA

Es el filósofo quien recibe de la sabiduría la medida de la justicia, la idea de las ideas, lo visto por el ojo del alma, el NOYS, según lo afirma en el diálogo REPÚBLICA. Es solo él quien da preceptos al alma como el médico para el cuerpo y ellos derivan de la justicia (DIKE) según lo muestra en el diálogo Gorgias (la ADIKÍA es el peor de los males). Es quien se abstiene de los placeres, deseos, dolores y temores en tanto que se pueda para que alma, libre de ellos, participe de lo que es divino, puro y único en la forma, el eidos único (MONOEIDOS) según lo repite una y otra vez en el diálogo Fedón para mostrar porqué no debe temerse a la muerte.
Esto tan criticado por modernos y posmodernos ha sido probado en el siglo XX por el abogado santo que se enfrentó con el imperio inglés con éxito y ayunó por la paz de su pueblo ¡Probaba la pureza como buen yogi y la orientaba hacia la justicia política como Sócrates!
El hombre justo es la medida de la justicia. Gandhi castigaba en sí la injusticia de los hombres sensitivos y no espirituales con el ayuno que dormía su cuerpo y despertaba su espíritu. Y eso sucedió y tuvo su efectividad entre los mundanos de la gran política y entre los apasionados de las religiones sin espíritu. Él se educó en la Gita que los hodiernos aceptan odiando el paralelo griego.
Los que se ocupan del alma y no están sometidos a los cambios sensibles del cuerpo que obliga a enjuiciar según las pasiones que los hacen errar son quienes filosofan y son dulcemente exhortados por la sabiduría a la paz y se recogen en el alma misma: en lo que ella misma según ella misma habrá contemplado de las cosas que son verdaderamente, lo inteligible e invisible. Permanece contemplando la verdad y lo divino y lo no sujeto a opinión, liberándose despues de la muerte hacia lo que es de su misma naturaleza saliendo de los males humanos ¿Cómo luego temerá la muerte? Lejos de ello Sócrates como los cisnes sagrados de Apolo goza de esa partida hacia el Hades. No obstante no dejará de dar argumentos para disipar los temores de los discípulos acerca de la pervivencia del alma, que es vida. De este modo cura el alma débil dándoles la balsa del argumento que los lleve por la vida presente o el bajel del logos divino que es la filosofía.
Ellos deben persuadirse más por la verdad que por Sócrates. Su dulce halo de santidad nos embriaga sin embargo cada vez que lo escuchamos.

martes, 14 de junio de 2011

LAS IDEAS FRENTE A LAS APARIENCIAS DE LAS COSAS

Ahora para Platón se trata de poner justicia frente a la usurpación de la verdad por parte de sus contemporáneos (sofistas y retóricos) pero por eso mismo debe dar el LOGOS de las apariencias: "¿Es posible la vida con un cuerpo miserable y ruinoso? No- ¿Pero acaso lo será cuando hubiéramos arruinado lo que se deteriora por la injusticia y se beneficia de la justicia. ¿O es que valoraremos más el cuerpo que aquella otra parte de nosotros mismos donde se relacionan la justicia y la injusticia? No-
¿No es acaso ésta la más digna? Seguramente- Luego querido amigo no es del gran número donde nos ocuparemos sino del juicio de aquél que se concentra en la justicia y la injusticia, a saber: DE LA VERDAD PURA. Así tú Critón, nos descaminabas cuando nos invitabas a tener en cuenta a la multitud cuando se trata de lo justo, lo bueno y lo bello y de sus contrarios (Critón pretendía que Sócrates se escapara de la cárcel después del juicio injusto)...Así mi amigo...lo esencial no es vivir sino bien vivir...y el bien y lo bello y lo justo es una mismidad (son lo mismo, sin cambio)". Y esto "mismo" que son, la verdad misma, es la idea de lo justo que mide las cosas justas.
Platón tiene que mostrar en el juego político de las apariencias (que los sofistas afirmaban como la gran cosa sobre la cual versa la oratoria) la verdad pura que Parménides contemplaba en el único camino de la persuasión. Aquí la persuasión no será ya la atención a la verdad misma en el único camino de lo que tiene que ser, sino la dialéctica de las ideas entre las apariencias de las cuales las cosas son participación. Platón deberá fijar las apariencias como las estatuas de Dédalo. No es una cuestión metodologica es una cuestión de salvación del hombre en cuya alma reside la idea de la justicia,la medida de sus actos buenos y saludables. El médico que en el cuerpo produce tal armonía de la medida es, precisamente, no el orador, el sofista sino el filósofo. Y éste es Sócrates que defiende frente a Critón el buen vivir de acuerdo a la idea de justicia, es decir a la verdad de la misma, y no el simplemente vivir de acuerdo a la medida de las apariencias que siguen los más y sus aduladores, los sofistas
¡Pensar que a esto hasta hoy se llama realidad"! ¡Pensar que se llama educación a la multiplicidad o pluralismo de las cosas mientras nadie es capaz de mostrarle a un jóven porqué no hará nada sustancial fumando droga cuando en su alma están esperando renacer las ideas de lo bello, lo bueno y lo justo! Claro no hay hombre paradigmático, no hay Sócrates ni cisnes. Lo feo es estandarte y los cuerpos son todo lo que hay dentro de la revolución comunista de los cuerpos, según el ya pasado Merleau Ponty. Pero hay países que venden eficazmente sus productos...y en la cultura no hay quien los aventaje.

lunes, 13 de junio de 2011

EIDOS E IDEA

¡Qué palabra! Ha determinado mi vida sin duda y la idea procede de AISA o Moira. Y ella justamente es la determinación de lo que es algo, su razón, su medida, lo bello que es en sí. Por eso aparece así en su forma visible. La dieferencia entre una mujer bella, entre ella y su eidos ha sido de entrada subrayada por Platón. La mujer es bella por la belleza en sí. Este "en sí" es el ser verdadero, es decir inmóvil, que no viene a ser ni deja de ser,es el ser que es. El alfarero contempla el EIDOS de su obra. La medida perfecta vista con el ojo del alma: es algo determinado a ser así como tiene que ser. Cada cosa participa de su EIDOS. Por eso en cada cosa recordamos su IDEA, lo visto antes por el alma y en ella. Como es el ente en Parménides así son las ideas: lo perfecto, uno, íntegro, inmóvil, sin comienzo, incorrputibles. En la pureza de la visión del alma conceptuando, logicizando acerca de lo que siempre es de la misma manera esta vez son las ideas lo visto, lo que son en sí las cosas múltiples, pura apariencia para Parménides. Ahora las cosas son objeto de la opinión porque son y no son, son algo que tiene esa consistencia porque participa de las ideas.
Y las ideas se fundamentan en la idea del Bien: el conocimiento mas digno y superior. El telos. La medida de la justicia que gana aquí su inmutabilidad, la necesaria para la polis, sometida a la corrupción en época de los sofistas. Así se salva la polis después de exponer la tragedia de Ésquilo la necesidad racional de la justicia.

domingo, 12 de junio de 2011

LAS IDEAS

Vemos las ideas. Ellas son lo visto con la pureza del alma, la cual es simple como ellas y reside en ser siempre ella misma sin cambio. Lo contrario del cuerpo al cual vemos. Ellas son invisibles ¿Cómo así si idein quiere decir ver? Paradoja: ellas son lo en sí, lo igual en si, lo justo en sí, lo bello en sí y no pueden cambiar en su unicidad. Ya hemos oído esto en los signos del ente. Por eso el filósofo que se ha esmerado durante su vida a desprenderse de lo visible para contemplar lo invsible con la pureza del alma racional no puede temer el viaje hacia lo que permanece siempre de la misma manera que en lenguaje homérico son los dioses. Las cosas visibles si son iguales nunca son así siempre, tampoco si son bellas. Ya lo demostró antes en Hypias acerca de la belleza en sí y de las cosas bellas.
El alma es connatural con las ideas y por eso ella en su invisible mismidad no deja de ser como lo corporal. El alma es semejante a lo divino e inteligible y es única en su forma y siempre de acuerdo a ella misma. El cuerpo por el contrario es de muchas formas, disoluble y no estable en sí mismo. El alma en su consorcio con el cuerpo o bien se purifica con la actividad de la inteligencia o bien se hace pesada con lo corporal que la esclaviza. La filosfía la exhorta con dulzura a liberarse y a recogerse en sí a contemplar las cosas como son en sí mismas inteligidas ellas mismas en su ser.Esto es: la idea. En esta calma de lo sensible contempla la verdad y lo divino y lo no sometido a opinión. Se nutre de la ocntemplación y se va con la muerte a donde pertenece, al lugar de las ideas. Por eso Sócrates como los cisnes canta ante la inminencia de la muerte por la belleza en que ha vivido y ahora está a punto de llegar a su consumación. Ellos están a punto de ir junto al dios que sirven. Él no menos que ellos. Los alumnos aprovecharán este canto para navegar el resto de sus vidas en un logos divino. Así lo vio HÖLDERLIN: sin belleza no hay filosofía.
¿Cómo siempre en las aulas universitarias han convertido esto en una TEORÍA DEL CONOCIMIENTO? Bueno en tiempos de marea ideológica llegaban a interrumpir aún estas lecciones epistemológicas como contaminante idealismo burgués.
Cada uno puede tomarlo o dejarlo pero lo que no puede hacer es DESNATURALIZARLO. No es lo que les pareció a los antropólogos post Feuerbach ni a los neokantianos. Porque ni el Kant visto no es sino una descripción exterior. Hay belleza en él. Esto por Schiller.
Escuchemos lo que se expresa: es el canto de las aves mánticas de Apolo, toda belleza de las Musas. Los que quieran ver su propia nariz y son como Ovidio Nasón, a una nariz pegados escuchen la música que han preferido pero hacen como el de Alcañiz y el de Alcañices. Quizás de tanto hablar de las ideas de Platón como cosas que se le meten a uno en la cabeza terminaron rebuznando en balde como el uno y el otro alcalde.
Aquí son las Musas deidades de la pureza que traspasan de comienzo a fin el último día de la fructuosa vida de Sócrates. Y la idea procede de un ver originario lo que siempre ha sido y debe ser: es si se permite una AISA o destino. Sí del origen helénico, de la lengua griega.

jueves, 9 de junio de 2011

PODRAN PASAR LOS PENSADORES PERO SÓCRATES NO PASARÁ

Con el sincero perdón de Nietszche. La fuerza moral de Sócrates no se perderá jamás. Es el poder pedagógico más fuerte de un hombre en cuanto tal. Su campana se escucha en el interior de cualquier hombre que haya tenido la dicha de escucharlo, presentado por el jóven Platón que lo plasmó desde el asombro filo-sófico. No hay que acudir a ningún otro lugar que al diálogo LYSIS o al CHARMIDES o al ALCIBÍADES, para transfigurarse es decir para aceptar la invitación de la SOPHIA a diferenciarse de sí con respecto a sí mismo según lo señaló Boeder, que es el mejor ejemplo del epígrafe.
Si cada uno será don Quijote como le gustó decir a Unamuno, es cierto que cada filósofo será un discípulo de Sócrates, especialmente en el diálogo que ha caído en el centro de estas páginas, el de la gran música del filosofar, comparado con el cisne que se estremece en espíritu en el momento de morir: el que Sócrates protagoniza como un nuevo Teseo, salvador de la juventud en el momento de la vuelta de la theoría a Delos, el día antes de tomar la cicuta.
Esto me pone en la situación de poner aquí el siguiente soneto:
LA AURORA DE ROSADOS DEDOS

Viví entre las violetas tricolores
de tu jardín poblado por las aves
que cantan himnos, simples, puros, suaves
sintiendo, condolidos, sus amores.

No te pido que mates tus dolores
ahogando sentimientos, hondos, graves
sino que los traspases como naves
que dejan tras de sí blancos fulgores.

Navegas en el mar siempre mudable
del alma humana que se alegra y llora.
Mas mira al cisne cómo surca estable

el lago transparente y se enamora
de la existencia y brilla en la inefable
sagrada de la rosada aurora.

Apunté a una mujer: mi esposa.

domingo, 5 de junio de 2011

EL FEDON PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

No puedo pensar en otra calificación para este testimonio de Sócrates según Platón. La presencia de este paradigma que argumenta acerca de lo que sabe, legitimado por el hecho de ser él justo y sabio es una herencia inamovible. Cierto que si uno escucha a un literato submoderno que sigue las sombras que sobre esto arrojó con fuerza titánica Nietzshe y se hace heredero de lo que ignora y no puede asumir, pareciera lo contrario.
Hay que decir que lo otro que la santidad debe ocupar su lugar, que lo otro que el alma que es inmortal (porque tiene que ser por la necesidad del pensamiento denominada THEMIS) debe tener su tiempo: que es el de la indeterminación fingida; que lo otro que lo bueno y lo bello debe tener su cuarto de hora para completar el espacio del arriba y del abajo del derecho y del izquierdo.Nos parece hoy que lo que era bello no lo es porque no debe serlo. Así tenemos a Rimbaud y a Baudelaire, a Joyce y a Borges frente a la historia. Éste último se atrevió a enmendar el mismo SERMÓN DE LA MONTAÑA en el Elogio a la Sombra ¿Qué elogia?
Sin embargo el Fedón muestra cómo las determinantes inmediatas percibidas como grandes o pequeñas, altas o bajas, bellas o feas tienen una medida absoluta de la cual participan.Las cosas iguales participan de lo igual en sí, las bellas de lo bello en sí. De aquí nos vamos al SIMPOSIO.
Lo que un literato posmoderno expresa sobre el alma, sobre lo puro, sobre lo verdadero que siempre es, sobre lo justo y bueno, sobre la recompensa de los que han sabido morir por el ejercicio ascético del filosofar, se puede ver hoy como una necesidad de indeterminación acerca de lo ya determinado y que tiene que ser. Lo que es THEMIS tiene una posición POSIBLE JUNTO A ELLA que dice: no está permitido afirmar que haya lo que ha habido y en su lugar debería haber lo que no debe ser. No es themis que fuera aquello ya puesto como justo, aquello que ha fracasado en la historia, que lo es del error de la verdad ¡La verdad es errónea!
Se complica grandemente ir por el camino prohibido por la diosa a PARMÉNIDES pero de hecho se ha cumplido la otra posibilidad.

Si frente a la historia de la verdad en tres épocas distintas y consumadas hay otro espacio o esfera que se le contrapone que es el mundo en sí cerrado, OTRO PENSAR QUE EL LA HISTORIA y bajo éste hay una esfera que se ha dado su lugar y tiene su presente propio, la del lenguaje EXTRA MUNDANO, luego hay, puesto que pudo constituirse, una esfera logotectónica que en sí transparenta todo (la historia, el mundo y el lenguaje) como lo hizo el NOYS con respecto a lo desplegado en las posiciones de la época primera, que es la razón logotectónica, la que sí recoge y asume la herencia, aquel patrimonio de la humanidad: la de ese hombre paradigmático que obedeció al oráculo haciendo la más alta MÚSICA.
La armonía del saber logotectónico obedece a ese imperativo que dice: NO ES THEMIS QUE EL COSMOS NO SEA BELLO, como lo expresa Platón en el Timeo. Y puso ante los ojos la belleza de todo, lo que ha sido, lo que es y su futuro, sacándolo de una evolución inmediata y ya enfermiza como el río de Cratilo y fijándolo en la verdad.
Y la tranquilidad en el orden de lo par y lo dispar es la PAZ.

miércoles, 1 de junio de 2011

LO BELLO Y LO BUENO

Decir que lo bello es bueno y viceversa es una garantía a la cual se acogen los sabios (lo acabo de leer como exigencia de Gandhi en su conversación con Romain Rolland). Estas palabras han perdido connotación. Pero los muertos que vos matáis gozan de muy buena salud. En lo que a mi hace han sido objeto de mi admiración cuando por vez primero las hallé mencionadas como ideas o como la idea. La palabra idea permaneció sagrada para mía desde aquella juventud luminosa en medio de un mundo que se iba oscureciendo ¿Puede darse la beatitud en medio de los que se privan de ella? ¿Hay que sersolidarios con quienes por querer ser solidarios con los pobres se hacen oscuros y desesperados? No así Gandhi que en Sud África le abrió el camino a Mandela y en la India ¡hizo retroceder a los ingleses con la no violencia!¡Aplicó el sermón del monte!
Puede darse lo bello y lo bueno porque está antes que el alma y la justifica como alma espiritual.
Sócrates lo demostró, Gandhi lo realizó en gran escala ¿Qué más? Sé que hay un "confusor" y "deceptor" y por eso hay tanta confusión en medio de la metodología más sutil. Por lo que a mí hace amé la idea y cometí un gran pecado: ¡fui feliz!
Quizás todavía no he podido ser enteramente pobre.