martes, 24 de septiembre de 2013

JUGOSO CUENTO

La narración sigue con el el celebérrimo jardín de Edén traducido por el PARAÍSO. No hay cuento más conocido ni que exprese acabadamente el misterio del hombre.
Él es barro y espíritu soplado por el Señor. Él es centro dentro del paraíso, los animales son su compañía pero debe venir una compañera de acuerdo a sí mismo por la cual el hombre debe dejar a su padre y a su madre para ser una sola carne. La emoción del varón que escribe el primer poema a la mujer está señalada. Ahora en el paraíso hay dos símbolos: los cuatro ríos, dos de los cuales son desconocidos y poéticos y sobre todo los dos árboles, el de la vida y el de la ciencia del bien y del mal del cual no deberá comer so pena de muerte.
He aquí que se perfila lo que sucederá: si hay mandamiento alguien lo desoirá. Y los implicados en el caso serán los protagonistas. No se puede leer el capítulo tres sin estremecerse: la serpiente era el más astuto de los animales...ya se adivina todo lo que sucederá. Fue sobre el flanco débil y logró que la apariencia la atrajera y las palabras suyas contradictorias la confundieran. Cuando Dios le había dado el mandamiento ella no había sido hecho. Luego Adán se lo comunicó pero ella le dio menos crédito. Y cuando vino la tentación él no estaba y ella le dio más crédito al tentador.
Y vio que era bueno para lograr sabiduría y comió y dio también a su esposo que comió y entonces nos vemos transportados a la situación actual posmoderna: el ELLO al descubierto: vieron que estaban desnudos.
Ahora viene el SUPER YO (no olvidemos que para Freud este relato integraría el catecismo hebreo) y le dice: ¿quien te ha hecho ver que estabas desnudo? La mujer que me diste por compañera me dio a comer del árbol y comí. Entonces se dirige a ella: ¿por qué lo has hecho? Y ella: la serpiente me sedujo y comí.
Fue Dios sobre la serpiente y la maldijo, haciéndole saber que del linaje saldrá quien le pise la cabeza y cómo el la acechará en su talón. Fue sobre la mujer y le anunció la pérdida de su dignidad de reina de que gozaba en el paraíso. Fue sobre el varón y lo hizo reo de la dificultad de alcanzar el pan de cada día. Con las Personas Divinas el Padre razonó así:HA VENIDO A SER COMO UNO DE NOSOTROS CONOCEDOR DEL BIEN Y DEL MAL. En estas circunstancias debía ser apartado del árbol de la vida: en su condición de injusticia no debía perdurar sino morir. La muerte es su camino, no la vida.
Resulta que no hay nada más exacto que esto. La relación poética varón mujer está quebrada. La degradación de la belleza del paraíso afecta a toda la creación, especialmente al hombre que se desequilibra y deforma. 
En la experiencia de la vida de cada hombre esto se experimenta porque viene desde el ser. Y todo clase de enfermedades, físicas y psíquicas nos acecha por la ausencia del Espíritu o árbol de la vida. Y la muerte nos aguarda para engullirnos.
Ahora está la historia de la salvación ¿quien le partirá la cabeza a la serpiente?
Veremos: hay que dar un pasito todavía para describir la consecuencia del pecado o transgresión o falta de confianza en quien había mandado el "no comerás" QUE HASTA HOY TIENE INNÚMEROS SEGUIDORES. 

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