Como Hesíodo ve la virtud del trabajo en medio de la vanidad del rico que nunca podrá gozar de sus riquezas
Y QUE HA VENIDO EN VANO Y ENTRE TINIEBLAS
Y CUANDO SE VA OSCURIDAD CUBRE SU NOMBRE
y por su enajenamiento que conduce su avaricia
AUNQUE HAYA VIVIDO DOS VECES MIL AÑOS
NO HA PODIDO GOZAR DE SUS BIENES.
También señala el freno a la LIBIDO ya reinante que surgió de aquella vanidad del origen narrado:
MAS VALE LO QUE VEN LOS OJOS
QUE IR TRAS LOS DESEOS
PUES ESTO ES VANIDAD Y PERSEGUIR EL VIENTO.
Esto es el movimiento de los hombres en el mundo que no saca finalmente ningún provecho mientras recibe nombramientos
HAY MUCHAS PALABRAS QUE SÓLO SIRVEN PARA AUMENTAR LA VANIDAD
y el ruido festivo que tiene el mundo que se enajena de la sabiduría (vimos que el árbol de la ciencia no la contenía) encuentra al sabio en expresiones paradógicas:
MEJOR ES IR A LA CASA DEL LUTO QUE A LA DEL FESTÍN
MEJOR ES EL PESAR QUE LA RISA PUES LA TRISTEZA
DEL ROSTRO ES MEDICINA PARA EL CORAZÓN
Esto recuerda sin duda la bienaventuranza del llanto
FELICES LOS QUE LLORAN
De hecho nunca en las narraciones evangélicas se sale de la seriedad y sin embargo se narra con preferencia el llanto. Aquí:
EL CORAZÓN DE LOS SABIOS ESTÁ EN LA CASA DEL LUTO
Y EL DE LOS NECIOS EN LA CASA DEL PLACER
El consenso de las multitudes (fuera de sus personas íntimas) está en lo opuesto de la sabiduría
MÁS VALE OIR LA REPRENSIÓN DEL SABIO
QUE ESCUCHAR EL CANTAR DE LOS NECIOS
PORQUE COMO EL CREPITAR DE LOS ESPINOS BAJO LA OLLA
ASÍ ES LA RISA DE LOS NECIOS
¡Y ESTO SÍ ES VANIDAD!
Nosotros recorremos los programas de televisión para no mencionar los nuevos canales o redes y solamente podemos oponerle
ESCUDO ES LA SABIDURÍA QUE DA VIDA A SU POSEEDOR
Y en todo como lo recomendaba Solón de Atenas a Creso lo que vale es el fin. Nuestro Predicador sentencia:
MEJOR ES EL FIN DE UNA COSA QUE SUS COMIENZOS
Siempre es fundamental en este GARN CUENTO que quien hace las cosas es Dios y no el azar:
CONSIDERA LA OBRA DE DIOS
¿QUIEN PODRÁ ENDEREZAR LO QUE ÉL ENCORVÓ?
Dios da la prosperidad que hay que gozar y permite la adversidad que hay que aceptar. Así el justo perece y el malvado sobrevive. No es cosa del hombre que quiera o no, siempre Dios es la fuente de gracia:
NO QUIERAS SER DEMASIADO JUSTO NI DEMASIADP SABIO
QUIEN TEME A DIOS EVITA LOS EXCESOS
Y NO AHY HOMBRE SABIO QUE NO PEQUE NUNCA
Tambien como en los Proverbios se advierte sobre
AQUELLA MUJER CUYO CORAZÓN ES UN LAZO Y RED
Y CUYAS MANOS SON CADENAS
QUIEN AGRADA A DIOS ESCAPA DE ELLA
PERO EL PECADOR QUEDARÁ PRESO EN SUS LAZOS
Es una constante de los libros sapienciales que tiene quizá su paradigma en el cuento originario:
DIOS CREÓ AL HOMBRE RECTO
PERO ELLOS SE ENTREGARON A MUCHOS VANOS PENSAMIENTOS.
Y el escepticismo del sabio, que entre mil no vio una mujer, es el sitio que despeja toda vanidad para que llegue quien le quiebre la cabeza a la serpiente: aquella a quien se dirige el VERBO DE LA CRUZ cuando le dice:
MUJER HE AHÍ A TU HIJO
HIJO HE AHÍ A TU MADRE
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