miércoles, 9 de noviembre de 2011

LÍBRAME DEL ELLO Y HAZME TUYO

Dios habla y obra en el pueblo de Israel y le da la ley protectora de la esencia humana según si juicio que es la verdad. Sólo el profeta lo oye: Samuel, después Elías en medio de los reyes prevaricadores y luego Elíseo. Algún rey recuerda la ley como Ezequías que “hizo lo recto a los ojos de Yahveh siguiendo en toda su conducta a su padre David” y así se produce el milagroso fracaso del asirio Senaquerib que alardeaba frente al Dios de ISRAEL. Allí ya estaba el profeta Isaías con sus poemas.
Pero estaba decretada la ruina de Judá como antes la de ISRAEL: “Desecharé el resto de mi herencia y los entregaré en poder de sus enemigos y serán presa y botín de todos pues han hecho lo que es malo a mis ojos y me han irritado desde el día en que salieron sus padres de Egipto hasta el día de hoy”. Y esto sucede por más que otro rey Josías cumple con la ley hallando el libro olvidado en la casa de Yahveh pero no surgió otro igual, Un rara avis en la dirigencia política aparece a veces. Y se derribó y quemó el templo de parte de los Asirios, por más que se celebró una gran pascua en tiempos del buen rey, hasta que el rey Ciro los devuelve a la tierra prometida por medio de una iluminación providencial: un rey persa que es, universalmente, único. Y fue profetizado por Isaías.
Aquí comienza la reconstrucción del templo ¿No se ve el mencionado péndulo en esta historia? Los hombres obran y Dios destina. Pero Dios es cercanía paternal y está al alcance de la oración. De persona a persona se verifica la relación de un Dios que no sólo se revela como Uno sino como relación íntima de tres Personas.
Tal relación ya está a la mano del salmista: Examinemos el salmo 118.

¡Dichosos aquellos cuyo camino es perfecto
que andan tras la ley del Yahveh!

Ya vemos la correspondencia ante el designio del Santo de los Santos. Un hombre se vuelve persona y se hace consonancia, amante de la santidad.

Bienaventurados los que observan tus mandamientos
De todo corazón lo buscan,
no cometen ninguna
Iniquidad, siguen los caminos de él.

Reconoce que Yahveh ha dado sus preceptos para ser guardados cuidadosamente. Desea poder cumplirlos para no quedar confundido y contemplarlos. Pretende guardar sus estatutos y le pide no ser abandonado.
Quienes no quieren creer o la cultura que ha dado esto por superado tras el descubrimiento oficial del ELLO podrá creer que los hombres mismos antiguos se encerraron a sí mismos en semejante cárcel o censura.
Efectivamente el ELLO contiene todo lo que se denomina en los libros de Samuel como abominación e impureza y que hoy es liberado.
El hecho antiguo de este salmo 118 no se absuelve ni se disuelve así nomás. El mundo de hoy disuelto en lenguaje dice: los impulsos son signos y debemos liberarnos de la prisión de hierro de la tradición como si fuera del Faraón y seguirlos para alcanzar la tierra prometida de una liberación ilimitada. El salmista como unos ochocientos años antes de Cristo y del eurocentrismo clama al Dios vivo que les habla que le haga cumplir los mandamientos y busca contemplar su rostro santo. Su anhelo se cumpliría en la visitación del SANTO DE LOS SANTOS.

LA SABIDURÍA RESTAURA

LA SABIDURÍA DE LA BIBLIA: La biblia narra dos dimensiones: la una la experimentamos cotidianamente, la otra la experimenta quien esta dispuesto y se ha diferenciado de sí mismo o vencido a sí mismo. Sea o no palabra de Dios como lo dice la tradición de la Iglesia, el hecho es que su relato tiene un principio y un desarrollo lógico. Hubo un conocimiento de la materia de lo que Freud llamó ELLO TRAS LA DECISIÓN DE CONOCER EL BIEN Y EL MAL Y un compromiso de quien creó a imagen y semejanza de redimirlo de la caída en el desorden. Es así como ven FREUD y Foucault: los impulsos sin freno y con el freno de la cultura. Lástima para los seguidores que reposan en el supuesto del continuo evolutivo que se vean hoy los límites de tal actualismo. Lo que narra es una experiencia de un pueblo que partió de una familia y que recibió la promesa de una bendición infinita. El pueblo la redujo a la ley aunque la promesa era infinita y concluyó en la gracia. Pero su Dios le habla y lo acerca a sí y algunos le corresponden y se ven por vez primera como personas.

Es cierto, Israel lo percibe como propio a Dios. Así cantaba David:
Por amor de ellos castigo a reyes
No toquéis a mis ungidos
Ni hagáis mal a mis profetas.
Se interpretará étnicamente tal exclusividad sin embargo es un Padre que obra en protección de sus hijos que si son ungidos serán antecesores del Ungido, el Cristo enfocado por la promesa originaria de Abraham que es universal.
David exclama:
Salten de júbilo los campos
Prorrumpan en gritos de alegría
Los árboles ante Yahveh
Pues viene a juzgar la tierra.
Es propio pero los juzga con rigor y vendrá a juzgar a “vivos y a muertos”.
Es sujeto de alabanza:
Porque es bueno
Porque es eterna su misericordia
¡Sálvanos oh Dios de nuestra salvación
Reúnenos y líbranos de las naciones
para que celebremos tu santo nombre.
Y debe salvarlos de la naciones. Se entiende para dominarlas, pero la sabiduría dice: para no caer en sus abominaciones y ser absorbidos por ese mundo cerrado sin Dios y sin espíritu que vive en la alabanza.
Claro está: no lo cumplen ni lo ven sino los santos y profetas. ¿Salvarlos de qué? Del mundo, del cosmos, de la carne. Cuando los cristianos mundanales (medidos por una razón mundanal) decían: los enemigos del alma son tres: mundo, carne y demonio decían una verdad sin fundamento metafísico y sin futuro ¿Por qué el hombre ha sido creado para negar su carne y para ignorar el mundo que lo rodea? Todos quieren disfrutar sean religiosos o no. Y los anacoretas quedaron cada vez más radiados quedando hoy reducidos a la medicina naturista y otras actividades orientales orientadas a la medicina.
Sin embargo:
YAHVEH HA CREADO LOS CIELOS
GLORIA Y MAJESTAD ESTÁN ANTE ÉL

Es solamente desde el “ YO SOY EL QUE ES” donde cobra sentido aquello de la carne, el mundo y el demonio. Tiene su origen en su solicitud de salvar, es decir levantar hacia Él lo que de por sí no merecería tal don. De santificar su nombre.
Pero el hombre siempre se ha visto como coaptado a la carne, al mundo y va efectuando una diabolía de las cosas santas, después que la tradición ha sido cancelada definitivamente por el modernismo y el posmodernismo.
Dios llama a la santidad de su nombre pero cada vez los abandona a las naciones y prevarican y se dividen y son infelices y los cautivan finalmente en Babilonia. Es decir que su Dios, de quien se apropian, de tal modo les exige que terminan siempre enajenados. Ya lo interpretó San Pablo: me dicen no codicies y codicio.
No podemos dejar de recordar a Jesús cuando dice del centurión: en Israel no he hallado semejante fe; y aquel otro que conmovido dijo: verdaderamente éste era el Hijo de Dios.
Está claro que no se trata de pueblos étnicos sino de PERSONAS, que ven o no ven. Y aquí los videntes son los profetas, los que se “glorían en su santo nombre”.
Dios es YO SOY y es Espíritu y es Santo: al llamarnos hacia sí y elegirnos antes de la constitución del cosmos nos hizo para ser santos e inmaculados ante su faz en el amado Hijo. Desde allí va llamando al hombre a ser perfecto como el Padre celestial.
El mundo, lo de afuera del paraíso, siempre será finito y se cerrará a semejante destino. Aceptará o no al profeta, al hombre de Dios. Posteriormente los santos serán como puertas angostas por donde se ve la vida eterna.
Y el santo es simplemente el dispuesto a recibirlo:

Inclina tu oído y escúchame
Porque soy desvalido y necesitado.
Preserva mi vida porque soy santo
Salva a tu siervo que espera en ti.
Tú eres mi Dios

Se trata de la posesión del menesteroso del pobre en espíritu que responde a ese Dios que visto desde fuera parece terrible y exigente y sentido por el verdadero religioso (para nosotros filo-sofo) es así:

Porque tú eres un Señor bueno
Y pronto a perdonar
Lleno de gracia para todos los que invocan.

Y el salmista no se cansa de dirigirse a Él y le habla directamente porque siente su cercanía:
Escucha Yahveh mi ruego
Presta atención a mi súplica.

Y lo necesita porque:
En el día de mi aflicción clamo a ti
Porque Tú me oirás.
Y después se vuelve universal la plegaria y predice que todas las naciones vendrán y “proclamarán tu nombre”.
El salmista movido en su oración por el Espíritu nos abre el camino a nosotros diciendo:
Pues grande ha sido
Tu misericordia para conmigo
Y libraste mi alma
De lo más hondo del abismo.

Nosotros estamos sentados sobre volcanes en un planeta insignificante en medio de una explosión cósmica inmensurable. Pero antes de saber esto el poeta santo se dirige al ser fuera de los entes y le dice:

Vuelve hacia mí tu rostro.

El ser del ente tiene rostro para este filósofo anónimo del salmo 85. Exploten volcanes, resuenen los gritos de los hombres en su mundo, sean millones los años luz de la galaxia y billones las galaxias:
Tú solo eres Dios
Enséñame tu camino
Para que ande en tu verdad
Y que el corazón se alegre
En temer tu nombre
El mal lo rodea y pide una señal para que se vean confundidos los que odian a quien ama a Yahveh, quien
Personalmente:

Me asiste y me consuela.

Entre la multiplicidad infinita de cosas e individuos el salmista se sabe rodeado por la solicitud de un padre consolador. El fin del gran cuento lo sabemos: EL ESPÍRITU PARÁKLITO, abogado, cercano, consolador viene del seno de la Trinidad y se cumple la promesa con la filiación. Esto no es una moral, es un hecho, velis nolis.

sábado, 5 de noviembre de 2011

LO QUE ES NO TIENE QUE SER

XI

Salomón da de pensar con su prevaricación. Muere y Jeroboam su empleado se queda con diez tribus de Israel y las entrega al culto idolátrico para que no dependan de Jerusalén, gobernada ahora por Roboam. Esto a su vez le provocará el castigo y la pérdida del reino que tendrá una sucesión de reyes en una suerte de contra historia y Yahveh sigue interviniendo por medio de algún profeta. Pero peor en Jerusalén con Roboam, hijo de Salomón, porque se volvieron adoradores de ídolos en los altos y en los bosques con prostitución cultual de hombres, seducción fascinadora que ejercían los cultos cananeos por las artes de desenfrenadas lascivias y de frenesí contagioso que poseían las personas sagradas. NIHIL NOVUM SUB SOLE. Sorprendente después de tanto afán de Dios con sus hijos. ¡Es el péndulo, es el ELLO que está pendiente de que irrumpa la gloria y la paz de la Natividad!Nace un hombre nuevo.
Reyes que se suceden en ambos reinos con toda la realidad que contengan pero lo que vale es el profeta Elías. Será testimonio para el poder y enfrentará a los profetas de Baal con la presencia cierta de Yahveh. A mayor cerrazón mayor nitidez del claro. Otro Moisés pero anacoreta de cuevas y desiertos y soledad absoluta frente a los hombres ya enajenados de Yahveh: TODOS HAN ABANDONADO TU ALIANZA, HAN DERRIBADO TUS ALTARES…HE QUEDADO YO SOLO Y ME BUSCAN PARA QUITARME LA VIDA. Parece que la historia de Sodoma y Gomorra es constitutiva.
Y Yahveh lo manda a ungir a dos reyes y al profeta Eliseo, añadiendo sin embargo ante la apariencia de una apostasía total: “dejaré en Israel siete mil hombres que no se han doblado ante Baal”.
Eliseo estaba arando con doce yuntas de bueyes, pasó Elías arrojó el manto y él lo siguió pero pidiendo permiso de besar a sus padres.
Tanto la curación anterior de Elías de la hija de la viuda como esta vocación de su discípulo tienen el ritmo del evangelio. Efectivamente, Elías estará con Jesús en el monte Tabor. Es el claro, clarificación, respirar cielo. Glorifícame Padre con la gloria que tenía antes…de la constitución del cosmos.
Y tras narrarse el paso y guerra de algunos reyes bien atados a sus cosas, por las cuales ni pensaban en Dios y pecaban en su contra encerrados en este mundo, se cuenta el episodio del carro de fuego que lo lleva a Elías al cielo dejando a Eliseo su espíritu y su manto.
Claro esto se considera fácilmente como “mítico” como si la cerrazón de los amantes del poder de antes y de ahora fuera esencial al hombre por más real que parezca. Las dos dimensiones mencionadas no son más que esto que nos enseñó Heribert Boeder:
LO QUE ES ES (SIEMPRE) LO QUE NO TIENE QUE SER. Esto apunta sin embargo a
LO QUE TIENE QUE SER. Como dicen Parménides y Platón en griego: ES THEMIS.

EL LEIT MOTIV DE LA BIBLIA

estado”, como jueces por debajo de derecho.

X

Salomón le pide ante todo sabiduría, inteligencia para aprender justicia y a continuación se narra el caso de las dos madres que reclaman el mismo niño como propio: el célebre juicio salomónico.
Se describe la sabiduría de Salomón por su autoría de los Proverbios y su conocimientos de árboles, aves y peces. Venían desde lejos a escucharle.
En toda su magnificencia hizo construir el templo concertando esta obra con Hiram de Tiro que aportó los cedros del Líbano y las artesanías en bronce. Trasladaron solemnemente el arca y se fabricaron los querubines que la cubrían. Se llenó el templo de la gloria de Dios. Salomón sin duda sabía de lo que se trataba: ¿Pero es verdad que Dios habita sobre la tierra? “He aquí que los cielos y los cielos de los cielos no pueden contenerte ¿cuánto menos esta Casa que yo acabo de edificar?”
Nosotros que tenemos visto el templo que lo albergó ponderamos este “cielo de los cielos”. Bien se ve que esto no es prosa. Quien escribe es poeta lamentablemente quienes leen lo ven prosaicamente, es decir mundanamente. Pues quien creó es poeta e inspira al escritor sagrado a la alabanza.
¿Quereislo ver? En la naturaleza nada hay que no sea poético, se me ocurren los esteros de Iberá, la laguna de Mar Chiquita. La lectura de muchos de lso 150 salmos.
El mundo depreda la naturaleza y si dejan a los hombres utilitarios la destruyen. Y especialmente la razón de estado, el poder tras lo cual andan los hombres que perdieron el poder de la santidad.
Ahora Salomón le pide que escuche desde el lugar de su morada: ESCUCHA Y PERDONA. Y hace sus peticiones como las del padrenuestro. Claro está, entendidas del lado material del poder. Pero menciona el perdón para quien reconociere las plagas de su corazón y ve el universalismo de su Dios que acoge al extranjero y hace conocer su Nombre. La casa que ha construido en su Nombre es casa de oración para quienes vienen a pedir perdón y el pueblo de Israel en especial, a quien separó como herencia de entre todos los pueblos según se prometió por boca de Moisés.
Se habla de promesa y se va hacia Moisés: es la ley y la materialidad de la promesa: esta tierra y su dominio.
Pero la promesa que arranca en Abraham vuela por encima de esto como lo canta María en su cántico: diferencia fundamental entre el cántico de Ana y María. Hay corrección y se trata de la concepción del poder: mi reino no es de este mundo, dice el rey de los Judíos ante Pilatos. El “sepan todos los pueblos de la tierra que Yahveh es su Dios y no hay otro” tiene una connotación mundana de poder temporal, luego despejada por el “ENSALZÓ A LOS HUMILDES...A LOS RICOS LOS DESPIDIÓ VACÍOS”.
Pero la insistencia en cumplir sus mandamientos purifica el mundo en el caso en que se cumplieran bajo su luz, ya que el primer mandamiento no deja lugar a los amores, por lo cual el exclusivismo no es en cuanto al poder sino en cuanto al ser: te elegí para que me ames a mí únicamente. Yahveh mismo lo dice en su aparición correspondiente:
SI VOSOTROS Y VUESTROS HIJOS OS APARTÁIS DE MÍ Y NO GUARDÁIS MIS MANDAMIENTOS…Y OS VAIS A SERVIR DE OTROS DIOSES EXTIRPARÉ A ISRAEL DE LA TIERRA Y ESTA CASA QUE HE SANTIFICADO PARA MI NOMBRE….SERÁ REDUCIDA A RUINAS…”.
Será visto de una manera horizontal (se le dan todas las riquezas a Salomón) con olvido de la promesa originaria pero ya por la vertical: no hay ocasión de relativismos mundanos: YO SOY. Hay mandamientos que cumplir y eso es absoluto. Y Salomón los olvida y adora a Astarté, Camos y Moloc, que es como si hoy dijéramos…lo que se hace y está legalizado por la cultura actual en cuanto vanidades del tener y el poder.
Vino la reina de Saba a ver la riqueza y comprobar la sabiduría de Salomón y ambas eran inmensas pero podía pecar y lo hizo, como Eva y Adán. Estamos en el péndulo del inicio ¡POSSIT PECCARE!
Y viene el castigo que es la pérdida del reino, de la promesa material. Primero la división de Israel y Judá y luego el cautiverio y la destrucción del templo.
¡VED CUAN POBRES SON LAS COSAS TRAS QUE ANDAMOS Y CORREMOS PUES QUE ANTES QUE MURAMOS LAS PERDEMOS!
Las personas no las cosas: falta mucho para que el hombre lo vea y prefiera aquello que descubrió UNIVERSALMENTE la persona del Verbo enviando la persona del Espíritu Santo: LAS PERSONAS. Recién en la venida del ESPÍRITU SANTO DE LA PROMESA brotan las personas ínsitas en el hombre, hecho a imagen.
¡Cuán lejos estaba el sabio rey inmensamente rico! ¡Cuánto más cerca los escritos de los libros que exaltan la sabiduría como inmensamente más valiosa que el oro! ¡Cuán vigentes los mandamientos para siempre! Casi se podría decir: ¡cuanto más transgredidos son hoy por la cultura más borrada está la persona como imagen! Curiosa solidaridad entre la promesa originaria de la herencia con quien se bendecirá a todos los seres del universo con la de la ley que Yahveh da a su pueblo “elegido”.
La lectura de este cuento tiene este leit motiv: doy la ley del espíritu para que se manifieste la de la carne. San Pablo, ex fariseo, lo vio muy bien. El fruto de la ciencia del bien y del mal. Se dio el remedio y está dado para siempre y en todo lugar.

LA MEDIDA DE DIOS SOBRE SU CREATURA

IX

Destacamos el claro de subida y bajada hasta Dios y desde Dios. El escritor llama a David “el dulce cantor de Israel. El salmo da testimonio del Dios vivo, el DIOS PALABRA:
El espíritu de Yahveh habla por mí
Y sobre mi lengua se halla su palabra.
Hablóme el Dios de Israel,
dijo la roca de Israel:
un dominador justo de los hombres
que gobierna en el temor de Dios
es como la luz de la aurora…
La dimensión del realismo mundano es inundado por la luz del claro y quien gobierna teme a Dios, quien realiza con ellos un pacto eterno que es el de la justicia absoluta es decir, plena, que es el deseo del rey que prefigura al Mesías. Como siempre en toda época el mensaje puro se desmerece por necesidades pragmáticas del momento. Y se pierden los realistas:
el sol que tras la lluvia hace brotar la tierra
en un cielo puro sin nubes.
El claro se les cierra a los que aman las cosas con exclusividad: “No se puede servir a dos amos: a las riquezas, al poder y a Dios”. Por eso hubo un Abraham, Un Moisés y un David que recordaran al Dios cercano. Por ellos les dio a los hombres una `promesa y los mandamientos que los hacen sabios, dando signos de su presencia: su voz directa y el prodigio de sacarlos de la férrea prisión del Faraón para hacerlos suyos, absolutamente diferentes de los otros pueblos presos de sus cosas que los alejan más y más del Dios verdadero. Pero he aquí que cedió y les dio un rey pero profeta al mismo tiempo, depositario de la promesa de la herencia. Glorioso su reinado con el consabido péndulo, el claro oscuro del hombre afuera de Edén.
La vejez de David que reinó cuarenta años lo encuentra en la situación habitual de una sucesión: la puja entre dos hermanos. Por obra del profeta Natán se toman las medidas para que Salomón fuera ungido frente a las pretensiones del otro hermano. Lo leeremos cien veces y lo veremos en otras tantas películas en la inmediatez histórica: la lucha por la sucesión.
Muere David exhortando a Salomón a cumplir los mandamientos, amando a Dios con todo el corazón. Pero sigue el camino de castigo sobre los que deben pagar sus deudas de infidelidad con el rey cuando tuvo que huir de su hijo Absalón, los castigos que son una lógica consecuencia desde el jardín del paraíso. Esto será hasta la cancelación del ojo por ojo en la ley del monte, hasta que la cercanía de Dios haya de ser máxima, hasta que la dimensión del cielo nos incluya definitivamente en la escatología.
Esto se ve claramente en Esteban que ve el cielo abierto y pide el perdón para quienes lo lapidan (Hechos 7). Pero ¿podrá asimilarse en el mundo alguna vez?
Porque vemos que los hombres en esta precisa historia bíblica se cierran ante un Dios cercano que habla y profetas y santos lo escuchan y toman la pluma para interés nuestro. David inicia los salmos que siempre abrirán el cielo por la palabra. Y ahora Salomón será padre de los libros sapienciales que interpelan al hombre para que se vuelva hombre. La dimensión horizontal es como no tiene que ser: él ordena la muerte de su hermano, del general de David entre otros. Como siempre predomina la razón de estado (sin el concepto del mismo). Nosotros hoy oímos el mandamiento: no matarás. Y siguen ordenando la muerte las decisiones políticas de gobernantes que se miden por “razón de estado”, como jueces por debajo de derecho.

LA DIMENSIÓN DE DIOS PALABRA

VIII
Ahora bien, la originalidad del relato está en la naturalidad y frescura del joven David que se cuenta como humano en sus relaciones y abierto a Yahveh que es lo que aquí interesa mostrar. El enfrentamiento con Goliat lo muestra como un enviado de Dios, quien lo libro de las fauces del león y del oso y lo hará vencer. Hay una experiencia de Dios, diferente que la del vidente Samuel. Y a él le será dado aquello que Yahveh quiso evitarle a su pueblo: el poder desde donde finalmente invadirá la corrupción.
Su historia así tendrá esta realidad mundana encima, pasando de pastor a heredero del reino, perseguido por Saúl, donde David muestra su piedad con “el ungido de Yahveh” y con sus mandamientos. El padecimiento no se lo quita porque tarda Saúl en morir y después queda el problema de la sucesión con el hijo que aspira al cargo aunque David sea el ungido y sigue la descripción de las relaciones de fuerza objeto del interés histórico. En la Biblia hay otra dimensión, la de Dios.
De hecho primero reina sobre Judá y recién después por la muerte del hijo de Saúl vienen los ancianos a nombrarlo rey al que había sido ungido tanto antes por Samuel. Una cosa es la dimensión de Yahveh y otra la de los hombres: la vertical y la horizontal. Así “David conoció que Yahveh le había confirmado como rey sobre Israel y que había ensalzado su reino por amor de Israel, su pueblo”. Más él vivía las dos dimensiones: la horizontal donde las cosas vienen siendo como en Macbeth o en los reyes de Shakespeare y la vertical donde él se entrega a Yahveh como por ejemplo en la danza alrededor del arca traída a Jerusalén.
Por un lado siente la necesidad de albergar el arca que deambula en una tienda, ahora en un templo. Yahveh le confirma la bendición del lugar y del poder sobre la tierra pero no necesita un templo, sin embargo le anuncia que será su hijo quien lo edifique y su reino no tendrá fin. David entona una alabanza: NADIE HAY COMO TÚ NI DIOS ALGUNO FUERA DE TI CONFORME A TODO LO QUE HEMOS OÍDO CON NUESTROS OÍDOS. Y destaca la exclusividad de su pueblo, a quien trata como hijo dándole nombre, diferenciándolo de los otros pueblos sometidos a dioses. Este su pueblo fue constituido por Dios y es suyo. Le pide que mantenga su promesa y que “sea estable la casa de tu siervo David delante de tu rostro”.
Aquí hay un claro que pendularmente se obscurecerá. Su hijo será bendito pero caerá de su gracia.
David mientras tanto extiende su reino venciendo a todos y haciendo justicia pero también pecando: precisamente por su pecado y arrepentimiento se le atribuyen los así llamados salmos penitenciales. David desea a Betsabé y procura la muerte del marido Urías en el frente de batalla y recibe por ello el castigo de Yahveh que será rebelión de sus propios hijos bien que el hijo de Betsabée finalmente será el heredero, el mismo Salomón.
Y comienzan, a modo de castigo (David había codiciado la mujer de un súbdito) los conflictos entre los hijos de David hasta la rebelión de Absalón su hijo querido, quien muerto finalmente tras la batalla produce en ese ámbito inmisericorde el llanto de David como quien participaba de la dimensión de Dios: “¡Absalón, hijo mío, hijo mío, ojalá hubiera muerto en tu lugar!” y repetía esto sin cesar sin ser comprendido por sus generales y menos Joab que lo había ejecutado. Y se produjeron sediciones y cayeron cabezas: la dimensión horizontal es así hasta el día de hoy, los entes se estremecen (los bombardeos continúan por quienes rezan). El salmo que canta David a continuación está en este libro y es como modelo de salmos:
Yahveh es mi roca, mi fortaleza y mi libertador
………………………..
Clamé alabándolo y quedé salvo
…………………………
Conmoviose y tembló la tierra
Vacilaron los cimientos de los cielos
…………………………….
En inclinó sus cielos y descendió

Las dos dimensiones del cuento, cielos y mundo de los hombres que matan y mueren desde Caín y hacen normal lo anormal.
Librome de mi feroz enemigo
De los que me aborrecían
Porque eran más fuertes que yo
La lucha del hombre consigo mismo acosado por los fuertes de los cuales habla Jesús, aquellos que viene a ocupar lo que creen su lugar, aquellos expulsados por él en el signo típico de los evangelios sinópticos.
Yahveh fue mi sostén
Me sacó fuera, a un lugar ancho,
Salvándome porque me amaba
Todos los salmos insistirán en esto:
Tenía ante mis ojos todos tus preceptos
Y no me apartaba de tus mandamientos.

A pesar de las exégesis de teólogos modernos y posmodernos el leit motiv de la Biblia es el pecado y su salvación:
Tu salvas al pueblo humilde
El pecado del paraíso, la desobediencia hace caer en la soberbia de quien persuade a desobedecer y el torrente de vicios que se producen requieren salvación. Los mandamientos ahora deben estar puestos ante los ojos. Pero su presencia es un hecho para quien los quiere cumplir: no es mera moral pues

Yahveh ilumina mis tinieblas
Es el Dios vivo pues
¿Quién es Dios sino solo Yahveh?
………………..
Quien hace perfecto mi camino
Y con Él derrota a sus enemigos que pasan a ser más allá, quienes pretenden apartarnos de los mandamientos. Por eso no es obra ahora de su fuerza y voluntad sola:

Pues tú me ensalzas
sobre los que se levantan contra mí
Por eso cantaré loores a tu nombre.
No podemos menos que volver a recordar el cántico de María en Lucas 1,46. La dimensión de Dios, la apertura del cielo por la palabra poética es el rasgo característico de este gran cuento.
Magnifica mi alma por la palabra a Dios
Y Dios envía al ángel a decir:
REGOCÍJATE LLENA DE GRACIA

viernes, 4 de noviembre de 2011

MEMORIA DE LA SOPHIA

Para comprender qué estamos haciendo. Este espacio se ha denominado; filo-sofía en el claro y eso es lo que hacemos: recibir lo que ha sido dicho por la autoridad de unos libros canónicos a los cuales hallamos sin rival en el ritmo y por los cuales hemos intentado regirnos en nuestra vida ¿Por qué sinó? Por el frenesí de la fórmula uno o por la evolución de Hollywood? Nos mide la naturaleza en su belleza y el huerto de Laertes además de la palabra de Dios que se dirige estrictamente a nosotros. Casi parece que Dios nos pidiera que lo escuchemos en lugar de buscar nosotros al Dios desconocido. De hecho él se dirige a nosotros en el Horeb, además de hablar con el profeta. Y en el Tabor ante los tres, Jesús transfigurado, brillando sus vestidos como ningún tintotero podría hacerlo, Moisés y Elías,
salió la voz: ESTE ES MI HIJO ESCUCHADLO ¿A quien escucharemos después de esto, a la BBC de Londres?
Y BOEDER nos enseñó la vigencia de la MEMORIA DE LA SOPHÍA, se puede leer este artículo, después de ir concibiendo lo que ha sido la FILOSOFIA durante treinta fecundos años.
Claro está:respondiendo a Heidegger en sus retumbantes preguntas: WAS IST DAS: DIE PHILOSOPHIE?
Nosotros seguimos con obediencia lo que ha sido dicho para ser escuchado, no para fabricar teologías y levantar negocios de expendio en universidades.