SI PERMANECÉIS EN MI Y MIS PALABRAS PERMANECEN EN VOSOTROS CUANTO QUERÁIS PEDID Y SUCEDERÁ, dice ante la posibilidad de los sarmientos secos. Porque su Padre será glorificado por los frutos de los discípulos del Verbo de esa manera.
La permanencia está significada a lo largo del recuerdo vivo del apóstol Juan. MEINATE EN TE AGAPE MOY. Él permanece en el amor del Padre guardando sus mandamientos. Un amoral muy sui generis: se trata de obedecer los mandamientos rogados a ello por quien va al sacrificio de la cruz y menciona su ejemplo: SI ACASO LOS MANDAMIENTOS MÍOS GUARDÁIS PERMANECIENDO ASÍ EN MI AMOR HACEDLO DEL MISMO MODO QUE YO HE GUARDADO LOS MANDAMIENTOS DE MI PADRE Y PERMANEZCO EN SU AMOR.
De aquí sorprendentemente viene el hecho de que nuestro gozo alcance su plenitud. Obedecer e ir a la cruz debe ser gozo pleno para nosotros.
No es para menos es el signo del nuevo mandamiento: AMAOS UNOS A OTROS COMO YO OS HE AMADO. Así Él pone su vida por sus amigos y los amigos suyos son quienes hacen lo que les manda, es decir el amor máximo.
Él nos ha elegido para ello para que demos ese fruto y que ese fruto PERMANEZCA PARA QUE TODO LO QUE PIDÁIS AL PADRE EN MI NOMBRE OS LO DÉ.
Anticipa: EL MUNDO OS ODIARÁ DANDO TAL FRUTO...PORQUE SI DEL MUNDO FUESEIS EL MUNDO AMARÍA LO SUYO PERO NO SOIS DEL MUNDO SINO QUE YO OS ELEGÍ DE ENTRE EL MUNDO. POR ESTO OS ODIA EL MUNDO.
Esto pareciera gnóstico pero es ontológico: el olvido del ser. El mundo quiere manejar las cosas a su modo: a Él lo persiguieron los perseguirán a ellos. El mundo es cerrazón adonde cayó el hombre desobediente. Aquí ahora se le parte la cabeza a la insidiosa serpiente. En él hay odio, lo contrario de la caridad y obstruye la palabra del enviado que les ha hablado claramente y que ha hecho obras evidentes ante quienes obstruyeron el cielo. Han odiado a Dios Padre, afirma el Verbo. Y la ley lo decía: Me han odiado sin motivo.
Pero EL PARÁCLITO A QUIEN YO ENVIARÉ DE PARTE DEL PADRE...ÉL TESTIFICARÁ ACERCA DE MÍ Y TAMBIÉN VOSOTROS...
En lo poco que llevamos de sus palabras esto se ha cumplido en templos, en pinturas, en música y en literatura sapiencial.
Pero lo mejor es que el PARÁCLITO es un hecho supra ontológico. el ser íntimo de Dios está en nosotros y con nosotros. No lo sentimos como no sentimos el oxígeno al respirar sino sólo que respiramos. Si se nos quitara ahogados estaríamos. Con el Espíritu pasa peor: ni ahogados nos sentimos porque estamos muertos espiritualmente...y así suceden cosas horribles en el mundo.
Pero debe resultar lógico para quienes tienen buena voluntad aunque no creen en estas palabras ¿No son acaso lógicas? El Padre envía al Hijo y como es Dios vivo y no estático ambos envían al Espíritu que revela su ser en nuestros corazones. Hay "sí" y hay "no"...y también bobería o ignorancia ante tal expresión del cuarto evangelio.
La permanencia está significada a lo largo del recuerdo vivo del apóstol Juan. MEINATE EN TE AGAPE MOY. Él permanece en el amor del Padre guardando sus mandamientos. Un amoral muy sui generis: se trata de obedecer los mandamientos rogados a ello por quien va al sacrificio de la cruz y menciona su ejemplo: SI ACASO LOS MANDAMIENTOS MÍOS GUARDÁIS PERMANECIENDO ASÍ EN MI AMOR HACEDLO DEL MISMO MODO QUE YO HE GUARDADO LOS MANDAMIENTOS DE MI PADRE Y PERMANEZCO EN SU AMOR.
De aquí sorprendentemente viene el hecho de que nuestro gozo alcance su plenitud. Obedecer e ir a la cruz debe ser gozo pleno para nosotros.
No es para menos es el signo del nuevo mandamiento: AMAOS UNOS A OTROS COMO YO OS HE AMADO. Así Él pone su vida por sus amigos y los amigos suyos son quienes hacen lo que les manda, es decir el amor máximo.
Él nos ha elegido para ello para que demos ese fruto y que ese fruto PERMANEZCA PARA QUE TODO LO QUE PIDÁIS AL PADRE EN MI NOMBRE OS LO DÉ.
Anticipa: EL MUNDO OS ODIARÁ DANDO TAL FRUTO...PORQUE SI DEL MUNDO FUESEIS EL MUNDO AMARÍA LO SUYO PERO NO SOIS DEL MUNDO SINO QUE YO OS ELEGÍ DE ENTRE EL MUNDO. POR ESTO OS ODIA EL MUNDO.
Esto pareciera gnóstico pero es ontológico: el olvido del ser. El mundo quiere manejar las cosas a su modo: a Él lo persiguieron los perseguirán a ellos. El mundo es cerrazón adonde cayó el hombre desobediente. Aquí ahora se le parte la cabeza a la insidiosa serpiente. En él hay odio, lo contrario de la caridad y obstruye la palabra del enviado que les ha hablado claramente y que ha hecho obras evidentes ante quienes obstruyeron el cielo. Han odiado a Dios Padre, afirma el Verbo. Y la ley lo decía: Me han odiado sin motivo.
Pero EL PARÁCLITO A QUIEN YO ENVIARÉ DE PARTE DEL PADRE...ÉL TESTIFICARÁ ACERCA DE MÍ Y TAMBIÉN VOSOTROS...
En lo poco que llevamos de sus palabras esto se ha cumplido en templos, en pinturas, en música y en literatura sapiencial.
Pero lo mejor es que el PARÁCLITO es un hecho supra ontológico. el ser íntimo de Dios está en nosotros y con nosotros. No lo sentimos como no sentimos el oxígeno al respirar sino sólo que respiramos. Si se nos quitara ahogados estaríamos. Con el Espíritu pasa peor: ni ahogados nos sentimos porque estamos muertos espiritualmente...y así suceden cosas horribles en el mundo.
Pero debe resultar lógico para quienes tienen buena voluntad aunque no creen en estas palabras ¿No son acaso lógicas? El Padre envía al Hijo y como es Dios vivo y no estático ambos envían al Espíritu que revela su ser en nuestros corazones. Hay "sí" y hay "no"...y también bobería o ignorancia ante tal expresión del cuarto evangelio.
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