viernes, 25 de febrero de 2011

VIVIR O HABITAR

¿Desde cuando el hombre vive y no habita? No se puede hacer cronología en el pensar y su cosa. El vivir o el habitar son una encricijada del ser (creado para la segunda época). En la narración del paraíso (best seller total ¿quien ignora la historia de Adán y Eva?) el salir fuera significó extrañarse del habitar y vivir en el mundo propio de los hombres, aquellos que según Saint Exupery no están en ningún lado es decir que viven con agitación ¿necesaria? La salida del paraíso fue resultado de algo que se mira como enteramente positivo: la experiencia de la vida al comer el fruto de la ciencia del bien y del mal. Todos hoy están contestes en afirmar el valor de la experiencia aunque creen con ligereza que el mal es accidental y que NUNCA MAS...olvidando los versos de Goethe: LOS MALOS SE HAN IDO PERO LOS MALES HAN PERMANECIDO. Esta experiencia tuvo a la muerte como resultado. Así la experiencia de la vida es la de la muerte que será el panorama  del mundo (y muerte por violencia). Inmediatamente Caín mata a Abel y Cristo sera el Abel sobre el cual se descarga la ira del poder del mundo encerrado en sí (Dios ha muerto). El habitar por su parte garantizaba la inmortalidad y la integridad moral y he aquí que fueron perdidas en la opción. Sin embargo ya en el genial texto escrito ya mencionado se ve la perspectiva de una vuelta al paraíso en el vencimiento que surgirá de la misma que eligió el fruto: se partirá la cabeza del engañador o sofista. Así hubo un resultado en este acontecimiento y es conocido quien partió la cabeza de la serpiente, de donde procedió y cómo venció. Hoy después de la modernidad con sentido amplio y con sentido singular el pensador señala la exigencia de la vuelta a la morada en la verdad del ser por el camino de una meditación  y dentro de la saga del ser (Martín Heidegger).

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