miércoles, 22 de octubre de 2014

HOY ÉL ES

Prosigue la auto  revelación que recibimos directamente: YO ME VOY, ME BUSCARÉIS Y EN VUESTRO PECADO MORIRÉIS. 
Lo que es un hecho ess que nadie en su pecado puede ver a Dios. Cada uno debe recibir la purgación de sus pecados para la pureza de Quien nos recibe en su seno. Él es sin pecado: YO SOY DE ARRIBA VOSOTROS DE ABAJO, VOSOTROS DE ESTE MUNDO Y YO NO SOY DE ESTE MUNDO.
La purificación es la fe: SI NO CREYEREIS QUE YO SOY MORIRÉIS EN VUESTROS PECADOS.
Lo desconocen no obstante y el tiene mucho que hablar y juzgar acerca de ellos mas EL QUE ME ENVIÓ ES VERAZ Y YO HABLO AL MUNDO LO QUE DESDE ÉL OÍ.
Pero el mundo no posee la capacidad de escuchar eso, sin embargo: CUANDO LEVANTÉIS AL HIJO DEL HOMBRE ENTONCES CONOCERÉIS QUE YO SOY. 
Pero habla de lo que el Padre le enseñó porque es hombre y como tal habla en medio de ellos. Agrega lo trinitario: EL QUE ME ENVIÓ ESTÁ CONMIGO.
No lo deja solo porque lo que le agrada eso hace: hay un plena consonancia entre el Padre y el Hijo el cual ¡será crucificado!  POR LA VOLUNTAD DE AMBOS.
Mucho para los oyentes, entonces y hoy. El ser en la Persona está aquí dirigiéndonos la palabra y realizando lo que expresa en forma sacramental: obra lo que significa: nos hizo suyos en su ser.
Es lógico para quienes se informan de esto y real para quienes lo aceptan creyendo al enviado.
LEVANTADO CONOCIMOS QUE ÉL ES. Y es hoy para mí. 

martes, 21 de octubre de 2014

TESTIMONIOS VÁLIDOS

YO SOY LA LUZ DEL MUNDO. La consecuencia es obvia. Ahora agrega que quien lo sigue tendrá LA LUZ DE LA VIDA. Vida y luz no parecen hacer una unión clara ¿Cuál es el nexo entre la vida y la luz? Podemos introducir aquí al Espíritu que es vida e iluminación, la vida se resuelve en el Epíritu y la luz es espíritu.
Los fariseos y gramáticos que es como decir “teólogos y eclesiásticos” le cuestionan al Verbo (¡¡) la validez del testimonio porque lo da él mismo y responde.  AUNQUE YO TESTIFICO DE MÍ SE QUE ES VERDADERO TESTIMONIO PORQUE SÉ DE DONDE VINE Y ADONDE VOY. El juicio suyo, el del Verbo, es verdadero porque sabe esto, que en cambio ellos no saben: VOSOTROS SEGÚN LA CARNE JUZGÁIS, YO NO JUZGO A NADIE…
Allí tenemos al justo juez diciendo que no juzga y acaba de ejemplificar eso con la mujer adúltera y si lo hiciera sería juicio verdadero porque no está solo sino que hay una conjunción con el que lo envió que lo valida. Hay dos que testifican: él y su Padre que envía y se hace así conocer.
Esto hablo aquel día en el gazofilacio, lugar de las ofrendas y el evangelista lo testifica puntualmente. Hay un Padre que envía y un Hijo enviado y un Espíritu Santo enviado por ambos. Esa hora no había llegado en ese punto.
Ahora es la hora de esa plenitud de la vida eterna que nos han entregado para nuestra economía y disposición.
Sí, no o no sabemos como en las encuestas. No se puede ya generalizar: el sí, o el no, es de cada uno. Allí está el Espíritu en cada uno y nos personaliza. No hay creer por obligación general: hay universal concreto que es la persona. Universal no es lo mismo que general ni persona es lo mismo que individuo solo.
Imaginemos lo del Principito: cada uno es una estrella en el mismo cielo o universo, lejos y cerca por la luz.
Los que crean en él lo verán porque le han pedido agua y luz.

La persona es el testimonio válido. Tiene el suyo propio, es una estrella y el de aquellas tres solas PERSONAS, de donde recibe su luz. No hay más. EN TU LUZ VEMOS TU LUZ.

lunes, 20 de octubre de 2014

TEOLOGÍA=LOGOS DE DIOS

En la confrontación que los fariseos pretenden llevar adelante con Jesús la respuesta de quien se mide por el Padre que lo envió y ellos por sus costumbres e intereses: NO JUZGUÉIS POR LA APARIENCIA SINO JUZGAD EL JUSTO JUICIO.
Juzgar(krinein) el justo (dikaian) juicio (krisis) es tener el destino de quien lo envió, que está más allá y a quien llaman Dios. Los fariseos creen conocerlo pero nunca lo vieron ni puede la criatura sino quien esta junto a Él que es quien habla frente a ellos.
Esto no sólo ha sido comunicado y es insólito sino que es auto comunicado y auto revelado. Es un criterio para asentir a lo que dice la Persona del Verbo sin más intermediario ni intermediación. Asentir implica consentir y en el consentimiento sentimos en consonancia con quien nos comunica y él mismo se ofrenda en la comunicación. No hablamos ya de teología de esto o de aquello sino del LOGOS DE DIOS QUE NOS HABLA.

sábado, 18 de octubre de 2014

LA POMPÉ DE SAN JUAN VII

En la apertura trinitaria de estas palabras de Jesús en Jerusalem subraya la misión, el envío,la pompé, para decirlo en griego johánico, quien desde ÉFESO ya ha inaugurado su evangelio con el LOGOS y por medio de la MONÉ, desembocará en el AGAPO, cuyo origen homérico ha significado RECIBIR.
Decenas de veces las repetirá para gozo de quienes escuchamos en griego lo que dice para ser pensado este Jesús discursivo. 
Mas los que no reciben no aman y desconocen a un profeta galileo y con tal seguridad se van a su casa. Los hombres se refugian en sus opiniones.
La filo-sofía nada significa para ellos y no guardarán la palabra de quien ha sido enviado a nosotros siendo LOGOS.
Claro y lógico. EL VERBO VIENE HACIA NOSTROS DE QUIEN LO PROFIERE Y LO ENVÍA PARA QUE NOS TRAIGA HACIA ÉL, PADRE, NOSOTROS COMO HIJOS ADOPTADOS.
¿Qué otra cosa debe interesarnos? ¿Acaso agradar al mundo y buscar coincidir con sus opiniones?
Lo hagan quienes no reciben la pureza de las palabras:
MI DOCTRINA NO ES MÍA SINO DE AQUEL QUE ME HA ENVIADO. QUIEN QUISIERA HACER SU VOLUNTAD CONOCERÁ SI ES SU DOCTRINA  O BIEN YO HABLO POR MÍ MISMO. PORQUE QUIEN HABLA ASÍ BUSCA SÓLO SU PROPIA GLORIA. MAS QUIEN BUSCA LA GLORIA DE QUIEN LO ENVIÓ ESTE ES VERAZ.
Recibir -agapo- es amar.

jueves, 16 de octubre de 2014

PALABRAS DESNUDAS DE DIFERENCIACIÓN

La relación chocante de Jesús con el mundo está expresada: MI TIEMPO AÚN NO HA VENIDO MAS VUESTRO TIEMPO SIEMPRE ESTÁ PREPARADO. NO PUEDE EL MUNDO ABORRECEROS A VOSOTROS MAS A MI ME ABORRECE PORQUE DOY TESTIMONIO QUE SUS OBRAS SON MALAS.
Los hombres se mueven por apariencias y no se recogen en el silencio de la sabiduría. La fiesta de los tabernáculos dará lugar a la acumulación de mucha gente y Jesús, que sabe lo que hay en el hombre, se sustrae. Su hora no ha llegado (la cruz) y su fiesta no será la del mundo sino la de su gloria.
Es cosa de las ciencias de la inmediatez estudiarla y predecir el comportamiento de las gentes. El bien y el mal no se miden por lo que Jesús ve junto al Padre sino por el consenso de los hombres fuera de la sabiduría. El sabio sirve de norma pero entre las masas y sus dirigentes o artistas rectores es ignorado. El mundo más y más se autonomiza con el poder de la publicidad y la expansión de toda liberación.
No se puede servir a dos amos: aborrecerá a uno u a otro. La posibilidad de abolir tales diferencias está en curso: una sola norma que mida: el mundo.
Jesús expresa lo contrario. Y esto no es asunto de religión sino de autonomía: "yo no soy y mis circunstancias" sino que soy capaz de negar todo (raza, cultura, nacionalidad, ideología, ciencias de la inmediatez, riquezas, placeres) y siendo libre ya seguirlo a Él que es seguirme a mi, conocerlo a Él que es conocerme a mí, como dice Agustín.
Soy libre y autónomo, nada hay superior a mí en cuanto espíritu (naturidad, mundanidad) salvo aquel quien me llama desde su envío por parte del Padre.
Cómo será esto no lo sé ahora pero sí sé lo que es no depender de lo que no soy aunque me rodee. Puedo negar todas las negaciones posmodernas porque no me dejaré dominar por nada y ser yo mismo mi libertad. Así seré ciudadano del estado libre universal, comunidad de seres libres como lo canta Schiller y lo compone Beethoven.
Y cuando llegue el tiempo de Jesús veré su don de vida eterna. La verdad me hace libre y luego esa libertad me hizo verdadero.

miércoles, 15 de octubre de 2014

HABLA DANDO LA VIDA Y MUERE PARA RESUCITAR

La fe une al cuerpo de Jesucristo. Éste es el hecho, res et sacramentum. Saliéndonos de la medida de este mundo no quedamos separados de la realidad sino que nos integramos a la realidad estatuida antes del establecimiento del mundo en la elección ante su faz de la que habla Pablo en Efesios.
De esta realidad viene a salvarnos el Verbo encarnado: no de la carne sino del encerramiento de la caverna platónica donde resuenan los ruidos de los hombres que llevan artificios de su propia hechura.
¡Y qué ruido de reuniones de toda clase que anulan la palabra que el Verbo nos indica y la destina a que la guardemos!
Pero esa palabra produce el gran inconveniente para los amantes de la realidad inmediata a la cual se aferran con uñas y dientes: que nos hace suyos y nos coloca más acá del mundo en la morada de los personas infinitas y nos va llevando al cielo de los cielos que ojo no vio ni oído oyó. La palabra nos libera y al salvador el mundano pretende borrarlo.
Por eso desde que habló tal lenguaje absoluto y redentor de esa manera, la del pan bajado del cielo que da la vida eterna, querían matarlo los religiosos.
Y Dios morirá, y los hombres responsables del poder más el pueblo lo harán. Nietzsche vino muy luego a lanzar sus palabras modernas. 

lunes, 13 de octubre de 2014

ÉL ME LLAMARÁ AMIGO

QUIEN VINO DE DIOS HA VISTO AL PADRE. Nosotros si Dios es Dios no podemos verlo, por ello sabemos acerca suyo anticipadamente por la narración del Génesis y desde allí se viene perfilando la venida del Hijo de Dios que será hijo del hombre.
Muy lógico es verlo del modo en que siempre se ha visto por los santos padres, por los santos pensadores y por lo que se ha llamado Iglesia.
Nosotros leemos simplemente las palabras que dicen precisamente esto. En el lenguaje no hay preocupación si es así lo que se dice: la realidad es el lenguaje mismo sin metafísica alguna. Es el lenguaje 
el que se explaya y dice que nadie ha visto al Padre sino el Hijo y nadie lo conoce sino a quien se lo ha querido revelar. De este modo no hay que convencer a todos ni a cada uno ni menos obligar a la fe.
EL HABLA HABLA y ni siquiera argumentamos sino que recogemos lo que dice. Claro está no ocultamos nuestro beneplácito: mejor es tener una comunicación de este peso: TODO AQUEL QUE OYÓ LA VOZ DEL PADRE Y APRENDIÓ VIENE A MÍ. El Hijo decía y el Padre enseñaba, dice Agustín. Enseñaba a aquel que oye a su Verbo. Y éste oye la voz del Padre y habla de ello exactamente y con su palabra atrae a quien oye.
El abandonarse a tal atracción es la fe la cual al tiempo en que sigue recibe a quien ha de ser seguido. Y lo que recibe es vida eterna porque es Dios quien invita por más que lo veamos como hombre.
Pero tal invitación será la más grande paradoja: YO SOY EL PAN VIVO QUE DESCENDIÓ DEL CIELO PARA QUE EL QUE COMIERE DE ÉL NO MUERA...EL PAN QUE YO DARÉ ES MI CARNE POR LA VIDA DEL MUNDO.
Así la vida asumió la muerte para que la muerte fuese destruida por la vida. Los padres de aquellos judíos no creyeron en lo que veían acerca del maná y murmuraban como ellos mismos que ahora escuchaban a quien habían de crucificar. Ver y estar presente y no entender es algo de lo que se queja el hombre Dios y corroboramos nosotros a cada instante en el otro lenguaje: el del cine y el de los periodistas y propagandas. 
Ven la tradición de dos mil años y no entienden la Eucaristía en cuanto se dice que toda religión es igual.
No hay ya religión sino invitación a comer su carne. Y fue escándalo esto: EL QUE COME MI CARNE Y BEBE MI SANGRE TIENE VIDA ETERNA Y YO LE RESUCITARÉ EL ÚLTIMO DÍA.
Ante tal determinación quien tiene oídos y responde al instinto de conservación dice: me quedo con esta invitación, está en mí querer la mejor propuesta: la vida eterna. Pero nosotros quedamos cautivados por la persona que nos invita más que por la misma invitación. Sí que queremos resucitar pero para estar junto a quien abrirá de tal modo el camino a la vida eterna y me solicita como amigo.