jueves, 7 de marzo de 2013

LA IRA DEL SANTO


LA IRA DEL SANTO

Se nos reprocha que no podemos ser santos si nos enojamos. Pero la ira en cuanto pasión no es buena ni malal y no desmerece ni merece. En cuanto regulada por la razón  puede ser meritoria y ser laudable y en cuanto no puede ser un demérito y es vituperable. Aristóteles decía: Quien se encoleriza puede ser digno de alabanza o de vituperio".
Hemos dicho que hay ira por celo de la verdad. Pero si trata de castigar a quien no lo merece o más de lo que merece o saliéndose del orden como debe proceder o pervirtiendo por el que debe hacerse que es la conservación de la justicia y corrección de la culpa ese apetito es vicioso y se denomina ira por vicio.
También esta el modo como el movimiento racional debe imponerse en la ira:no debe inflamarse demasiado aunque se trate de justa justicia.
Es imposible que no se dispare la ira y que la razón la prevenga en todo momento pero la predominancia de la ira va contra la naturaleza humana.
Y por ello es pecado mortal cuando se desea una venganza injusta contrariando la justicia y la caridad. Pero puede ser venial so ocurre antes de la reflexión el acto de ira o es insignificante la venganza. Hay ataques de ira que terminan en blasfemias contra Dios e injurias contra el prójimo que terminan en mortales. Se hace mortal cuando se opone a la caridad.
¡Que precisión y bondad se desprenden de este artículo (22q158a4) de la Suma del AQUINATE! Y pensar que monjes de su orden dirigieron la Inquisición. Nosotros hablamos de razón mundanal y natural. Siempre la razón conceptual ha sido invertida en las otras dos rationes, en las tres épocas. Por ejemplo el Kempis es razón mundanal, está Jacobi frente a Hegel etc etc. No todo lo cristiano es lo mismo. San ANSELMO por ej es razón mundanal y ¡así lo desautoriza Tomás en la cuestión dos de la primera parte en las pruebas de la existencia. Esta maravilla de la Logotetónica puede ser consultada en el último Boeder ya todo reducido a las fórmulas de cómo se producen estas inversiones de ACB a BCA y antes que aparezca la razón conceptual ya la razón natural y mundanal existen invertidas y diversas.  

miércoles, 6 de marzo de 2013

La Suma Teológica blanco de tanta habladuría finalmente ha caído en un estado de coma en la mentalidad posmoderna de eclesiásticos y de cremación en los pensadores y ensayistas que se constituyen en actuales ángeles exterminadores.
La Logotectónica por el contrario construyendo  la Historia sin prisa y sin pausa y también la racionalidad de los modernos ha configurado asimismo las dimensiones de la submodernidad con toda modestia.
Ya había hecho justicia con la Suma Teológica en la TOPOLOGÍA DE LA METAFÍSICA en el comienzo de los ochenta y luego en la construcción de la historia o BAUZEUG DER GESCHICHTE.Sabemos así que aunque hoy no podemos agregar nada nada ni pensar dentro de la historia sí debemos reposar por lo hecho o consumado en ella. En este caso de la Sacra Doctrina se consuma con ella la época media de la Historia en un fin condistinción.
Lo que hay en ella luego es intocable por más que haya otro y otro pensar que se justifican dentro de sus esferas de acuerdo o a su sabiduría propia o a sus intereses mundanos o linguísticos. Una cosa es una cosa y la otra otra.
Me encuentro en mi blog losquetienenhambredesantidad, QUE EN LENGUAJE TEOLÓGICO ES IGUAL A JUSTICIA, y es por tanto la bienaventuranza famosa, exponiendo la Suma, hallándome al presente en la virtud de la Templanza, en sus partes potenciales. Ahora en el final de las virtudes de la mansedumbre y la clemencia y sus pecados opuestos. Es tan filosófico genuinamente todo esto que he decidido incluirlo en este blog para aprovechamiento de los que encuentran en la filosofía el camino de la pura inteligencia y razón.
Así juntando energías concentrémonos en esta maravilla del sistema de virtudes y pecados. Quien quisiera podría retroceder en el blog aquel y ver cómo se parte desde la esperanza (ya que dejé la fe) si no quisiere ir  al SECUNDA SECUNDAE misma en la magna obra del Aristóteles y Hegel de la segunda época, Tomás de Aquino.

"Parecen clemencia y mansedumbre las virtudes más nobles, alabadas por los sabios y filósofos pero se agregan a otra virtud principal. Sin embargo no hay dificultad que bajo cierto aspecto se consideren así pero no en forma absoluta pues solamente reprimen el mal disminuyendo la ira o el castigo ya que es más perfecto conseguir el el bien que impedir el mal como lo hacen la fe, la esperanza y caridad e incluso la justicia y la prudencia. 
La mansedumbre hace al hombre más dueño de sí despejando la ruina que causa la ira pero la templanza refrena movimientos más torpes y frecuentes. La clemencia se acerca a la caridad por la disminución de la pena merecida. La clemencia y mansedumbre hacen grato al hombre a Dios en cuanto que concurren al mismo efecto con la caridad, virtud excelentísima que procurando su bien evita el mal del prójimo.
Los pecados opuestos a la mansedumbre y a la clemencia.
La ira no es culpable con causa justa. Así la justicia reprime los crímenes. Este tipo de venganza es buena. Así mientras la ira se mantenga en el orden de la razón recta es buena. La pasión de la ira como toda pasión pierde su bondad por exceso o defecto. Para los estoicos siempre es mala pero para los peripatéticos y para Agustín no si son ordenadas por la razón.
 Cuando la ira es sierva de la razón dice San Gregorio no daña pero no a la inversa. La ira por celo turba la visión intelectual pero la viciosa la ciega.
También es laudable la venganza que no desea el mal sino que busca corregir los vicios y conservar la justicia. En ello se basa el impartir justicia conforme al dictamen de la recta razón que procede de Dios como afirma Pablo a los Romanos, 13,4. San Gregorio aporta todavía a esto lo siguiente: "Tanto más firmemente se levanta la razón contra los vicios cuanto la ira está más al servicio de la razón":
Sí, debemos odiar los vicios y ejecutar acciones repelentes contra ellos ya que amamos el orden y la paz para nosotros y para los prójimos. Pero dentro del orden del conjunto de la virtudes y con mansedumbre y clemencia. Pues la ira es pecado.
¡Cuantos pecados surgieron en la represión de los pecados de parte de los jueces eclesiásticos que sin embargo por lo menos tenían la posibilidad de beber sabiduría de las Morales de San Gregorio, que entiendo que fue papa! Cuantas manchas le dieron a la Iglesia haciendo perder eficacia salvadora a la Iglesia por un celo iracundo. Tan fácil era hacer lo que nosotros que amamos lo que leímos con la mansedumbre que se recomienda en los libros sapienciales y en los evangelios.
No sino rebelarse en todas las épocas contra la suavidad de la inteligencia de los doctores aduciendo razones de estado o de cultura. "

domingo, 3 de marzo de 2013

VACATE ET VIDETE QUIA EGO SUM

Parece mentira pero Descartes se recluía y se deshacía de todo cuanto pretendía medir su conciencia. Hoy los que le agradecen tal actitud fundamental son medidos por la sociedad o la cultura. Cuelan el mosquito del dogma ya casi diluido y se tragan el elefante de la cultura.
Nosotros, lo hemos dicho mucho en este espacio, nos rebelamos contra esta prolongada rebelión contra toda tradición y la aceptación del dictador social para dejar libre el cielo como Descartes y poder decir YO SOY. En este suelo firme antes de toda división de subjetivo y objetivo escuchamos ese YO SOY de la palabra del ser y así afirmamos el "yo soy" que es el reflejo de aquel, la imagen de la Persona, la persona que recoge tal palabra que nos habla. YO SOY QUIEN CONTIGO HABLO.
Suena y se cristaliza en nosotros del torrente de su palabra una palabra: nuestra persona. Allí en la apacible soledad que nos procuramos lo dejamos ser en nosotros, le decimos: danos de esta agua para que no tengamos que sacar del pozo. Ahora no es la experiencia del EGO SUM que hacemos sino de la palabra que nos habla, la palabra del ser que estatuye en nosotros la imagen y semejanza de las PERSONAS. Porque donde hay una Persona hay otra y una tercera que procede de ambas y esto es el Espíritu y así podemos comprender que hay por conveniencia otras personas. La persona es relación a otra persona que e implica relación y comunicación.
Su comunicabilidad esencial hace que sucedan otras comunicaciones de muchas personas llamadas a participar. Es posible que se vierta en la multitud la infinitud de  la esencial comunicación entre las tres `Personas. Pero esto se hace en la dimensión del ser, del YO SOY QUIEN ES. Hay consorcio familiar, hay soledad y secreto, es decir intimidad. Esto no es sociedad sino cercanía de personas relacionales. Es una multitud soledosa como la del bosque que susurra conteniendo muchas aves. Hay relación medida y gozosa como la de aquellas. Pero se siente la soledad fecunda para poder escuchar cómo habla quien es el Verbo y llama en la cercanía. Hay amistad, ocurre la CARITAS.
Hay  fruición de Dios en esta soledad compartida, en esta serenidad o sosiego, en esta mansedumbre que posee la tierra, en esta condición de la que es llamada feliz. Estamos en el fin último que está más acá del aquí del mundo. El más allá se ha inclinado: el cielo a la tierra. La tierra no es el planeta sino la condición receptiva que vaca que está vacante. VACAD Y VED QUE YO SOY dijo el salmista.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Descartes, obsesionado por no recibir la la tradición que se le había hecho exterior, buscaba un método para comenzar desde el fundamento como un camino hacia la verdad. Y la tradición para él era todo lo que lo rodeaba en las universidades y en las instituciones. Hoy nos rodea la atmósfera posmoderna y las instituciones modernas que pretenden seguir con su desmantelamiento de la tradición que se viene demoliendo desde hace quinientos años ¡Halt! Pare la mano decimos en mi país. Pero una vez que se toma velocidad en esto la precipitación los posee. lo más opuesto a la regla primera del método cartesiano. Y sin embargo todo se hace en nombre suyo. Aquí no hay paz alguna porque no hay tranquilidad en el orden de lo par y dispar. Es el reino de lo dispar e impar, de los dos brazos izquierdos, del único ojo ciclópeo, de la asimetría buscada, de la ansiedad y sobre excitación, de la sobre dosis.
Bien, nosotros más acá del autor del Discurso del Método estamos en nuestra esfera, la del Lenguaje, y no recibimos la tradición como imperativo pero sí el lenguaje que se diferencia con respecto a sí. Hay un lenguaje indicativo que nos habla y depende de cada uno en la respuesta. Si suena el celular respondo. Si me habla el Verbo digo: habla Señor que tu amigo escucha ya que me llamaste amigo y me amaste tu primero y por eso te correspondo.
¿Que es esto la filosofía? pregunta Heidegger y dice: LA CORRESPONDENCIA CON EL SER DEL ENTE. Pues bien la PALABRA DEL SER ME HABLA Y YO LE RESPONDO, ME AMA Y YO LE CORRESPONDO. Así filosofía es la correspondencia con el Verbo por el Amor, o sea el Espíritu Santo, otra Persona y el mismo Dios. Así enseñaba yo al comienzo de mi magisterio en los ochenta en mi pequeña Villa y fui...feliz.. Para ello es la filosofía según mi maestro en su INTRODUCCIÓN A LA FILOSOFÍA de los  cuarenta.

domingo, 24 de febrero de 2013

Es tan evidente que el mundo social o la sociedad mundana es el resultado del pecado de desobediencia al mandamiento aquel del "no comerás" que tiene como resultado con todo el conocimiento del bien y del mal que nadie debería sentirse defraudado por Dios. Conocimos el mal junto al bien. Quien calumnió al legislador de tal mandamiento, quien engañó acerca de las consecuencias ahora pretende borrar la diferencia. El mal que azota a la humanidad en hechos terriblemente malos como los genocidios y grandes y crueles matanzas aquí y allá lo prueba de tal manera que su repetición después en la creencia en el "nunca más" sorprende a quienes lo vemos en cómo no se felicita al escritor que plasmó aquel cuento de Génesis capítulo 2. Quizás es más grave y más verdadero aún: los que lo verían odian a aquello que todos llaman Dios y más al CREDO por excelencia que incluye Padre, Hijo redentor y Espíritu Santo santificador y el sacramento de la Iglesia. Por eso nada más presente que este pecado original.
Sabemos cómo la modernidad o tiempo nuevo rechaza tal cosa con la hipotesis del hombre bueno por naturaleza. Y esto se explica para la libertad absoluta del ciudadano. Sí somos libres y estábamos entre cadenas pero no del pecado que se expande en número y calidad.
Solo un dios puede todavía salvarnos, dijo Heidegger antes de morir. Y he aquí que existe evidentemente un salvador. Sabemos quien es y como murió y que su resurrección es puerta para la nuestra ¿Habrá alguien que niegue la ventaja de tal cosa aunque no la crea porque no la ve. Nadie la ve y algunos la creemos porque nos parece una solución frente a ninguna. Es sospechoso que muchos digan no a esto. Sabemos que alguien acosa y hay apóstoles del acosamiento como los hay de la cierta esperanza que abrió quien nos declara su amor. Ante el amor: uno dice "sí" y otros dudan.
Claro está: amor no es igual a eros ni a PHILÍA. Nosotros la tenemos con la SOPHÍA y somos filo-sofos.

miércoles, 20 de febrero de 2013

LA SOCIEDAD NOS TOMA COMO INSTRUMENTOS

Uno vende naranjas y otro corta el pelo y así. Cuando muere uno viene otro a ocupar su lugar y cada uno tiene necesidad de trabajar y de consumir. El médico nos alarga junto con su ciencia la vida pero nada más que eso. La sociedad sigue el individuo perece aún antes de morir. Así es y así será. Cuando uno pretende hablar de lo que no es instrumental el interlocutor tiene algo que hacer, sea religioso, comerciante o docente.
La escuela por otra parte ofrece enseñar lo que no sirve para el tráfico o para la religión sino que se ubica en la dimensión de la PERSONA, busca como el arqueólogo desenterrar con cuidado la pieza más antigua: aquello que somos `por el llamado del origen de la PALABRA DEL SER. El Verbo nos ha llamado o bien en Él hemos sido llamados antes del cosmos, ya no de la sociedad. Además enseña lo que atañe a la humanidad como tal, su destino histórico. Y para ello enseña geografía y ciencias.
La sociedad toma de ello lo que le puede servir, o sea la capacitación y el individuo la sirve para vivir y aún para fundirse con ella. Pero he aquí que al ser enseñado algo ve y siente de su persona soterrada aunque la cerrazón de la sociedad desde el abandono progresivo de la religión revelada por el Verbo encarnado y sacramentado. Fue plausible entonces enarbolar banderas de libertad pero fueron arrasadas por una liberación que nos esclavizaría de la sociedad: a todos a religiosos que ya serán modernos y luego posmodernos y por ende al proletariado que querrá alcanzar lo que tenían los ricos. Pero la sociedad los usará a todos como instrumento y será el nuevo Dios. Esto más o menos ha sido profetizado así en los libros escatológicos, en el final, en el Apocalipsis.
Pero no a todos se arrastra: están los que se sienten personas y que no son de nadie sino de quien los ha llamado a serlo, es decir del colmo de la libertad, le pertenecen a la libertad que es la verdad de su origen: la participación en la gloria amorosa de las personas. La sociedad se recuerda así en su origen: el pecado contra aquel destino y el comer el pan con el sudor y con el dolor y con la esclavitud. La sociedad implica la cerrazón mas ésta no puede ser total. Además hay juicio por la persona: quien más la honra y quien menos la sepulta por las cosas. No sabemos nosotros la sentencia pero recordamos la ciudad de Dios que es otra que la sociedad crecida hasta la hipertrofia.
La persona que somos cada uno es la causa de toda la creación material. Había una última posibilidad y quien creó la llevó a cabo: que los seres de cuerpo y alma tuvieran el destino de ser imágenes suyas en el amor, en la cercanía de quien es su ser con quienes sólo tienen ser prestado. Las cosas creadas no son más que signos y la sociedad misma no es otra cosa que el conjunto de los instrumentos efímeros.
Estas cosas efímeras se han independizado y llevado a la rastra a las personas. Sabemos que hay un redentor que las vuelve presentes para sí mismas y les da la morada en la casa de su Padre.
Lo sabíamos en el catecismo mas la confusión de todo amenaza con borrar el rostro, los rostros entre la profusión de las cosas, hoy tecnológicas. Todo instrumento, hasta las personas que son el principio y el fin. 

viernes, 8 de febrero de 2013

MÁS CONTEMPLACIÓN FILOSÓFICA

Se suele pensar que la filosofía es cosa de los pensadores y es cierto. Se suele considerarla como una disciplina universitaria y también es cierto. Pero la verdad es que nos atañe a cada uno de nosotros en nuestra conciencia y autoconciencia donde la universalidad se muestra en nosotros como espíritu. Somos corporales y acabamos de tomarnos un helado si es verano o una café doble con leche caliente si es invierno. Somos anímicos y sentimos nuestra circunstancia actual así y así. Pero la filosofía es nuestro pensar espiritual o conceptual que alcanza a poseerse y realizarse como espíritu sin cortapisas.
Yo soy mi ser pensante que es mi libertad. No puedo prescindir de ser y sin embargo bajamos a nuestra animidad y a nuestra corporalidad como excluyentes. Así además lo exige la condición posmoderna o social. No sé cómo se puede soportar el acosamiento social que produce el cancelamiento de mi condición de espíritu. De hecho la filosofía queda relegada anulando mi horizonte propio en el espíritu.
No quiero dejar tampoco de mencionar la condición teologal por la cual somos interlocutores del Verbo de Dios y esto también es filosofía o como hemos dicho tanto aquí: filo-sofía. ¿Por qué no quieres que ame a la sabiduría? decía Agustín a un hereje. La sabiduría de la filo-sofía en este caso es la Persona del Verbo de Dios Padre. Y el saber es aquí amarlo y recibirlo guardando su palabra como se dice en Juan 14.
Repetimos esto con gozo y con pena. Con gozo porque configura una relación con la filosofía como forma de nuestra conciencia, como decía mi maestro. Con pena porque nadie la considera necesaria sino adorno para otras actividades y saberes más importantes para actuar en esta vida.
Pero terminamos con aquello de Aristóteles: cuanto más se extienda la theoría o contemplación filo-sófica, más se extiende la felicidad.