martes, 30 de septiembre de 2014

DEFINICIÓN

Nicodemo reconoce las obras de Jesús como venidas de Dios y Jesús lo premia revelando que para ver el reino de Dios hay que nacer de nuevo, es decir de agua y Espíritu: LOS SACRAMENTOS.
¿Qué haremos nosotros hombres viejos si esto es así?: LA CARNE ES CARNE Y LO NACIDO DE ESPÍRITU ES ESPÍRITU. 
Respuesta: recibir los sacramentos. Nada cuesta sino cierta obediencia, como la de los niños que comen lo que los padres amorosamente les dan.
Los sacramentos son terrenos y son arduos para la fe ¿Cómo serán luego las cosas celestiales desde donde viene la persona del Verbo? 
Él como hijo del hombre será levantado para dar vida eterna a quien crea que fue enviado. Repite el evangelista: LA LUZ VINO AL MUNDO y quienes no obran bien no quieren tal iluminación pero QUIEN OBRA LA VERDAD VIENE HACIA LA LUZ PARA QUE SE MANIFIESTEN SUS OBRAS PORQUE EN DIOS HAN SIDO HECHAS.
Es capital el hecho del envío y la fe y a la par el de la recepción de lo que trae por medio de su levantamiento como hombre en la cruz. SACRAMENTUM: SIGNO SAGRADO QUE OBRA LO QUE SIGNIFICA.
No podemos ver la vida del cielo y la creemos de parte del testimonio del enviado. Y se nos ofrece luz para verlo y nuestra correspondencia es el hacer de la verdad.
Nada se ve de la más real porque EL ESPÍRITU SOPLA DONDE QUIERE Y NO VES DE DONDE NI ADONDE. DEFINICIÓN HEIDEGGERIANA: SPIRITUS SPIRAT.

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