sábado, 7 de noviembre de 2015

LA ETERNIDAD DEL JUICIO

Hay un juicio final del Verbo o Logos de la verdad que como hombre fue juzgado por tres tribunales.
Si los hombres tanto se esmeran en los juicios contra los genocidios, criminales, corruptos y otros muchos delitos ¿cómo no va a haber un juicio definitivo de todo y aún de los que han quedado impunes? No quedaremos flotando como ceniza en el espacio porque eso sería poca sanción para el delito.
VENDRÁ A JUZGAR A VIVOS Y MUERTOS, dice el Credo. Es muy lógico y para ello debe haber un juez y no lo indefinido del cosmos como fingen muchos para su concepción de una libertad -liberación. De lo contrario es muy poco el castigo y el premio es la nulificación.
Hay juez y contamos arrepintiéndonos con su misericordia. El mundo no es ni principio ni fin justificante.

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