domingo, 29 de noviembre de 2015

DESNUDOS COMO ADÁN

Al estudiar filosofía desde el comienzo supe que ella invita a reposar en el fundamento y querer ser medido por lo que Heidegger llama el "ser del ente" y así viví asomado al más allá de las cosas que caen bajo nuestra experiencia inmediata.
Luego vi cuantos pensadores de todas las épocas escamotean esto y obturan las ventanas. Pero nunca pude dejar esta inclinación a lo que se denominó "lo absoluto" y que es objeto de burla por quienes lo descartan diciendo que nadie es dueño de la verdad y que cada uno tiene su verdad que es así plural.
Tal es la confusión en esto que hunde la verdad absoluta de la persona en el pluralismo relativista y esto es obra precisa de quien no quiso ser persona frente a la Divinas Personas en la relación llamada caridad. Y así se introdujo entre las personas originales, el hombre y la mujer, según lo dice el cuento primero.
Mas he aquí que la verdad es el LOGOS que se acerca hablándonos y es él, único y que hace verdadero aquello de "la verdad es cada uno y de que hay pluralidad de personas". Si supieras quien te pide de beber él te haría absoluto.
Y Él es absoluto ya que es la palabra del ser simple, infinito, perfecto que nosotros conocemos desde lo complejo, finito y de perfección acotada. Pero tal conocer fundamental de Dios no es todavía el saber experiencial del Espíritu personal espirado por el Padre y el Hijo  cuya gracia va decantando a través de los siete sacramentos, verdadera fuente de lo absoluto que tuve como estudiante en aquel comienzo como horizonte.
Buscaba y aceptaba el ofrecimiento de la filosofía y finalmente recibí -logotectónica por medio- a la misma SOPHÍA inmediatamente expresiva y adecuada a mi pequeñez.
Finalmente, luego de tres décadas, desde la TOPOLOGIA DE LA METAFÍSICA hasta SEDITIONS de Heribert Boeder que dejó la vía libre para la GELASSENHEIT de las Sabidurías, las cuales venían desde la infancia: La Ilíada y la Odisea, el catecismo y la primera comunión, tras el bautismo, la experiencia sublime de la naturaleza.
Sí, el absoluto nos abrazaba y cuando comenzamos a estudiar Filosofía le poníamos valor relativo a las ciencias antes que nos envolvieran con su utilidad y prestigio y fuimos quedando desnudos para la verdad. Claro está y sin fondos de inversión...

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