La sana doctrina es la sana enseñanza. Pablo supervisa la comunidad cretense a través de su discípulo Tito: LOS ANCIANOS SEAN SOBRIOS, SERIOS, SENSATOS Y SANOS EN LA FE. Este perfil es claro y delimitado sea para la época que sea. Claro está, la sanidad en la fe habría que explicitarla pero lo hacen el resto de las epístolas. LAS ANCIANAS EN SU PORTE SEAN REVERENTES A LO SAGRADO Y NO CALUMNIADORAS...MAESTRAS DEL BIEN PARA QUE HAGAN SABIAS A LAS JÓVENES EN EL AMOR A SUS ESPOSOS, EN EL AMOR A LOS HIJOS, SENSATAS, CASTAS, CASERAS, BUENAS, SUMISAS A SUS MARIDOS.
Pablo adjudica esto a la palabra de Dios. Hoy se blasfema y son blasfemas las indicaciones posmodernas en contrario de esto ¿Quien ve a las ancianas como entrenadoras en la sabiduría para las jóvenes? ¿Quien soportaría la exhortación a la castidad y a la sumisión? Cómo podría tan sólo esbozarse la sacralidad de las personas maduras y de edad? Ni ellas quieren serlo ni las jóvenes podrían aceptarlo en el proceso incesante de modernización.
Así es y así nos va. Dios es acomodado a su nueva función y la blasfemia resignificada.
Pablo adjudica esto a la palabra de Dios. Hoy se blasfema y son blasfemas las indicaciones posmodernas en contrario de esto ¿Quien ve a las ancianas como entrenadoras en la sabiduría para las jóvenes? ¿Quien soportaría la exhortación a la castidad y a la sumisión? Cómo podría tan sólo esbozarse la sacralidad de las personas maduras y de edad? Ni ellas quieren serlo ni las jóvenes podrían aceptarlo en el proceso incesante de modernización.
Así es y así nos va. Dios es acomodado a su nueva función y la blasfemia resignificada.
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