Le vuelve a escribir a Timoteo, el hijo amado, según la promesa de vida que hay en Jesucristo. No se está plantando en esta vida mortal para ir por ella hacia más de lo mismo hasta llegar a otro hoy, otro ahora que aquel. Se apunta al don de la vida eterna, lo digno de valor porque es la vida verdadera que comienza hoy en la voluntad de santidad que hay en Dios en Cristo antes de los tiempos eternos en su gracia que ahora apareció en Él.
El "ahora" es la verdadera eternidad del tiempo fundada en la elección sobre nosotros a ser santos con su santidad. Su envío aniquiló la muerte e irradió vida por el Evangelio del cual él ha sido constituido heraldo, apóstol y doctor. Padece por ello prisión pero no se avergüenza porque sabe a quien le ha creído y quien es poderoso para que se conserve su depósito de la fe: se mantiene con el Espíritu Santo que habita en nosotros.
No menciona ningún doctorado universitario sino su envío por parte del Verbo mismo como apóstol y doctor y en el poder del Espíritu que habita en nosotros el cual, como dice Juan, nos enseña todas las cosas.
Se ha tomado metafóricamente esto porque desde hace un milenio se le da un valor absoluto a la graduación universitaria cuando es el Espíritu el maestro y quien tiene además la clave del pensamiento del ser: QUE IN- HABITA EN NOSOTROS.
Cristiano es tener el ser de Cristo y estar lleno del Espíritu Santo, según Lucas.
El "ahora" de Cristo está sellado por la habitación del Espíritu Santo y el tiempo está determinado por el PLEROMA.
Quienes pretenden que la Iglesia evoluciona son transfugas del ser y se encierran en la concepción vulgar del tiempo y por supuesto soslayan la santidad, dolorosa para modernos y objeto de burla para posmodernos.
El "ahora" es la verdadera eternidad del tiempo fundada en la elección sobre nosotros a ser santos con su santidad. Su envío aniquiló la muerte e irradió vida por el Evangelio del cual él ha sido constituido heraldo, apóstol y doctor. Padece por ello prisión pero no se avergüenza porque sabe a quien le ha creído y quien es poderoso para que se conserve su depósito de la fe: se mantiene con el Espíritu Santo que habita en nosotros.
No menciona ningún doctorado universitario sino su envío por parte del Verbo mismo como apóstol y doctor y en el poder del Espíritu que habita en nosotros el cual, como dice Juan, nos enseña todas las cosas.
Se ha tomado metafóricamente esto porque desde hace un milenio se le da un valor absoluto a la graduación universitaria cuando es el Espíritu el maestro y quien tiene además la clave del pensamiento del ser: QUE IN- HABITA EN NOSOTROS.
Cristiano es tener el ser de Cristo y estar lleno del Espíritu Santo, según Lucas.
El "ahora" de Cristo está sellado por la habitación del Espíritu Santo y el tiempo está determinado por el PLEROMA.
Quienes pretenden que la Iglesia evoluciona son transfugas del ser y se encierran en la concepción vulgar del tiempo y por supuesto soslayan la santidad, dolorosa para modernos y objeto de burla para posmodernos.
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