Las preguntas en la epístolas a los Hebreos apuntan al Hijo del Padre y a su condición divina: ¿A QUIEN LE DIJO ALGUNA VEZ?
El salmo que dice: TÚ ERES MI HIJO YO TE ENGENDRADO HOY se le aplica y es empleado en consonancia con: EL RESPLANDOR DE SU GLORIA Y EL CARÁCTER DE SU SUSTANCIA O HYPOSTASIS.
Y así todo lo dicho acerca de Dios e Israel que es como su hijo se le aplica al Hijo y esto es la Buena Noticia: ¡que Dios es Trino!
Efectivamente los ángeles son ministros y enviados que no se confunden con el ENVIADO por el Padre que lo llama a sentarse a su diestra hasta que ponga a sus enemigos por escabel de sus pies.
Éste de quien se viene hablando fue puesto por debajo un momento pues vino a para padecer y morir, Él de quien son los cielos, que sin embargo son perecederos mientras que Él permanece.
Era apropiado que quien es la causa de todas las cosas perfeccionase al autor de la salvación conduciendo a muchos hijos a la salvación, quien no se avergüenza de llamarnos hermanos.
Se preveía por la Escritura que el Hijo se pondría en medio de la ECCLESIA para anunciar el nombre del Padre a sus hijos. "Niñitos" nos llama Jesús anunciando nuestra filiación en Juan.
Su filiación del Padre y de la madre que le dio su carne y sangre está subrayada aquí junto con su sacerdocio. Así padeció y por su muerte venció a quien nos tenía de esclavos por la muerte, al diablo.
Vino a auxiliar a la descendencia de Abraham y se hizo uno con sus hermanos para dar una propiciación por los pecados del pueblo como sumo sacerdote fiel y misericordioso siendo tentado como nosotros en padecimiento.
Los hebreos deben leer en el acontecimiento de la presencia carnal del Hijo, engendrado eternamente en su Hoy, el sentido de su historia y la del universo.
Así se esfuerza el autor en mostrarlo como su resultado partiendo de Abraham y comparándolo con Moisés que fue intermediario entre Dios y el pueblo.
Aquí la inmanencia de Dios como Hijo hecho hombre revela el ser y el tiempo, no cosas sino al mismo constructor de la casa y la misma casa del ser. No los entes sino su ser.
Y A LA VERDAD MOISÉS FUE FIEL COMO SIERVO EN TODA LA CASA DE ÉL A FIN DE DAR TESTIMONIO DE LAS COSAS QUE HABÍAN DE SER DICHAS MAS CRISTO LO FUE COMO HIJO DE SU PROPIA CASA QUE SOMOS NOSOTROS...
En nosotros como parte suya se da el fenómeno de la casa del ser ¡Cuanto más hay aquí que en el Antiguo Testimonio! Esto era impensado y es impensable.
El salmo que dice: TÚ ERES MI HIJO YO TE ENGENDRADO HOY se le aplica y es empleado en consonancia con: EL RESPLANDOR DE SU GLORIA Y EL CARÁCTER DE SU SUSTANCIA O HYPOSTASIS.
Y así todo lo dicho acerca de Dios e Israel que es como su hijo se le aplica al Hijo y esto es la Buena Noticia: ¡que Dios es Trino!
Efectivamente los ángeles son ministros y enviados que no se confunden con el ENVIADO por el Padre que lo llama a sentarse a su diestra hasta que ponga a sus enemigos por escabel de sus pies.
Éste de quien se viene hablando fue puesto por debajo un momento pues vino a para padecer y morir, Él de quien son los cielos, que sin embargo son perecederos mientras que Él permanece.
Era apropiado que quien es la causa de todas las cosas perfeccionase al autor de la salvación conduciendo a muchos hijos a la salvación, quien no se avergüenza de llamarnos hermanos.
Se preveía por la Escritura que el Hijo se pondría en medio de la ECCLESIA para anunciar el nombre del Padre a sus hijos. "Niñitos" nos llama Jesús anunciando nuestra filiación en Juan.
Su filiación del Padre y de la madre que le dio su carne y sangre está subrayada aquí junto con su sacerdocio. Así padeció y por su muerte venció a quien nos tenía de esclavos por la muerte, al diablo.
Vino a auxiliar a la descendencia de Abraham y se hizo uno con sus hermanos para dar una propiciación por los pecados del pueblo como sumo sacerdote fiel y misericordioso siendo tentado como nosotros en padecimiento.
Los hebreos deben leer en el acontecimiento de la presencia carnal del Hijo, engendrado eternamente en su Hoy, el sentido de su historia y la del universo.
Así se esfuerza el autor en mostrarlo como su resultado partiendo de Abraham y comparándolo con Moisés que fue intermediario entre Dios y el pueblo.
Aquí la inmanencia de Dios como Hijo hecho hombre revela el ser y el tiempo, no cosas sino al mismo constructor de la casa y la misma casa del ser. No los entes sino su ser.
Y A LA VERDAD MOISÉS FUE FIEL COMO SIERVO EN TODA LA CASA DE ÉL A FIN DE DAR TESTIMONIO DE LAS COSAS QUE HABÍAN DE SER DICHAS MAS CRISTO LO FUE COMO HIJO DE SU PROPIA CASA QUE SOMOS NOSOTROS...
En nosotros como parte suya se da el fenómeno de la casa del ser ¡Cuanto más hay aquí que en el Antiguo Testimonio! Esto era impensado y es impensable.