Pablo como Jesús corre hacia la muerte como fundamento de la existencia: AÚN CUANDO SE DERRAME MI SANGRE COMO LIBACIÓN SOBRE EL SACRIFICIO Y CULTO DE VUESTRA FE ME GOZO Y ME CONGRATULO CON TODOS VOSOTROS. GOZAOS ASIMISMO VOSOTROS Y CONGRATULAOS CONMIGO.
Lejos de toda moralina social o moral contra la que fue Nietzsche. El más allá del hombre está en este nuevo hombre que les pide que lo acompañen en el gozo de la muerte vencida por la gracia.
Traza el camino del martirio o de la atestiguación de la verdad del Verbo que habla en la carne redimiéndola por necesidad lógica: la muerte de Dios no puede sino tener una consecuencia como la de la muerte de la muerte: VIVO SIN VIVIR EN MÍ Y DE TAL MANERA MUERO QUE MUERO PORQUE NO MUERO.
Santa Teresa deduce y vive la muerte. El mundo de la publicidad cinematográfica busca cubrir esto con un sentimentalismo acosador.
Sin embargo tanto Pablo como Teresa aman la vida en este mundo en cuanto el proyecto los entona: AMAN A LOS SUYOS Y SON RESPONSABLES DE LO QUE HAN DOMESTICADO como le dice el zorro al Principito. Él les envía a Timoteo y a Epafrodito para mutuo consuelo y pretende volver a verlos. El ver y el estar en medio de sus tribulaciones muestra una contradicción aparente: él ya está en la vida eterna y ahora el camino es la Iglesia de la cual da testimonio:
SOMOS NOSOTROS LOS QUE ADORAMOS A DIOS EN ESPÍRITU Y PONEMOS NUESTRO ORGULLO EN CRISTO JESÚS SIN PONER NUESTRA CONFIANZA EN LA CARNE...TODO LO TENGO POR BASURA PARA GANAR A CRISTO...EN LA VIRTUD DE SU RESURRECCIÓN Y LA PARTICIPACIÓN DE SUS PADECIMIENTOS.
Así se conforma con su muerte para resucitar con Él. Esta es la existencia de la cual da testimonio. Enseña lo que haga visible esto: HAGO UNA SOLA COSA OLVIDANDO LO QUE DEJÉ ATRÁS Y LANZÁNDOME A LO DE ADELANTE CORRO DERECHO A LA META, HACIA EL TROFEO DE LA VOCACIÓN SUPERIOR DE DIOS EN CRISTO JESÚS.
La vocación perfila una novedad: la persona que aparece triunfante en medio de la pasión propia.Triunfa sobre las cosas "tras que andamos y corremos".
Luego, por ello, dice: SED IMITADORES MÍOS. El telos la meta es la persona, que recibimos, existiendo para la muerte de cruz. En cambio los que engañan son los MUCHOS QUE ANDAN COMO ENEMIGOS DE LA CRUZ DE CRISTO CUYO FIN ES LA PERDICIÓN TENIENDO EL PENSAMIENTO PUESTO EN LO TERRENO. Vence a las cosas reales con la realidad plena de la persona hecha para el gozo entre personas destinadas a participar de las DIVINAS PERSONAS: SOLA LA CARIDAD QUEDARÁ.
La gran oposición del profeta del siglo veinte consiste en esto que ve Pablo discípulo de Esteban: LA CIUDADANÍA NUESTRA ES EN LOS CIELOS...Y ESTAMOS AGUARDANDO AL SALVADOR...EL CUAL VENDRÁ A TRANSFORMAR EL CUERPO DE LA HUMILLACIÓN NUESTRA CONFORME AL CUERPO DE SU GLORIA EN VIRTUD DEL PODER DE AQUEL QUE ES CAPAZ PARA SOMETERLE A ÉL TODAS LAS COSAS.
Cristo se hizo esclavo y padeció como tal. La contradicción paulina lo presenta como poseedor de la gloria restaurada por Aquel que le somete todo: EL PODER. Y quienes lo reciben, los hijos de la herencia, participan en tal gloria.
Claro y repetido por el Apóstol. La ciudad de Dios agustiniana no será pues la societas sino la civitas Dei. Hoy está puesta ante quienes aman la sabiduría derramada ya en este mundo desviado ¡DEL PARAÍSO! Creyó en el padre de la mentira: "no moriréis" y murieron. Ahora queremos morir para resucitar, dice el Apóstol con denuedo.
Los hombres son un cable entre la bestia y el super hombre. Así lo decía el gran oponente de Pablo. Está en conexión. Nadie escapa por la voluntad. La voluntad de poder lo pone frente al poder mostrado por Pablo en la debilidad de la muerte.
Lejos de toda moralina social o moral contra la que fue Nietzsche. El más allá del hombre está en este nuevo hombre que les pide que lo acompañen en el gozo de la muerte vencida por la gracia.
Traza el camino del martirio o de la atestiguación de la verdad del Verbo que habla en la carne redimiéndola por necesidad lógica: la muerte de Dios no puede sino tener una consecuencia como la de la muerte de la muerte: VIVO SIN VIVIR EN MÍ Y DE TAL MANERA MUERO QUE MUERO PORQUE NO MUERO.
Santa Teresa deduce y vive la muerte. El mundo de la publicidad cinematográfica busca cubrir esto con un sentimentalismo acosador.
Sin embargo tanto Pablo como Teresa aman la vida en este mundo en cuanto el proyecto los entona: AMAN A LOS SUYOS Y SON RESPONSABLES DE LO QUE HAN DOMESTICADO como le dice el zorro al Principito. Él les envía a Timoteo y a Epafrodito para mutuo consuelo y pretende volver a verlos. El ver y el estar en medio de sus tribulaciones muestra una contradicción aparente: él ya está en la vida eterna y ahora el camino es la Iglesia de la cual da testimonio:
SOMOS NOSOTROS LOS QUE ADORAMOS A DIOS EN ESPÍRITU Y PONEMOS NUESTRO ORGULLO EN CRISTO JESÚS SIN PONER NUESTRA CONFIANZA EN LA CARNE...TODO LO TENGO POR BASURA PARA GANAR A CRISTO...EN LA VIRTUD DE SU RESURRECCIÓN Y LA PARTICIPACIÓN DE SUS PADECIMIENTOS.
Así se conforma con su muerte para resucitar con Él. Esta es la existencia de la cual da testimonio. Enseña lo que haga visible esto: HAGO UNA SOLA COSA OLVIDANDO LO QUE DEJÉ ATRÁS Y LANZÁNDOME A LO DE ADELANTE CORRO DERECHO A LA META, HACIA EL TROFEO DE LA VOCACIÓN SUPERIOR DE DIOS EN CRISTO JESÚS.
La vocación perfila una novedad: la persona que aparece triunfante en medio de la pasión propia.Triunfa sobre las cosas "tras que andamos y corremos".
Luego, por ello, dice: SED IMITADORES MÍOS. El telos la meta es la persona, que recibimos, existiendo para la muerte de cruz. En cambio los que engañan son los MUCHOS QUE ANDAN COMO ENEMIGOS DE LA CRUZ DE CRISTO CUYO FIN ES LA PERDICIÓN TENIENDO EL PENSAMIENTO PUESTO EN LO TERRENO. Vence a las cosas reales con la realidad plena de la persona hecha para el gozo entre personas destinadas a participar de las DIVINAS PERSONAS: SOLA LA CARIDAD QUEDARÁ.
La gran oposición del profeta del siglo veinte consiste en esto que ve Pablo discípulo de Esteban: LA CIUDADANÍA NUESTRA ES EN LOS CIELOS...Y ESTAMOS AGUARDANDO AL SALVADOR...EL CUAL VENDRÁ A TRANSFORMAR EL CUERPO DE LA HUMILLACIÓN NUESTRA CONFORME AL CUERPO DE SU GLORIA EN VIRTUD DEL PODER DE AQUEL QUE ES CAPAZ PARA SOMETERLE A ÉL TODAS LAS COSAS.
Cristo se hizo esclavo y padeció como tal. La contradicción paulina lo presenta como poseedor de la gloria restaurada por Aquel que le somete todo: EL PODER. Y quienes lo reciben, los hijos de la herencia, participan en tal gloria.
Claro y repetido por el Apóstol. La ciudad de Dios agustiniana no será pues la societas sino la civitas Dei. Hoy está puesta ante quienes aman la sabiduría derramada ya en este mundo desviado ¡DEL PARAÍSO! Creyó en el padre de la mentira: "no moriréis" y murieron. Ahora queremos morir para resucitar, dice el Apóstol con denuedo.
Los hombres son un cable entre la bestia y el super hombre. Así lo decía el gran oponente de Pablo. Está en conexión. Nadie escapa por la voluntad. La voluntad de poder lo pone frente al poder mostrado por Pablo en la debilidad de la muerte.
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