miércoles, 10 de julio de 2013

SOPHIA Y PHRONEIN, distinción logotectónica

d. Las categorías en Kant son arquitectónicas a priori para la representación humana. En la logotectónica de la historia de la Filosofía  y de la correspondiente SOPHIA las categorías kantianas llegan a “servir”. Por así decirlo fueron por Kant instrumentalizadas. Pero la historia construida ya no vale más como conocimiento sino como saber. ¿Es necesario hacer aquí una diferenciación entre conocer y saber?)

Tiene razón tiene que aclararse una diferencia entre saber y conocer. El conocimiento es elaborado. El saber por el contrario está allí como saber. El conocimiento es siempre resultante. El saber es dado. Hay que tener en cuanta la Filosofía y la SOPHIA. El conocimiento es cosa de la Filosofía. Pero de esto hay que diferenciar la SOPHIA.
Solamente con una consideración diferenciante del PHRONEIN del NOEIN (SABER): Pero el PHRONEIN pertenece a la SOPHIA y el NOEIN a la Filosofía con limitación. El NOEIN es de las primeras causas y principios como dice Aristóteles. El saber es secundario frente al pensar, más precisamente frente a lo pensado. Y lo pensado lo es ya en la SOPHIA. Ella es siempre lo ya pensado y es abierta por el pensar, por el PHRONEIN. Por eso habla Esquilo en el coro del Agamenón no del saber sino de la apertura de la vía del pensar.

(¿Este pensar se diferencia enteramente del de Heidegger?)

Sí, por eso permaneció Heidegger en la pregunta de Qué significa pensar en el decreto provocado por el pensar.

(¿Uno no debe preguntar por el saber de las Musas o hay que diferenciarlo?)

El saber debe ser diferenciado: saber y saber están diferenciados. Así llegamos a los tres: Rousseau, Schiller y Hölderlin.
Kant ha hecho en la Crítica de la Razón Pura la diferencia entre el ser y el deber ser hecho. En la Logotectónica está la subyacente diferenciación: por un lado del cómo no es  de cómo es y por el otro de cómo no tiene que ser de cómo tiene que ser. ¿Evalúa uno estas diferenciaciones con respecto a Kant?
Para salir de la razón natural. Porque ella está fijada en “cómo es”. Por el contrario la razón conceptual valoriza el “cómo tiene que ser” pero “no es”.
La razón tiene una propia realidad. Esta efectiva realidad consiste en concebir, en el concebir de lo dado. Y lo dado es “como tiene que ser” y esto es concebido desde “lo que no tiene que ser”. La negación es precedente.
La Filosofía se fundamente en experiencia. La Critica de la Razón Pura muestra cuales condiciones tiene la experiencia. Luego en la fundamentación para la Metafísica de las costumbres se indica cómo no se agota en la experiencia sino en la razón.
 (Con gusto quiero repetir mi pregunta. En Kant es el deber diferente del ser. En la Logotectónica es “como tiene que ser” determinante de “cómo es” ¿No hay que mezclar esta diferenciación con la kantiana? ¿Entonces cómo hay que hacer en esto una diferenciación?)

La precisa formulación de Kant no es “como tiene que ser” sino “cómo debe ser” Y deber es otra cosa pues no depende del ser sino del mandamiento.

(Como tiene que ser es la formulación de la Filosofía?)

La filosofía se refiere a lo necesario. Concebir lo necesario, tal fue el propósito de la Filosofía. Solo lo necesario vale.

(¿Cómo no tiene que ser es una referencia a la sabiduría?)

“Como no tiene que ser” -esta es una formulación originaria de la SOPHIA.

(Ud. menciona que el deber depende en Kant del mandamiento)

Sí pero el soberano no es Dios sino el hombre mismo. ¿Pero cual hombre? El hombre que ha aprendido el diferenciar el “como es” y el “cómo tiene que ser”. Empero más originario es en la sabiduría “como tiene que ser” que “cómo es”. “Cómo tiene que ser” no es la verdad sino como Parménides dice THEMIS y DIKE y DIKE es determinante.
THEMIS y DIKE se integran en el ente de Parménides. De esto surge la pregunta por el ser del ente. Pero esta no es una pregunta de Aristóteles sino que para él se presenta la pregunta del ente en cuanto ente. El ente en cuanto ente es el tema de Aristóteles, no el ser. Plenamente concreto es el ente en la forma en que es pleno. Tal es la clave aristotélica: no el ente en cuanto tal sino el ente perfecto o acabado. Esto es concreto. El ente completo es el mejor entre los bienes. Por eso debe ser teológico y no ontológico.
Aristóteles no conoce ontología como lo supone siempre Heidegger. Esto es el PROTÓN PSEUDÓN lo falso primero en el pensar de Heidegger. Como fin del pensamiento conoce Aristóteles solamente el pensamiento que tiene fundamento solamente por ser en sí mismo. En sí mismo es justificado como lo que es en lo mejor. Esto tiene una enorme importancia para comprender la intención de Aristóteles y de la Metafísica entera. La intención no es el ente sino lo mejor. Lo mejor es lo puramente concebido o el puro concepto.

(La diferencia de “cómo es” y “cómo tiene que ser” no es una diferenciación universal)


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