martes, 19 de enero de 2016

EL MONASTERIO DEL VERBO DE DIOS

Justificados pues por la fe tenemos paz con respecto a Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.
Esto no es moralina que nos convenza que debemos ser así o asá para que el mundo cambie.
La fe es su don que nos justifica derramando su gracia en nuestros corazones por el Espíritu Santo de la promesa que ha cumplido su obra luego de la resurrección.
Sean convincentes hoy estas palabras o no esto es el acontecer del Dios de la gloria en nosotros que nos santifica gratis: EL AMOR DE DIOS HA SIDO DERRAMADO EN NUESTROS CORAZONES POR EL ESPÍRITU SANTO DADO.
Esto acontece naturalmente por la encarnación del Hijo ya que nos asume en la carne cuya consecuencia es asumir nuestro pecados para justificarnos. POR LO TANTO MUCHO MÁS HABIENDO SIDO SANTIFICADOS AHORA POR LA SANGRE SEREMOS SALVOS....POR LA VIDA SUYA y así nos gloriamos en tal reconciliación.
Una y otra vez repetimos que esto no es ya religión, institución social, cultural etc. ESTO ES RECIBIR LA GLORIA A TRAVÉS DE TAL MODO SUSTANCIAL. La fe viva por la caridad derramada en los corazones nos hace corresponder a su don y clamar ser dignos templos suyos.
Ciertamente nos demoramos por las incidencias de al vida inmediata pero cuando somos filo-sofos vemos y amamos diciendo: "sí quiero ser tu morada".
moné, morada, monasterio, permanencia. Mucha clave para compartir aquello de Heidegger: morada en la verdad del ser.
Apela a la permanencia el pensador, a la mone.

No hay comentarios:

Publicar un comentario