miércoles, 13 de enero de 2016

EL ALTO SILENCIO DE LA FE VIVA

Decir que todos creemos en un mismo Dios -las religiones- es una cuestión inserta en la tolerancia religiosa de la sociedad civil.
En su carta asienta Pablo añadiendo la diferencia que Dios es quien justifica por la gracia y no por la moral, porque todos somos pecadores: DONDE ESTÁ EL MOTIVO PARA GLORIARTE? UNO ES EL DIOS QUE JUSTIFICA  POR MEDIO DE LA FE.
Así Abraham: CREYÓ ABRAHAM A DIOS LO CUAL LE FUE IMPUTADO A JUSTICIA. 
El decir sí a Dios como aquel padre está antes que la moral y las obras. El dejarse conducir en la oscuridad de las cosas y los hechos por Dios es el mérito. Así vive el hombre sobre la tierra lleno de mérito. Así vive poéticamente porque ve en al fe y piensa en lo que ha de ser pensado. No calcula sino que medita en Dios.
Antes de la ley Abraham personaje poético vio el día de Jesús y recibió aquella promesa dos mil años antes de su cumplimiento, es decir que no veía nada pero sí sentía todo ya en su hijo Isaac y contemplaba en las estrellas quienes habían de ser benditos; nosotros.
Y la serenidad envolvió su contemplación la cual nos ha legado. 
Silencio altísimo es lo que requerimos hoy y no palabrerío.
María cantó su día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario