martes, 16 de febrero de 2016


Estábamos escuchando las explosivas palabras paulinas, en este caso en Romanos. Estas palabras salen disparadas del LOGOS DEL EVANGELIO, de ninguno de los cuatro sino del mismo ESPÍRITU que nos enseña todo y en Pablo hace eclosión.
Por medio de sus epístolas lo conocemos a él que se acerca con parresía más y más cuando somos personales receptores de ellas. Y las palabras obran en nosotros haciendo muy secundarias las teologías que buscan apoyarse en categoría epocales y tienen un público intelectual a su medida.
Aquí, en Pablo vivo, habla la SOPHÍA y dice cosas que exigen una diferenciación del hombre con respecto a su mundanidad y a su naturidad en calidad de TEMPLO DEL ESPÍRITU SANTO.
Quien quiera recibirlo diga: sí, ven.

martes, 19 de enero de 2016

EL MONASTERIO DEL VERBO DE DIOS

Justificados pues por la fe tenemos paz con respecto a Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.
Esto no es moralina que nos convenza que debemos ser así o asá para que el mundo cambie.
La fe es su don que nos justifica derramando su gracia en nuestros corazones por el Espíritu Santo de la promesa que ha cumplido su obra luego de la resurrección.
Sean convincentes hoy estas palabras o no esto es el acontecer del Dios de la gloria en nosotros que nos santifica gratis: EL AMOR DE DIOS HA SIDO DERRAMADO EN NUESTROS CORAZONES POR EL ESPÍRITU SANTO DADO.
Esto acontece naturalmente por la encarnación del Hijo ya que nos asume en la carne cuya consecuencia es asumir nuestro pecados para justificarnos. POR LO TANTO MUCHO MÁS HABIENDO SIDO SANTIFICADOS AHORA POR LA SANGRE SEREMOS SALVOS....POR LA VIDA SUYA y así nos gloriamos en tal reconciliación.
Una y otra vez repetimos que esto no es ya religión, institución social, cultural etc. ESTO ES RECIBIR LA GLORIA A TRAVÉS DE TAL MODO SUSTANCIAL. La fe viva por la caridad derramada en los corazones nos hace corresponder a su don y clamar ser dignos templos suyos.
Ciertamente nos demoramos por las incidencias de al vida inmediata pero cuando somos filo-sofos vemos y amamos diciendo: "sí quiero ser tu morada".
moné, morada, monasterio, permanencia. Mucha clave para compartir aquello de Heidegger: morada en la verdad del ser.
Apela a la permanencia el pensador, a la mone.

domingo, 17 de enero de 2016

LA FE AGRACIA Y DA DE PENSAR.

La ley produce ira, dice el fariseo Pablo. Si se le descarta por moral se ha errado el tiro porque aquí se ve que la ley es buena pero ineficaz. Es la fe que es don y no hechura humana.
Fácil les resulta a los modernos descartar la moral que ha sido superada por la evolución cultural ¿pero cómo descartar el regalo de Dios.
"No lo quiero" le dicen "tenemos otros planes..." Las parábolas lo reflejan cuando los invitados no concurren.
La SOPHÍA dice y avisa. El pensar es tal si recibe el don de lo que ha de ser pensado, dice Heidegger.

sábado, 16 de enero de 2016

SÍ CREO Y VEO

La justificación pues no es un tema teológico sino un hecho acaecido en Abraham. E insiste en ello San Pablo y lo subraya el discurso de Jesús en Juan (Abraham vio mi día) y así remata el cántico de María en Lucas 1,46.
Así el asunto de Romanos es la gracia frente a la ley. Lo que esta última no puede hacer lo consuma la gracia del Señor vivificante QUE LLAMA A LO QUE NO ES PARA QUE SEA.
Esto no es moral, está más allá de la moral, aquello que Nietzsche buscaba en el eterno retorno.
En tal espera a los modernos se les acabó el aceite y perdieron el tiempo.
Así Abraham llego a ser el padre de muchas naciones con tal esperanza más allá de toda esperanza.
Y no como se dice ahora en término equívoco; "religiones abrámicas". Estas sí que van sin hache porque aquella esperanza no configura religión ni menos religiones. No hay religión en la filo-sofía sino simplemente pensar que dice sí, fe.

miércoles, 13 de enero de 2016

EL ALTO SILENCIO DE LA FE VIVA

Decir que todos creemos en un mismo Dios -las religiones- es una cuestión inserta en la tolerancia religiosa de la sociedad civil.
En su carta asienta Pablo añadiendo la diferencia que Dios es quien justifica por la gracia y no por la moral, porque todos somos pecadores: DONDE ESTÁ EL MOTIVO PARA GLORIARTE? UNO ES EL DIOS QUE JUSTIFICA  POR MEDIO DE LA FE.
Así Abraham: CREYÓ ABRAHAM A DIOS LO CUAL LE FUE IMPUTADO A JUSTICIA. 
El decir sí a Dios como aquel padre está antes que la moral y las obras. El dejarse conducir en la oscuridad de las cosas y los hechos por Dios es el mérito. Así vive el hombre sobre la tierra lleno de mérito. Así vive poéticamente porque ve en al fe y piensa en lo que ha de ser pensado. No calcula sino que medita en Dios.
Antes de la ley Abraham personaje poético vio el día de Jesús y recibió aquella promesa dos mil años antes de su cumplimiento, es decir que no veía nada pero sí sentía todo ya en su hijo Isaac y contemplaba en las estrellas quienes habían de ser benditos; nosotros.
Y la serenidad envolvió su contemplación la cual nos ha legado. 
Silencio altísimo es lo que requerimos hoy y no palabrerío.
María cantó su día.

lunes, 11 de enero de 2016

LA EXISTENCIA DE DIOS

Se trata de recibir la fe y no de creer en un solo Dios quien ya se ha revelado en plenitud. Tanto es así que se reveló Él mismo como LOGOS DE LA CRUZ. No escucharlo allí muestra mala voluntad, condición que había que tener para verlo en el pesebre de Belén.
Pero esto vendrá por la predicción de quienes lo vieron en cruz y luego resucitado y dieron tal buena nueva.
Mas los hombres que no aman recibir tales nuevas, las mejores, las más explicativas del porqué hemos sido hechos y para quien tienen tal mala voluntad que tampoco ven lo evidente de que trata Pablo en el célebre versículo diecinueve:
LO CONOCIDO DE DIOS SE LES HA HECHO A ELLOS PUES DIOS LO HIZO MANIFIESTO: LO INVISIBLE DE ÉL DESDE LO CREADO.

Tendría que haber en todos los hombres un silencio piadoso pero no olvidemos la parábola del sembrador: sólo un cuarto de la semilla fructifica.

sábado, 9 de enero de 2016

EL CARISMA DEL PENSAR

La fe de los romanos es anunciada ya en todo el mundo. Parece que Roma ya es centro desde sus comienzos. Da gracias Pablo por ello y los menciona en sus oraciones ante DIOS AL CUAL ADORA EN EL EVANGELIO DE SU HIJO e implora tener un buen viaje para finalmente verlos y para hacerlos partícipes del carisma espiritual que los consolide en la fe.
Se trata pues de la fe y esto surge de un carisma del Espíritu que lo hará exponer el evangelio que es PODER DE DIOS PARA SALVACIÓN DE TODO EL QUE CREE, judío o griego.
Se trata pues de cómo la justicia de Dios es REVELADA DE FE EN FE.
Y aquí ya el justo VIVIRÁ POR LA FE.
Estamos en el versículo dieciocho y nos remansamos en el carisma de la fe.
No se trata decir: "no tengo fe" sino de pedir "dame fe" porque es un carisma es un don, es el del ser que  desde sí da dándose a sí mismo en el Verbo ya que es "don" o amor.
No hay otro asunto que nos pueda distraer, no hay religión ni menos "religiones". La Palabra habla y le correspondemos en el amor. Esto es fe y esto es pensar...filo-sófico.

viernes, 8 de enero de 2016

SÍ SÍ

La fe nace y tiene sentido con respecto a lo indicado en el Nuevo Testamento.
El centro lo constituyen las epístolas paulinas. El leerlas y releerlas nos pone en su salutífero ámbito y sobre todo nos conecta con el mismo Pablo que NOS LAS ESCRIBIÓ A NOSOTROS EN EL PRESENTE DEL LENGUAJE. Oigamos:
Se presenta a los Romanos como apóstol delimitado, determinado para el evangelio de Dios. Él fue llamado a ello por Jesucristo como se registró en los Hechos y lejos de ser alguien histórico en el sentido de Calígula o Nerón es alguien que se dirige a quien lea esta epístola Y SEA DETERMINADO POR ELLA, quienes son los interesados  en Jesucristo resucitado, alguien interesado en compartir tal gracia.
El Hijo es revelado por el legista Saulo como quien vino por la carne por David y por el Espíritu de santidad en la resurrección. Por Él recibimos la gracia y  el apostolado para la obediencia a la fe entre todos los gentiles que estaban fuera de la historia de la salvación.
Por eso los no judíos ahora somos suyos, amados de Dios llamados santos. Depositarios de la gracia de Dios Padre y del señor Jesucristo. 
A nuestra vista ya está la compañía de la trinidad y de esto resulta la paz.
Esto necesitamos cada uno de nosotros en este instante si es que quisiéramos dejar de castigarnos auto exiliándonos en el mundo del olvido del ser.
SÍ SÍ NO NO. Aceptamos pertenecerle o no. Esto es la fe y no si hay Dios.
Leyendo hoy esta carta nos medimos en el pensar por lo que nos revela Pablo quien se hace compañero llegándose a nuestra intimidad. No hay más mediador hoy en la esfera del lenguaje:
hay ob- audiencia