martes, 1 de septiembre de 2015

PRESTAMOS OÍDO SIMPLEMENTE

El furor por la adoración de la bestia tiene su contraparte lógica en QUIENES DESCANSAN DE SUS TRABAJOS POR EL CUMPLIMIENTO DE LOS MANDAMIENTOS QUE SON DICHOSOS.
Así ha sido la doctrina por dos mil años y ahora sueñan unos de adentro y otros desde afuera con re significarla. Pero Juan ve en aquel maravilloso cielo de Patmos una nube blanca y a un hijo de hombre con una corona de oro y en la mano una hoz afilada y es exhortado a segar la cosecha madura y lo ejecuta un ángel con los racimos maduros y los vendimió y los arrojó en el lagar del furor y fue pisado fuera de la ciudad y SUBIÓ LA SANGRE DEL LAGAR HASTA LOS FRENOS DE LOS CABALLOS.
Nosotros no interpretamos ni predicamos aquí, simplemente escuchamos las palabras acreditadas para comprender lo que vemos cada día en el mundo de los hombres y retirarnos al cumplimiento de los mandamientos de los cuales ningún mal nos vendrá.

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