Sigamos escuchando la Revelación.
Los ayes tienen razón de ser: la calamidad de la quinta trompeta fue el pozo en la tierra de donde salen langostas que matan no lo verde sino a los hombres que no tienen marcado el sello sobre la frente torturando. Son como caballos con rostro de hombre con cabellos de mujer y dientes de león y armados con lorigas y con ruidos de guerra. Sus colas dañan como escorpiones por cinco meses y su rey es el ángel del abismo. Abaddón.
Cada uno puede aplicarlo a circunstancias actuales. Yo por mi parte tengo varias ocurrencias que nada costó imaginarlas.
Esto es filo-sofía en cuanto recepción de la sofía. No se trata de concebirla sino de recibirla.
Los ayes tienen razón de ser: la calamidad de la quinta trompeta fue el pozo en la tierra de donde salen langostas que matan no lo verde sino a los hombres que no tienen marcado el sello sobre la frente torturando. Son como caballos con rostro de hombre con cabellos de mujer y dientes de león y armados con lorigas y con ruidos de guerra. Sus colas dañan como escorpiones por cinco meses y su rey es el ángel del abismo. Abaddón.
Cada uno puede aplicarlo a circunstancias actuales. Yo por mi parte tengo varias ocurrencias que nada costó imaginarlas.
Esto es filo-sofía en cuanto recepción de la sofía. No se trata de concebirla sino de recibirla.
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