domingo, 28 de abril de 2013

FILOSOFÍA PARA LOS HOMBRES

Repetimos la secuencia. En la tercera época luego del mismo mas extendido proceso de razón natural desde Descartes, Spinoza, Leibniz en brillante desarrollo del pensar (C) y acompañado por la razón mundanal desde Hobbes, Locke, Shaftesbury nos hallamos, cortante con respecto a aquellas, en la sabiduría de la pura naturaleza.
Surge el saber del sentimiento de la absoluta libertad de la naturaleza como viviente revelador que hace hombre al hombre y humana la humanidad. Cada línea de los escritos de Rousseau da testimonio de ello pero si se recuerda sólo la pieza de Schiller Guillermo Tell allí se ve como la autonomía del espíritu procede de la montaña, tierra que asciende y cielo que desciende sobre el habitar que se diferencia el hombre de sí mismo como acuñado por la sociedad.
Lo que en el mismo terreno brota de las Elegías de Hölderlin es gigantesco y sólo la Fenomenología del Espíritu de Hegel pudo asumirlo. Se oye decir que las  obras de Hegel son arbitrarias porque se olvida de la realidad como si la Filosofía se hubiera nutrido de ella desde Parménides y pudiera ser principio lo sujeto al principio. Ahora la sabiduría le da la medida o la razón a la razón de la Filosofía.
No hubiera sido Filosofía sin una Sophía. Esto es elemental pero tardó dos mil quinientos años para establecerse la relación del PHILEIN con la SOPHÍA
Hegel tiene que responder a tal sentimiento de la divinidad de la naturaleza con el Espíritu Subjetivo, Objetivo y Absoluto. Si esto pareciera raro también lo será la respuesta kantiana al sentimiento de la libertad de Rousseau. El hecho de que satisfaga los requerimientos de la realidad inmediata de Hume con su famosa Crítica de la Razón Pura deja a la Razón Práctica para lo absoluto de la libertad.
Pero la Logotectónica ya considera el paso de las rationes de los tres filósofos que desarrollan la determinante (A) que es la libertad y ésta que está supuesta por Kant se desarrolla en la posición de Fichte en el medio de las rationes BAC. De la C precisamente parte Hegel, del pensar, en la Fenomenología famosa.
La labor artesanal de Boeder para introducir entre Fichte y Kant a Schiller es algo sublime que sólo puede surgir en pensadores de tal magnitud. La sutileza suya y la presencia providencial en cada época es un hecho para los hombres de buena voluntad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario