martes, 6 de diciembre de 2011

RELACIÓN DIRECTA

SAMEJ es una letra que da determinación. El salmista no pertenece a los hombres sino al hombre que ha visto y oído la palabra de cercanía:

Mi protector eres tú y mi escudo
Mi esperanza está en tu palabra.

No pretendemos aquí dar normas para que los hombres sigan sino mostrar la relación del ser con la esencia del hombre y esa relación es su palabra. Por eso da ese testimonio que no obliga al mundo de los hombres sino que pide lo ya dado para ser:

Sostenme como lo tienes prometido y viviré
No desalientes mi esperanza.
Sé mi apoyo para que sea salvo y tenga
constantemente mis ojos en mis errores.

Sé que esto será rechazado por anti humano, si sólo interesan las cosas, como también lo será el hecho señalado por Heidegger acerca de que EL SER NOS HA DADO LAS ESPALDAS y que se sustrae. Aquí ha hablado el Dios cercanía Yahveh que a juicio del salmista desprecia a los que se apartan de sus mandamientos cuyo pensamiento mundano o encerrado es engañoso. Por eso los tiene por escoria a los impíos de la tierra que han visto el Sinaí y adoraron a los baales. El salmista siente lo acaecido en la carne tras la elección del fruto de la ciencia liberadora de la verdad inmediata: EL ELLO. Por eso clama:

Sostenme ….
….
Ante ti se estremece de temor mi carne
Tus juicios me llenan de espanto.

El ama su ley pero experimenta rebelión fuera y dentro. Esta condición existencial no tiene otro horizonte que la PROMESA de un Salvador, el cual muere en infamante suplicio (como lo dirá el profeta Isaías) según lo que merecen los pecados o desórdenes de los hombres que regurgitan mundo en la forma de todos los argumentos y sentimientos inmediatos que poseen y que irán en aumento hasta el día de la cruz y después aún (porque ¿quedará fe sobre la tierra?) Se entenebrece el cielo en el Gólgota y hay terremoto, conmoción de los entes. Es el Hijo de Dios quien verdaderamente sufre y muere. Allí se devela el interior del Padre:eso es Dios: amor hasta el extremo. Y vendrá el Espíritu tras la resurrección. Así llega el sostén del pan de vida en el verdadero sacrificio expiatorio de todo pecado pasado, presente y futuro. Es la venida y la vuelta al ser que es lo único que queda frente a lo que no es ni debe ser:EL SER ES LA CARIDAD QUE SE ENTREGA EN EUCARISTÍA. Así lo escribirá Pablo en su himno. El ser se muestra o es la fenomenología de la caridad que personaliza, en donde AB AETERNO se engendran personas. Ellas son lo único que permanece (en la ley se veía al Dios único aunque el hebreo le habla como una persona que escucha y obra): LAS TRES PERSONAS que aparecen en relación en el cuarto evangelio y que adoptan a las personas que reciben la luz que ha venido a este mundo y que según otro himno paulino han sido elegidas antes del COSMOS. Es un gran cuento y si non e vero ¿por cual lo cambiamos?
El Ello sí muestra la instabilidad caótica del Big Bang del cosmos que es transitorio, como lo vio Anaximandro. Las personas han sido elegidas para estar ante la faz de las TRES PERSONAS. No son del cosmos ni para el cosmos ni se disolverán con él en agujeros negros. Las personas son en la Palabra del Ser donde hay estas procesiones eternas que son vida y movimiento ad intra: del Padre al Hijo y de ambos al Espíritu. Dios será definido como Espíritu ya en San Juan y por cierto como AMOR personalizante.
Si alguien viere algún mal en esto dirá en qué se ve lo inconveniente de ser eternos y existir desde siempre como personas en esa unicidad del ser ya preceptuada para el Dios de Abraham, Isaac y Jacob.
Hay unos libros que desarrollan esto como verdad que se da y se realiza y quien tenga sed que beba y quien tenga hambre que coma. Quienes no, digan: esto que proviene del Gran Cuento sí que es FILO-SOFIA, la querencia, el sostén, la morada donde se cree estar en la verdad del ser, pensando.
Si hay otros pensamientos que digan lo que tienen que decir y ofrezcan lo que poseen y bastará en el pluralismo.
Este que venimos exponiendo dice y siente:

Tus prescripciones son maravillas
Por eso mi alma las guarda.
La explicación de tus palabras ilumina,
A los simples les da inteligencia.

Aquí se hace blanco en alguien, más que en algo, las cosas son cósmicas y transitorias. La palabra es la que tiene consistencia

Abro mi boca y suspiro
Ansioso de tus mandamientos.
El mundo se verifica como aquel “fuera” que se dibuja en Caín y Abel post paradisum.

Rescátame de la opresión de los hombres
Y seré obediente a tus preceptos

Ahora el rescate es necesario en el fuera del mundo donde no se puede inmediatamente ver la verdad:

Muestra a tu siervo tu rostro sereno
Y enséñame tus designios

Agustín en las Confesiones clama por ver su rostro corriendo tras su voz y también llora como el salmista:

Ríos de agua han corrido de mis ojos
porque tu ley no es observada.

El martirio de quien se hace morada de sus mandamientos será un hecho de todos los tiempos. Heidegger dirá que solamente los pocos escucharán el aliento de la palabra de lo simple en el Camino del Campo, los pocos que no se sometan al poder de la técnica que atonta para lo sagrado. El profeta Eliseo siente en la cima del monte que está solo y Yaveh le dice que se ha reservado a quienes no han doblado sus rodillas ante los baales. Se trata de la persona que sí o no se borra como tal en el posmodernismo ante el imperio de la otredad. En el salmista esto reside en la memoria de su Palabra. Entre nosotros hoy en LA MEMORIA DE LA SOPHIA, como ha escrito Heribert Boeder.

Y el ser no da sus espaldas cuando al mostrarse se sustrae, como hace en un moderno que percibe sus aromas pero no puede contenerlos o no le es dado como moderno.

Vuélvete hacia mi y seme propicio
Como lo haces con quienes aman tu nombre.

No es una hipótesis tachada con una cruz como el ser: es alguien amado a quien se implora por la santidad que ES SU SER:

Dirige mis pasos mediante tus palabras
Para que no reine en mí injusticia alguna


O me mide Él o me miden mis impulsos en la otredad en estampida.

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