sábado, 25 de abril de 2015

LA PIEDRECITA BLANCA.

 MANTÉNTE FIEL HASTA LA MUERTE Y TE DARÉ LA CORONA DE LA VIDA, le dice ahora a los de Esmirna, es decir a nosotros, porque yo estuve en Esmirna y me sentí que era a mí a quien le hablaba. De otros no puedo dar cuenta. Se trata no de este "todos" de la moralina vigente sino de una y otra persona que reciben tal admonición y denuncia a la sinagoga de Satanás.
No tenemos que irnos a aquella época y hasta allá para sentir la presión del DIABLO QUE VA A METER A ALGUNO EN LA CÁRCEL PARA QUE SEÁIS  TENTADOS. No nos faltan ahora esas cárceles ni las tentaciones fatales del olvido de quien habla en el interior como el vuelo de un ave.
Él tiene en su boca espada de dos filos y nos dice: SÉ DÓNDE VIVES: DONDE ESTÁ EL TRONO DE SATANÁS.
Si nosotros no viéramos hoy lo que vemos y no sintiéramos la presión sobre nuestros hijos de la cultura popular no leeríamos el Apocalipsis o diríamos que es incomprensible.
Pero he aquí que hay quienes PONEN TROPIEZOS PARA QUE COMIEREN CARNES IDOLÁTRICAS Y FORNICARAN. Vaya si hoy hay quienes ponen tropiezos y se cantan como derechos.
Pero como no se pueden privar porque se confunden con los legítimos derechos humanos hay que luchar con la espada de su boca y apelar al A QUIEN TENGA OÍDOS QUE OIGA aunque todos según Ionesco se vayan con la manada de Rinocerontes.
¡Qué bien se guardan de mencionar -no digo representar- esta obra moderna! Claro ya es vieja para los POP.
Simplemente nosotros nos acogemos a esto:
AL VENCEDOR LE DARÉ MANÁ ESCONDIDO Y LE DARÉ TAMBIEN UNA PIEDRECITA BLANCA

UN NOMBRE NUEVO,
QUE NADIE CONOCE SINO QUIEN LO RECIBE.

Persona para cada uno que es él mismo: un espantajo para los posmodernos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario