Preparándonos para la visión logotectónica de la filosofía de la epoca de la modernidad amplia o nuevo tiempo nos suena el retintín de lo que hemos ido poniendo como filo-sofía dejando hablar o decir al lenguaje de la GRAN NOVELA escrito para ser escuchado por quienquiera tenga oídos para oir y asista con beneplácito a lo que éste despierte en tanto don a quien está dotado para la razón.
Nosotros no nos fijamos ya en lo que los hombres piensan sobre Dios, el diablo, los símbolos, los signos. Menos aún si la gnosis o los inquisidores o religiosos rectores de épocas baldías han usado a Dios para fines inmediatos. Los hombres no están en nustro plan sino el ser. Y hemos visto que en la GRAN NARRACIÓN es un "YO SOY" a quien podemos reconocer poco a poco como PADRE y frente al cual no tenemos ya inclinaciones modernas necesarias de "matar al padre" y rasgarnos las vestiduras ante la tradición, católica,coqueteando con la oriental.
Pero ante todo nos dejamos embargar como niños ante un cuento que nos deja libres para lo sublime e infinitamente bello y bueno sorteando la angustia ante el desorden horroroso del ELLO donde sin duda están todos los monstruos como la gorgona, la Escila, los titanes, Tifón y los hijos de Gea, thanatos y el tártaro, que fueron refrenados por el orden olímpico, como se lee en la Teogonía.
Es duro el trámite de los hombres fuera del paraíso, es trágico y sublime porque termina en la cruz. Mas está iluminado el oyente u obediente en la fe con lo que ojo no vio ni oído oyó, tensado en la esperanza de alcanzar ese reino celestial con el auxilio divino, empapado con la caridad que nos hacer cercanos con el lejanísimo que según la antigua narración "nadie puede ver y vivir". Precisamente por la dignidad de amigos del Hijo y adoptados en su carne como hijos la vida se vuelve en verlo y lad muerte en permanecer ciegos como dice el hermosísimo encuentro de Jesús con el ciego de nacimiento.
No importa que sea cierto o no históricamente porque es inmensamente bello y verdadero: ¿QUIEN ES PARA QUE CREA EN ÉL? YO SOY A QUIEN ESTÁS VIENDO. Si le adjuntáramos el de aquella pecadora a quien mucho le fue perdonado porque tanto había amado podríamos viajar a otra galaxia sin necesitar mas humanismo que esto ni más religión: AMÓ MUCHO...El resto se lo debo.
No es entre sutilezas linguísticas psicológicas donde nos movemos: ¡vamos a las galaxias y tenemos un espacio lleno:EL HIMNO A LA CARIDAD! Solo la caridad quedará cuando todo haya pasado: EL SER DE LAS PERSONAS.
Lo demás ha sido cuestión de detalle.
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