El aire de la filosofía fue la libertad. Mileto de golpe dio a Tales, Anaximandro y Anaxímenes. Mucho para una casualidad en el sistema de la POLIS. Los hombres viven su inmediatez pero otros viven en la filosofía y caen en un pozo. Así Samos y Efeso nos daban a Pitágoras y a Heraclito y Colofón a Jenófanes. ¿Qué pasaba bajo el cielo de Jonia? Hölderlin se conmovía debajo de su pureza. Nosotros fuimos tocados por ella y nunca pudimos ser de otro modo. No nos fuimos más lejos que Elea, girando en la Academia y el Liceo. Aunque la historia siguiera a paso firme con La Stoa y Epicuro, con la Skepsis y la Gnosis, nunca nos dejó el METRON que en Aristóteles alcanza su transparencia última.Y allí está con él su Homero y Jonia nos envuelve.
Verdaderamente hay allí una patria, nada de extraño. Estaba Esmirna y el río Meles.
Verdaderamente hay allí una patria, nada de extraño. Estaba Esmirna y el río Meles.
No hay comentarios:
Publicar un comentario