El paso por Tunisia marcado por el GPS en mi viaje desde Barcelona a Roma puso a mano derecha las luces que veía de los lugares donde estuvo Cartago y Tagaste donde nació San Agustín y creció. Y no es un santo meramente. Y si le tocó fundar la doctrina cristiana según palabras de San Jerónimo en la historia de la Filosofía constituye la crisis que concibe el principio de la segunda época: LA TRINIDAD EN LA MENTE. Es Agustín a la segunda época lo que Parménides a la primera y Hegel a la tercera. Aquí no hablamos de enanos sino de gigantes.
Sé que esto considerado por la historia de las opiniones es muy otra cosa, donde podemos incluir sin miedo a la historia de la teología. En este nivel descriptivo de teorías opinativas todos las vacas son pardas.
Nosotros logotectónicamente destacamos la articulación del pensamiento conceptual que precisamente concibe el principio de Plotino que es trascendente a la razón: el UNO BIEN. Y esto es así porque debe serlo. No es continuidad con la primera época sino diferenciada absolutamente. Por ello ya no se confunden lenguajes en Agustín, africano de origen. En él se concibe la persona en el claro trinitario. En él nace la persona iluminada por una muy otra luz, la de la CHARITAS COGNOSCITIVA. Y si surge la visión de la persona –CONOZCAOS YO CONOCEDOR MÍO..TE CONOCÍ A TI ME CONOCÍ A MI- estaríamos ante el más grande descubrimiento de la humanidad, porque esto es lo que somos y seremos cuando ya nada sea.
Sí adivinamos la cercanía de la carta a los Corintios capítulo trece. Todo pasará y solamente la caridad perdurará. Ya no habrá ni teología de la fe ni ciencia: quedarán las personas junto a las TRES PERSONAS. Lo demás será nada porque ya sin la CARIDAD PERSONALIZANTE NADA ES REAL.
Bueno, Agustín era del lado de Cartago, por donde pasé en vuelo. Pienso: allí se hizo el más grande de los descubrimiento. Allí porque Agustín no fue más allá de Hipona y fue un provinciano en el gran mundo donde se tejió lo que no permanecerá porque solamente la caridad entre personas es el ser que es, era y será.
No hay comentarios:
Publicar un comentario